Calviño ampliará los sectores que pueden recibir ayudas directas

No ha concretado cuándo, pero se quiere hacer cuanto antes. Si no es mañana en el Consejo de Ministros se hará antes de su tramitación como proyecto de ley en el Congreso

La vicepresidenta tercera y ministra de Asuntos Económicos y Transformación Digital, Nadia Calviño
La vicepresidenta tercera y ministra de Asuntos Económicos y Transformación Digital, Nadia CalviñoEUROPA PRESS/M.FERNÁNDEZ. POOL

“Si hay que hacer algún ajuste, se hará”. La vicepresidenta tercera del Gobierno y ministra de Asuntos Económicos, Nadia Calviño, ha abierto la puerta a la posibilidad de ampliar e incorporar algunos de los sectores más dañados por la pandemia y que se han quedado fuera de la lista de 95 actividades beneficiadas por el plan de ayudas directas del Gobierno, y “según cómo vaya evolucionando la economía”. De esta manera, la ministra quiere poner freno a las críticas surgidas tras la publicación en el BOE el pasado sábado del plan de ayudas directas para pymes y autónomos, que se deberá ejecutarse por las comunidades autónomas antes de que llegue el 31 de diciembre.

Según han confirmado fuentes de Economía, lo más probable es que el plan se tramite como proyecto de ley en el Congreso durante las próximas semanas, por lo que podrán incorporarse los sectores que han reclamado su inclusión, aunque no se ha puesto fecha. Podría ser incluso en el Consejo de Ministros de mañana, aunque las mismas fuentes apuntan a que sería demasiado prematuro, aunque no es del todo descartable.

La vicepresidenta tercera confirmó en una entrevista en Telecinco que se van a realizar “ajustes” en el real decreto ley que regula el paquete de 11.000 millones de euros en ayudas para ampliar el espectro de potenciales beneficiarios si fuese necesario. Sin embargo, Calviño ha advertido que este plan no tendrá carta blanca para todos y que solo tendrían acceso a él empresas viables. La “prioridad” es “que no demos ayudas a empresas que ya estaban en mala situación en 2019” y sí apoyar a aquellas con negocios viables, pero en dificultades por la crisis ocasionada por la pandemia.

Esto ha provocado la reacción de las patronales, que advierten de que podrían quedarse fuera empresas viables, pero que en el año 2019 presentaron pérdidas por eventualidades como la realización de inversiones, ya que la actual redacción excluye a aquellas que acusaron entonces números rojos. Para Cepyme, esta es una de las lagunas existentes en el real decreto que debe subsanarse cuanto antes. El presidente de la patronal de la pymes, Gerardo Cuerva, ha explicado a LA RAZÓN que el texto aprobado estipula que “la empresa debe asumir mínimo el primer tercio de sus pérdidas, que es la parte no reembolsable. A partir de ahí, no se sabe cuántas pérdidas se compensarán. Por un lado, esto deja muchas empresas fuera, a las que se suman las que trabajan con unos márgenes muy ajustados y pueden afrontar un nivel de pérdidas muy reducido”.

El paquete de 11.000 millones incluye tres actuaciones o fondos: 7.000 millones en ayudas directas para pagar costes fijos que distribuirán las comunidades autónomas; 3.000 millones para reestructuraciones de deudas avaladas por el ICO y un fondo de 1.000 millones gestionado por Cofides para recapitalizaciones en empresas que no reúnan el perfil de compañía estratégica del fondo gestionado por la SEPI. Para evitar dar fondos a empresas zombies que vayan a clausurar las ayudas están condicionadas a que mantengan su actividad en junio del 2022, y no tuviesen pérdidas en el 2019.

En este sentido, Calviño ha recordado que para evaluar su viabilidad se comprobarán las declaraciones del impuesto de Sociedades y “ver cuál es la cuál es la situación patrimonial”. Además, han pedido la colaboración de las entidades financieras para que faciliten datos que informen sobre si una empresa que pudo no tener beneficios en 2019 “es una empresa viable que está bien gestionada. Tenemos un conjunto de instrumentos que creo cubren bastante bien el objetivo que es ayudar a las empresas viables que están muy golpeadas por la pandemia”.

El real decreto ley establece sectores específicos que podrán beneficiarse de las ayudas, pero esta selección se ha hecho sobre los sectores que están superprotegidos por los ERTE y se ha ampliado “a otros sectores que hemos visto que, en el mes de marzo, en lo que llevábamos, estaban teniendo más dificultades para recuperarse” y tenían un porcentaje mayor de trabajadores con expedientes -matizó la ministra-. Este es uno de los puntos más criticados por las asociaciones de autónomos, ya que miles de negocios y varios sectores gestionados mayoritariamente por autónomos que no tienen trabajadores en ERTE se han quedado fuera. “El Gobierno debe replantearse la selección porque si no se van a quedar fuera miles de autónomos y se van a cerrar miles de negocios. Y así incumplirían su palabra de que no quieren dejar va nadie atrás. Dejan atrás a miles de de autónomos”, ha criticado Lorenzo Amor, presidente de ATA.

Calviño ha vuelto a negar que España sea el último país en desplegar ayudas directas para las empresas, indicando que el Gobierno italiano está preparando “un paquete que todavía no han aprobado bastante en línea con lo que nosotros ya hemos hecho”, y reivindicó que “somos de los países europeos que más recursos hemos movilizado en la respuesta a la pandemia”, subrayando que el pasado año desplegó medidas por cuantías equivalentes al 20% del PIB y este año por el 2%. “Estamos por encima claramente de la media de los países de nuestro entorno”, reivindicó.