Fusión CaixaBank y Bankia: en qué afecta a los clientes

La posible fusión de ambas entidades ha disparado las dudas de clientes y consumidores. LA RAZÓN contesta algunas de ellas

CaixaBank y Bankia ultiman una fusión ante el nerviosismo de cientos de miles de clientes. La operación permitiría crear un grupo bancario con activos por importe de 650.000 millones de euros, unas 6.600 sucursales (4.400 la entidad de origen catalán y más de 2.200 la entidad nacionalizada) y una plantilla conjunta superior a los 51.000 empleados (casi 35.600 CaixaBank y unos 16.000 Bankia). Y con ello surgen decenas de preguntas a clientes y consumidores. Aquí contestamos a algunas de ellas.

1. ¿Deben preocuparse los clientes de ambas entidades? No tienen por qué. Hasta que el acuerdo de fusión se materialice no habrá ningún cambio en su operativa diaria. Según HelpMyCash, una vez que se concrete la fusión pueden tardar unas semanas o meses en llegar y se limitarían, problabemente, a cambios de numeración en las cuentas, cambios en las tarifas, productos nuevos, una nueva filosofía bancaria.

2. ¿Habrá algún cambio en mi cuenta? El futuro de las cuentas de los clientes de Bankia y CaixaBank dependerá del acuerdo alcanzado entre ambas entidades, pero lo más probable es que los productos se acaben igualando, así como sus tarifas. También es probable que cambien los números de las cuentas. En cuanto a los recibos y domiciliaciones en la cuenta, es de esperar que se mantengan intactos y que sea el banco resultante de la fusión quien se ocupe de redireccionarlos. Sin embargo, el cliente sí deberá facilitar el nuevo IBAN para los nuevos pagos y avisar a su empresa del cambio de IBAN para la domiciliación de la nómina.

3. ¿El nuevo banco podría cambiar las condiciones de mi cuenta tras la fusión? Sí, tanto de las cuentas corrientes como de las de ahorro, así como las comisiones, los requisitos de vinculación, modificar la rentabilidad... Es una práctica totalmente legal, ya que estos productos no están soportados por un contrato con una duración definida y, por lo tanto, se pueden cambiar unilateralmente. Eso sí, antes de introducir los cambios, el banco deberá avisar al cliente con al menos dos meses de antelación. En ese caso, el cliente puede rescindir el contrato y cambiar de banco, recuerda HelpMyCash.

4. ¿Qué pasaría con los depósitos tras la fusión? Los depósitos, a diferencia de lo que ocurre con las cuentas y las tarjetas, están soportados por contratos de duración definida, por lo que el nuevo banco deberá respetar las condiciones de todos los plazos fijos contratados en ambos bancos. Por lo tanto, seguirían con la misma rentabilidad hasta la extinción de su contrato. Eso sí, en el momento de renovar el producto se aplicarían las nuevas condiciones presentes.

5. ¿Qué ocurriría con la hipoteca? Si tenemos una hipoteca en vigor, el contrato se mantendrá sin cambios tras la fusión. Por lo tanto, las condiciones serán las mismas que antes: el plazo, el tipo de interés, los productos adicionales para bonificarlo, las comisiones, etc. En el caso de los productos para conseguir la bonificación, sus condiciones sí podrían modificarse si no aparecen fijadas en la escritura de la hipoteca o en el contrato del propio servicio. Por ejemplo, las primas de los seguros anuales podrían encarecerse o abaratarse, se podrían incluir nuevas comisiones en la tarjeta tras la renovación… En cuanto a la cuenta para pagar las cuotas de la hipoteca, si la utilizamos única y exclusivamente para este fin, su comisión de mantenimiento será siempre la establecida en la escritura hipotecaria. En caso de que usemos otra cuenta para abonar las mensualidades (una cuenta nómina, por ejemplo), sus condiciones sí podrían cambiar tras la fusión, aunque nos lo tendrán que comunicar. Es importante tener presente que podríamos cambiar la hipoteca de banco.

6. ¿Y con los préstamos personales? Tanto si tenemos un crédito al consumo vigente con Bankia o con CaixaBank, las condiciones de la financiación que hemos contratado no variarán independientemente de la fusión, es decir, se respetará el contrato firmado, ya que se trata de un contrato definido en el tiempo. No obstante, si este préstamo personal tenía vinculación y esta vinculación no tiene sus condiciones en el contrato del crédito al consumo, sí que podrían variar sus condiciones, aunque todavía ninguna de las entidades se ha pronunciado sobre cambios en el resto de productos.

7. ¿Habrá cambios en las tarjetas de crédito? Como tienen un contrato de duración indefinida (al contrato de lo que ocurre con hipotecas, depósitos o créditos), sí que podríamos ver cambios en las condiciones de nuestras tarjetas de crédito. De acuerdo con la Ley 16/2009 de servicios de pago, el banco deberá informarnos a través de cualquier medio duradero de cualquier cambio en las condiciones de cualquier producto con un mínimo de dos meses de antelación.

8. ¿Qué pasa si se tiene una reclamación en curso? La fusión entre Caixabank y Bankia no afectará a las reclamaciones que realicemos. Por ejemplo, la reclamación por los intereses usurarios de las tarjetas revolving seguirán su curso sin problemas.

9. ¿Se limitará la competencia por culpa de la concentración bancaria? La asociación en defensa de los consumidores Asufin asegura que sí y subraya que ambas entidades reúnen una alta litigiosidad por la comercialización de sus hipotecas y otros productos financieros con cláusulas que han sido declaradas nulas en los tribunales. A este respecto se ha referido a la multidivisa de CaixaBank tras la absorción de buena parte del conjunto de cajas de ahorro o a las cláusulas suelo en el caso de Bankia. Además, señala que se trata de las entidades que, en conjunto, mayor número de hipotecas referenciadas al índice IRPH comercializaron, mantienen vivas y son objeto en estos momentos de batalla judicial.

10. ¿Puede haber un cambio en la política de comisiones por cuenta? Facua cree que sí, que se presentan muchas incertidumbres para los consumidores por la pérdida de poder de negociación frente a este sector y puede acabar traduciéndose en un aumento de las comisiones que pagan los consumidores y que se está viviendo en los últimos años con las distintas entidades.

11. ¿Se prevé alguna actuación contra la fusión? Adicae ha comenzado a organizar a consumidores y usuarios clientes de ambas entidades, así como a los 173.000 pequeños accionistas ahorradores de Bankia y a los más de 570.000 de CaixaBank con el objetivo de impulsar que sus posiciones “sean tenidas en cuenta” en las juntas generales, que son los únicos órganos de gobierno que tienen facultades para aprobar esa operación.

12. ¿Qué pasaría con las oficinas si se fusionan CaixaBank y Bankia? Para HelpMyCash, un potencial problema al que se podrían enfrentar los clientes radica en el posible cierre de oficinas de ambas entidades, para evitar duplicidades y reducir costes, y en el cambio de los cajeros desde los que se puede sacar dinero gratis. Tanto CaixaBank como Bankia son dos de las entidades con más oficinas y cajeros alrededor de toda la geografía española. En un país donde el pago con efectivo ocupa una posición muy importante, esto podría alterar la rutina financiera de muchos usuarios. En la actualidad, CaixaBank cuenta con 9.400 cajeros y distribuidos en toda España, mientras que Bankia dispone de 5.400. Facua advierte de un mayor cierre de oficinas del que ya se está viendo en el sector, lo que perjudicaría al empleo y a la calidad de atención a los consumidores.