Un juzgado avala el despido de un trabajador que bajó su rendimiento por negarle la empresa el teletrabajo

Asegura que no puede presionar de esta forma y que actuó de mala fe

El Juzgado de lo Social número 4 de Madrid ha avalado el despido de una trabajadora que había bajado su rendimiento en represalia por no permitirle teletrabajar antes de la pandemia provocada por el coronarivus. En concreto, tal y como explica el diario “Expansión", que ha tenido acceso a la sentencia, la empleada de una multinacional del sector farmacéutico había pedido a la compañía poder teletrabajar, a lo que la empresa se negó alegando que su productividad había bajado durante los cinco meses anteriores y no superaba el mínimo exigido.

Tras esa decisión, la empleada bajó su rendimiento a la mitad durante los meses siguientes, volvió a solicitar la posibilidad de trabajar desde casa y alegó que no podía mejorar su productividad asegurando que estaba desmotivada. Como consecuencia de ello, la empresa la despidió.

Tras la salida de la empresa, la trabajadora alegó despido improcedente. Sin embargo, la compañía le imputó incumplimiento del contrato grave por transgresión de la buena fe contractual y disminución voluntaria en el rendimiento de su trabajo (amparándose en los artículos 54,2 d) y e) del Estatuto de los Trabajadores).

De este modo, la sentencia, según informa el diario económico, asegura que "no se puede permitir que un trabajador presione a la empresa para conseguir lo que quiere, en este caso el teletrabajo, y que por ello disminuya su rendimiento de forma tan relevante”. Entiende además que la despedida actuó de “mala fe”.