España ha perdido ya 55.300 millones en ingresos por turismo

Su aportación al PIB cae un 7% en un año por la ausencia de turistas internacionales

La demanda internacional se desplomó en 2020
La demanda internacional se desplomó en 2020(EFE)EFE

El sector turístico acumula una crisis de proporciones bíblicas que se alarga en el tiempo desde el pasado mes de marzo. Y las cifras así lo avalan. La actividad turística internacional en España se desplomó durante el pasado año más de un 77% frente al año anterior, registrando una cifra de llegadas de 18.957.856 turistas, lo que supone 64,57 millones menos. En términos estrictamente económicos, esa caída supuso la pérdida del 6,9% del PIB, al pasar la aportación del sector a la riqueza nacional del 12,4% al 5,5%, 6,9 puntos por debajo respecto al año anterior.

Según explica el Informe de la Coyuntura Turística Española 2020, elaborado por la Universidad Nebrija y la Mesa del Turismo, “el turismo ha sido uno de los sectores más afectados por esta crisis sin precedentes, dando como resultado caídas muy pronunciadas en los indicadores de demanda turística y, por consiguiente, en ingresos y empleo por turismo”. Y los datos, lejos de mejoras puntuales, acumulan descensos en todos los parámetros, aunque el segundo trimestre del año reflejó la mayor caída, por la inactividad de los meses de abril y mayo y un mes de junio prácticamente sin turismo, seguido del último trimestre al coincidir con el endurecimiento de las medidas de movilidad y de control sanitario impuestas por las administraciones tanto en España como en otros países.

Según los datos del Banco de España de la balanza de pagos, los ingresos por turismo alcanzaron la cifra de 15.518 millones de euros (hasta noviembre), un 76,9% menos que en 2019. La previsión, a falta de cerrar las estadísticas del mes de diciembre, es que el cierre del año podría registrar ingresos por valor de 15.868 millones de euros, lo que supondría 55.332 millones menos y aumentar el desplome hasta el 77,7%.

Todo ello afectado porque la demanda internacional del mercado español sufrió una caída del 77,3%, registrando una cifra de llegadas de solo 18.957.856 turistas, lo que supone 64,57 millones menos que en 2019. En este sentido, la demanda turística hotelera, tanto la de no residentes como la de residentes, sufrió desplomes nunca vistos. La ausencia de turistas internacionales registró una pérdida en el último año de 182,47 millones en pernoctaciones hoteleras, lo que significa un 81,7% menos. Esta caída en pernoctaciones ha sido más acusada que la observada en la llegada de turistas como se ha venido produciendo en los últimos años. Por mercados emisores, Rusia, Estados Unidos, Irlanda y Reino Unido fueron los que menor afluencia turística presentaron respecto al año anterior. La llegada de turistas procedentes de estos países estuvo muy condicionada por las restricciones establecidas en sus viajes a España.

En el caso de los residentes en España, el sector sufrió una caída menos pronunciada que la del mercado internacional, pero no menos histórica, -57, 6% frente al -81,7% de los no residentes. Ello supone 68,8 millones de pernoctaciones hoteleras menos. Julio, agosto y septiembre de 2020 fueron los meses con menor caída, concentrando el 50,8% del total. El valor de las pernoctaciones hoteleras de 2020 representa el 21,5% de las registradas en 2014.

Y los datos en términos de empleo tampoco son nada buenos. Según los datos de empleo de turespaña (explotación de los datos de la EPA), el promedio del año 2020 refleja, por un lado, una caída en el número de ocupados en turismo del 12,7%, frente al año anterior, registrándose 2.333.736 ocupados y, por otro, un incremento en el número de parados medios de 36,6%, alcanzando los 497.436 parados. Según la afiliación a la Seguridad Social, en los meses posteriores al inicio de la pandemia se vivió una contracción del empleo que le ha llevado a alcanzar niveles semejantes a los observados en 2016, incluso algo por debajo en algunos meses, con 2.229.550 afiliados medios.