Los sindicatos aprietan más para tumbar la reforma de las pensiones, la laboral y subir el SMI

UGT y CC OO anuncian un aumento de las movilizaciones para forzar la negociación con el Gobierno

Una caravana de cientos de coches en la protesta sindical del pasado jueves en Sevilla
Una caravana de cientos de coches en la protesta sindical del pasado jueves en SevillaRaul CaroEFE

El secretario general de UGT, Pepe Álvarez, ha anunciado que, junto con Comisiones Obreras (CC OO), van a incrementar las movilizaciones, para forzar una negociación que culmine en la subida del salario mínimo interprofesional (SMI) y la derogación de la reforma de las pensiones y de la reforma laboral. Así lo ha indicado hoy en Zaragoza acompañado por el secretario de UGT-Aragón, Daniel Alastuey, antes de mantener un encuentro con los cuadros sindicales de la comunidad para exponer los últimos avances en las negociaciones del diálogo social.

Para empezar, los sindicatos quieren un acuerdo pronto que se plasme en la subida del SMI antes del verano de los 950 euros en que ha quedado congelado a los 975 euros, un incremento ligeramente superior al 2,5%. Incluso aceptarían una rebaja, pero cercana a esa cifra. Aunque el Gobierno ha advertido de que cualquier avance está vinculado a la evolución de la economía en los próximos meses y que no es momento de presionar a las empresas, en especial a las agrarias, donde se acumulan los salarios inferiores a los 950 euros, tanto UGT como CC OO defienden que hay regiones muy vinculadas al sector agroalimentario donde más del 40% de los asalariados cobran por debajo de los 950 euros, según datos de la Agencia Tributaria. Además, inciden en que la economía española necesita estimular el consumo con una nueva subida del SMI más allá del cosmético 0,9% –en línea con el alza para pensionistas y funcionarios–, que supondría dejar el SMI en los 958,5 euros. Para UGT, el solo ofrecimiento de un alza del SMI del 0,9% supone «un punto de ruptura» en las negociaciones, que se encuentran ahora mismo estancadas.

En segundo término, los sindicatos quieren ver avances en las cuestiones cruciales de la reforma laboral ante la eventualidad de que un frenazo en la recuperación pueda llevar a muchas medianas y grandes empresas a plantearse despidos a lo largo del año. Los sindicatos tienen prisa para cerrar esos asuntos en el primer trimestre, con aplicación a más tardar antes del verano, ante lo que pueda suceder en otoño.

La reforma de las pensiones va por otro camino, pero los sindicatos insisten en derogar la planteada por el PP en 2013 para volver a la casilla de salida. “El Gobierno tiene que ser consciente de que las organizaciones sindicales hemos hecho un paréntesis desde que se inició la pandemia porque nos parecía que había que hacerlo, porque había que atender las necesidades que venían como consecuencia de la situación sanitaria”, ha detallado Álvarez. Sin emabargo, el líder sindical ha advertido que “hay que empezar a recuperar esa normalidad y eso quiere decir recuperar las mesas de negociación”, para hablar de la subida del SMI y de la derogación de las reformas de pensiones y laboral.

Álvarez ha recordado que desde marzo está paralizado el proceso de derogación de la reforma laboral. “En ese sentido, el otro día (el pasado jueves) hicimos una serie de movilizaciones en toda España que marcan el camino que vamos a poner en marcha los sindicatos si no se restablece, de manera inmediata, la mesa de la reforma del mercado de trabajo”. Así, ha agregado que quieren abordar el proceso “cuanto antes” y “en el punto en el que lo dejamos en marzo”. “Temas que tienen que ver con la ultraactividad (de los convenios) no pueden esperar, la pandemia no ha parado que los convenios decaigan cuando pasa un determinado periodo de tiempo”.

De esta forma, ha insistido en que sigue habiendo empresas que se descuelgan de los convenios de ámbito sectorial, por lo que es necesario priorizar el convenio sectorial sobre el de empresas, “tal y como estaba antes de la reforma laboral”. También ha mencionado que hay que volver a causalizar el despido.

“Álvarez ha recordado que la prórroga de los expedientes de regulación temporal de empleo (ERTE) dura hasta el 31 de mayo, por lo que ha dicho que hay cierto tiempo de “tranquilidad” para hablar de estos asuntos.

“No podemos ni vamos a renunciar a la movilización, la combinación de movilización y negociación siempre da buenos resultados, gobierne quien gobierne, y en este sentido nos vamos a mantener”, añadió.

Pepe Álvarez ha destacado la necesidad de subir el SMI, un punto que va a ser una de las principales reivindicaciones de las centrales sindicales. “Si alguien del Gobierno se ha creído que pasado el trance del mes de diciembre de no subir el salario mínimo interprofesional se va a olvidar el tema, se ha equivocado. Cada día vamos a exigir su subida”, afirmó.

Así, ha apuntado que no hay razones económicas para no subirlo. Los sectores más afectados, ha dicho, serían el agrario, que en 2020 ha visto incrementar su negocio un 6%, y los vigilantes de seguridad que trabajan para la Administración, así como las mujeres que trabajan en ayuda a domicilio o residencias.

Pensiones: nada de factores correctores

Por otra parte, ha incidido en que hay que derogar la reforma de las pensiones de 2013 que realizó el PP: “Hay que restaurar la revalorización automática de las pensiones y hacer desaparecer la fórmula del factor de sostenibilidad”. “La Seguridad Social de nuestro país no tiene un problema de gastos, tiene un problema de ingresos, tiene un problema de pagos indebidos”, indicó, tras abogar por aumentar la recaudación, algo que ha hilado también a la subida del SMI, ya que supondría mayores ingresos en cotizaciones.

Álvarez ha recalcado que España gasta poco en pensiones en relación con lo que gasta Francia, Alemania o Italia, ya que no llega al 10% del PIB, mientras que Alemania pasa del 12%, Francia del 13% e Italia está cerca del 15%.