El PIB se hundió un 9% en verano frente al de 2019

La recuperación del tercer trimestre fue menor de la prevista, con un alza respecto a los meses del confinamiento del 16,4%

Playa Del Espigón de Huelva
Playa Del Espigón de Huelva AYUNTAMIENTO DE HUELVA

La economía española se zambulló de lleno en la crisis al registrar una caída en tasa interanual del 9% del PIB, tres décimas más de lo previsto, como consecuencia de la pandemia del coronavirus, según los datos facilitados por el Instituto Nacional de Estadística (INE). No obstante, tuvo un respiro en el tercer trimestre, con un crecimiento de su PIB del 16,4% en relación al segundo trimestre del año, tres décimas menos del avanzado en octubre pasado y el mejor dato trimestral desde 1970, fecha en la que se puso en marcha esta estadística. El INE explica que estos cambios de datos obedecen a una actualización de los avanzados a finales de octubre, porque la mayoría de los indicadores ofrecían resultados hasta agosto, faltando por tanto el mes de septiembre. Así, estos resultados incorporan ya todos los indicadores estadísticos que marcan la evolución económica de los tres primeros trimestres de 2020, abarcando “en la inmensa mayoría de los casos”, hasta la totalidad del tercer trimestre. De ahí que también se hayan revisado, en este caso a la baja, los datos del PIB del primer y segundo trimestre.

Pese al crecimiento del 16,4% del PIB en el tercer trimestre y, por tanto, la eventual salida de España de la recesión, todos los organismos nacionales e internacionales aventuran un nuevo desplome de la economía en el cuarto trimestre, debido al impacto que está teniendo en la actividad la segunda ola del coronavirus. De hecho, el Banco de España estima que el PIB caerá en el cuarto trimestre hasta el 3%. A falta del cierre del cuarto trimestre, en tasa interanual, el PIB del tercer trimestre se desplomó un 9%, frente al descenso del 21,6% del trimestre anterior. La demanda nacional dejó de aportar 7,2 puntos a la variación interanual del PIB en el tercer trimestre, tasa 11,5 puntos superior a la del segundo trimestre. Por su parte, la demanda externa bajó 1,8 puntos, lo que supone 1,1 puntos más que en el trimestre pasado. El consumo de los hogares mostró un retroceso del 10,5%, moderando en casi 15 puntos la caída interanual del segundo trimestre del 25,4%, mientras que el gasto público aceleró su ritmo de crecimiento anual seis décimas, hasta el 3,8%. El gasto en consumo de las instituciones sin fines de lucro, por contra, disminuyó un 1,3%, frente al avance del 0,2% del segundo trimestre.

La inversión se redujo un 9,1% interanual en el tercer trimestre, menos de lo esperado, moderando en más de 15 puntos el retroceso histórico que se experimentó en el segundo trimestre. Las exportaciones retrocedieron un 19,3% respecto al tercer trimestre de 2019, en contraste con el descenso interanual del 37,8% experimentado en el trimestre anterior, mientras que las importaciones bajaron un 15,4% y venían de decrecer un 32,5% en el segundo trimestre. El deflactor implícito del PIB aumentó un 1,4% respecto al mismo trimestre de 2019, tres décimas más que en el trimestre anterior, mientras que la remuneración de los asalariados bajó un 4,8% interanual, frente a la caída del 13,9% en el trimestre anterior, tras reducirse el número de asalariados en un 5,5%. El excedente de explotación, por su parte, cayó un 8,2% en el tercer trimestre, frente al -21,3% del trimestre previo.

El PIB a precios corrientes, que en el segundo trimestre alcanzó mínimos desde 2006, registró en el tercer trimestre una disminución interanual del 7,8%, hasta los 287.511 millones de euros. No obstante, esta cifra supone un aumento del 16,9% respecto al segundo trimestre, su mayor avance intertrimestral de la serie histórica. El INE señala que la situación provocada por el coronavirus hace que ciertas variables, como las horas efectivamente trabajadas, sean más relevantes en los momentos actuales a la hora de medir la evolución del empleo. “Se considera que esta variable, frente a los puestos de trabajo equivalentes a tiempo completo, es la que refleja de manera más clara los efectos inducidos en el empleo por la pandemia y las sucesivas medidas adoptadas”, apunta.

El empleo de la economía, en términos de horas trabajadas, se disparó en el tercer trimestre un 24,7% respecto al trimestre anterior. Esta tasa es de menor magnitud que la de los puestos de trabajo equivalentes a tiempo completo (del 16%, lo que supone 33,7 puntos más que en el segundo trimestre) debido al aumento que se observa en la jornadas medias a tiempo completo (7,5%). En términos interanuales, las horas trabajadas decrecen un 6,2%, tasa 18,7 puntos superior a la del segundo trimestre. Por su parte, los puestos equivalentes a tiempo completo retroceden un 5,5%, esto es, 12,9 puntos más que en el segundo trimestre, lo que supone que en un año se han destruido 1,01 millones de puestos de trabajo equivalentes a tiempo completo, frente a los 3,4 millones de empleos destruidos en el segundo trimestre.

Mejoría temporal

Después del fuerte impacto que supuso en el consumo de los hogares el primer confinamiento decretado en primavera pasada para frenar el avance del covid, con la tregua que supuso el verano en la pandemia, los hogares españoles se lanzaron a consumir, con una subida histórica del 20,8%, frente al desplome brutal del consumo de los hogares justo en pleno confinamiento del 20,7%.

Por su parte, el gasto público aumentó entre julio y septiembre un 1,2%, nueve décimas más que en el segundo trimestre, mientras que el gasto en consumo de las instituciones sin fines de lucro y al servicio de los hogares no experimentó variación, frente al aumento del 0,1% del trimestre previo. La inversión, por su lado, registró en el tercer trimestre un avance histórico del 21,7%, con un incremento récord del 42,6% en el caso de la inversión en maquinaria y bienes de equipo. La inversión en vivienda, por su parte, creció un 16,6%, frente al retroceso del 20,7% del segundo trimestre. Por sectores económicos, se registraron crecimientos trimestrales del PIB en la industria (26,2%), la construcción (22,5%) y los servicios (14,9%) y un retroceso del 1,2% en la agricultura. Dentro de los servicios, destaca el fuerte repunte del comercio, transporte y hostelería, con un crecimiento del 43,2%, en contraste con el desplome del 40% que sufrió este sector en el segundo trimestre. Las exportaciones e importaciones también se dispararon en el tercer trimestre, un 29,9% en el primer caso y un 27% en el segundo, aunque a un ritmo menor al avanzado a finales de octubre. En todo caso, las ventas al exterior venían de desplomarse un 33,1% en el segundo trimestre, mientras que las importaciones habían caído un 28,5% en ese periodo.