Podemos desempolva la vieja bandera antinuclear

Los morados piden al Gobierno que frene la renovación de licencia del CSN a Cofrentes

Paronámica aérea de Cofrentes
Paronámica aérea de CofrentesCSN CSN

Todo vuelve. También los viejos eslóganes de la izquierda que triunfaron allá en los 80 del pasado siglo. Podemos se ha agarrado de nuevo al «¿Nucleares? No, gracias», con el que los abertzales vascos consiguieron frenar la planta de Lemoniz, para paralizar la renovación de la licencia de explotación a la central valenciana de Cofrentes, que cumplirá 40 años de operación en 2024. En la formación morada se han revuelto contra el visto bueno del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) a que la planta siga operativa hasta el 30 de noviembre de 2030 y exigen al Ejecutivo del que forman parte que desautorice al CSN, cuya decisión responde, según Unidas Podemos, a las presiones de las eléctricas.

La prórroga no hace sino ratificar el calendario pactado entre el Gobierno e Iberdrola, propietaria de la central, para el cierre ordenado de la planta en 2030, si bien en un calendario previo entre la ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, y las eléctricas, el cierre de Cofrentes se dibujó para 2025, según ha recordado Unidas Podemos en un comunicado, que considera los 37 años que tiene la central un plazo muy superior a los 25 años de media de las plantas europeas.

Sin embargo, el Gobierno ya respondió hace justo un año al senador de Compromís Carles Mulet que estimaba el cierre de la central para noviembre de 2030 y recordó que la seguridad en la operación de las centrales nucleares es competencia del CSN, organismo encargado también de elaborar los informes sobre seguridad de las centrales, que preceden, con carácter vinculante, a la correspondiente autorización del Ministerio de Ribera.

El permiso de explotación de Cofrentes termina el próximo mes de marzo, pero Iberdrola recuerda que en España «no existe un plazo legal que limite la vida útil de una central nuclear».

En 2017, el Parlamento regional valenciano acordó, con el voto en contra del PP y la abstención de Ciudadanos, pedir al Gobierno de Mariano Rajoy el cierre y desmantelamiento de Cofrentes en marzo de 2021, al finalizar la última prórroga. La iniciativa la presentaron los socialistas valencianos, Compromís y Podemos.

Pese a que la generación nuclear sigue siendo considerada el «comodín» del sistema eléctrico para abaratar los precios de la luz cuando la eólica no puede producir al máximo, para Podemos Cofrentes es una central «caduca y obsoleta», y la nuclear es una «energía del pasado».

400 millones en inversiones recientes

Iberdrola, única propietaria de Cofrentes, recuerda que la realiza «inversiones de forma continuada» y que en los últimos 10 años se han inyectado 400 millones euros en «proyectos de inversión y modernización». Iberdrola inició en julio de 2019 la construcción del Almacén Temporal Individualizado (ATI) de residuos junto a las torres de refrigeración. Este nuevo almacén era un indicio de los planes operativos de la central. Se construyeron dos losas con diseño antisísmico, en una cota no inundable, con capacidad para 24 contenedores de acero. Albergarán los elementos de combustible gastado.