BBVA lanza “Aqua”, una tarjeta sin numeración y con un código de verificación que cambia cada 5 minutos

Es un lienzo en blanco que tampoco incluye la fecha de caducidad. Impide un uso fraudulento en caso de robo o pérdida

BBVA se pone a la cabeza de la seguridad en pagos con tarjeta con su nueva tarjeta “Aqua”, un plástico (reciclado) en el ya no aparecerá el número de la tarjeta (PAN), la fecha de caducidad, ni el código de seguridad (CVV), el cual además cambiará cada cinco minutos. De esta manera, cada vez que el cliente quiera realizar una compra online deberá acceder a la app de la entidad y consultar estos datos. Además, para los que no quieran contar con tarjeta física, podrán optar por la versión digital. “De este modo, si el cliente pierde su tarjeta no pasa absolutamente nada”, apuntó Gonzalo Rodríguez, director de Desarrollo de Negocio de BBVA en España, durante la presentación de Aqua.

La tarjeta va dirigida a toda la base de clientes de BBVA, aunque el público más objetivo es el que quiere hacer compras por Internet y no se siente totalmente seguro, pues “Aqua” introduce “un plus de seguridad”. El CVV dinámico quizás es el aspecto más novedoso. Su renovación constante cada cinco minutos hará que este sea diferente cada vez que los usuarios de la tarjeta realicen una compra en comercios digitales. Esta funcionalidad está basada en tecnología de “cloud” y en algoritmos criptográficos avanzados para asegurar la inviolabilidad del código generado para el usuario final y la modificación no afectará al funcionamiento de aplicaciones móviles como Apple Pay o Google Pay, donde solo será necesario introducirlo una vez.

Este nueva tarjeta revoluciona la experiencia de compra online y sitúa más cerca el fin de las tarjetas físicas. Aunque se mantiene el formato físico, el uso de la app y el pago móvil ganan protagonismo. Los usuarios de “Aqua” podrán controlar todos los movimientos y gastos a través de la aplicación de BBVA, desde donde también podrán gestionar todas sus suscripciones a servicios externos, haciendo más sencillo detectar a cuáles están vinculados y decidir si quieren mantener o anular la suscripción. Por otro lado, la nueva tarjeta podrá encenderse o apagarse temporalmente sin tener que llamar al banco para hacerlo, lo que permitirá al cliente una protección inmediata en caso de robo o pérdida. Y además, todas las operaciones en línea deberán ser autorizada desde la aplicación.

Entre las posibilidades que ofrece “Aqua” también se encuentra el pago con el móvil en comercios físicos, aumentando las posibilidades de operar con este nuevo producto. La experiencia se completa con las nuevas funcionalidades incorporadas en la app como la retirada de efectivo sin contacto.

¿Cómo conseguirla?

Estará disponible a finales del mes de octubre y los clientes podrán elegir la modalidad de tarjeta que deseen: débito, crédito y prepago. Los nuevos clientes que se den de alta por los canales digitales (aplicación o página web) la recibirán de forma automática, mientras que los que contraten los servicios de la financiera en una oficina podrán elegir entre la nueva tarjeta o la tradicional. En cuanto al coste, para los clientes de BBVA que cumplan los requisitos de vinculación es gratuito, mientras que los que no las cumplan tendrán que abonar 35 euros por la de débito o 43 euros por la de crédito, con el primer año gratis en esta última.

BBVA prevé que el número de tarjetas “Aqua” ascienda hasta el millón en un plazo de dos años. Este proyecto de ámbito global ya está presente en México y Turquía y el objetivo de la entidad es llevar la experiencia a otros países como Perú o Colombia.