El teletrabajo se deberá negociar con la empresa

El Gobierno cede y suaviza el decreto. Los empresarios logran elevar al 30% el mínimo computable y negocian la compensación de los gastos

El Gobierno está decidido a abrir una nueva etapa en su relación con los agentes asociales –pensando en lo que se avecina– y ayer quiso demostrarlo. Suavizará el borrador de la ley del teletrabajo y cederá con las principales demandas de patronal y sindicatos, aunque todavía deberá jugar bien sus cartas para evitar agravios comparativos. De momento, estaría dispuesto a elevar hasta el 30% el porcentaje de la jornada a distancia realizada. A cambio exige la obligatoriedad de que las empresas firmen un acuerdo con los representantes de sus trabajadores para regularlo, ya sea a través de los convenios o con acuerdos generales. Elevar el porcentaje del teletrabajo al 30% implicaría que al menos se deben realizar las tareas laborales fuera del puesto habitual durante dos días a la semana para establecer que se realiza de forma regular.

Fuentes empresariales han mostrado su satisfacción por la predisposición mostrada por el secretario de Estado de Empleo, Joaquín Pérez Rey, que en representación del Ministerio de Trabajo vio con buenos ojos esta propuesta, aunque solo accedió a tenerla «muy en cuenta». En la reunión, además de Rey y de la CEOE, presentaron sus alegaciones al texto que Trabajo presentó en agosto los representantes de los sindicatos CC OO y UGT y de la patronal de la pequeña y mediana empresa, Cepyme.

El Gobierno se da ahora un plazo «adecuado, pero sin fecha» para remitir un nuevo documento de la ley de teletrabajo, que recogerá «algunas de las propuestas presentadas sobre la mesa, evidentemente no todas», explicaron a LA RAZÓN fuentes ministeriales. «Habrá cambios técnicos puntuales, que los haremos en constante interlocución con los agentes sociales. Valoraremos sobre la marcha si convocamos más reuniones dependiendo de si la situación no avanza en algún punto». La idea de la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, es presentarla «lo antes posible» en el Consejo de Ministros, ya que «la previsión del empeoramiento de la situación sanitaria y los rebrotes hacen que la regulación del teletrabajo sea una prioridad urgente», remarcaron desde el Ministerio.

Por su parte, fuentes sindicales manifestaron que, «a falta de unos flecos» la negociación avanza de forma «muy favorable», explicó Carlos Gutiérrez, representante de CC OO. Entre esos «flecos» estarían la cuantía de los gastos del teletrabajador que deben asumir las empresas, las fórmulas para controlar la jornada laboral y la normativa que regule el trabajo a distancia de los empleados públicos laborales.