Orange, a la espera de ver qué pasa con la Superliga para decidir sobre la emisión de fútbol la próxima temporada

Su consejero delegado espera más “claridad” antes de dar el paso. La compañía redujo sus ingresos un 7,4% en el primer trimestre del año

Jean-François Fallacher, consejero delegado de Orange España
Jean-François Fallacher, consejero delegado de Orange EspañaORANGE ORANGE

El terremoto provocado por el anuncio de la Superliga europea de fútbol tiene replicas muy fuertes más allá del ámbito deportivo. Una de ellas es la económica. Y muy concretamente, la que atañe a los derechos de retransmisión del fútbol por televisión. Orange es junto a Telefónica la operadora que emite los partidos de la Champions League en España. Pero la irrupción del proyecto, agonizante apenas cuatro días después de su presentación aunque formalmente vivo todavía, ha puesto todo patas arriba. No es de extrañar que ante esta situación el consejero de Orange España, Jean-François Fallacher, haya pedido hoy más “claridad” con el proyecto, teniendo en cuenta que su compañía debe tomar próximamente una decisión sobre la adquisición de los derechos de emisión de fútbol de cara a la próxima temporada.

Aunque los derechos de emisión de la competición pertenecen a Telefónica, Orange emite también los partidos en virtud de un acuerdo suscrito por ambas operadoras que ahora se tiene que renovar. “Nosotros tendremos que tomar una decisión en los próximos meses para la próxima temporada, así que esperamos que haya alguna clarificación sobre estos grandes movimientos en el mundo del fútbol”, ha dicho Fallacher, que ha aprovechado para insistir en que la fórmula que emplea la Comisión Nacional de los Mercados de la Competencia (CNMC) para calcular el precio que pagan a Telefónica por el fútbol debe modificarse porque es “extremadamente caro”.

Resultados

Fallacher ha hecho estas observaciones durante la presentación de resultados de la compañía del primer trimestre del año. Orange España facturó 1.188 millones de euros entre enero y marzo, un 7,4% menos respecto al mismo período del año pasado, afectada especialmente por la facturación en servicios minoristas, que cayó un 10,2%, en un contexto de fuerte competencia en el sector de las telecos. Durante el periodo, Orange ingresó en España 818 millones de euros por servicios minoristas, entre los que fue más acusada la caída de la venta de servicios móviles (más de un 13,6%), todo ello en un contexto de pandemia, que se inició al finalizar el primer trimestre de 2020.

Lo único que creció en España fue la facturación en venta de equipos, que ascendió a 155 millones de euros, un 10% más que en el mismo periodo del año pasado, según ha informado este jueves la compañía.

En lo que concierne a servicios mayoristas, también registró un descenso del 2,3%, hasta los 215 millones de euros, un 9,4% en servicios por tarifas convergentes, hasta los 469 millones de euros, mientras que también descendieron los ingresos por fijo (6,7%). El ingreso medio por cliente en las tarifas convergentes (arpu) descendió un 8,4% este trimestre con respecto al mismo periodo del pasado año, hasta los 53,3 euros, lo que contrasta con lo ocurrido de enero a marzo de 2020, cuando creció un 0,3% interanual. A partir de entonces, la facturación media por cliente en las tarifas convergentes ha ido decreciendo.

A 31 de marzo, la compañía tenía con 4.033.000 clientes de banda ancha fija, un 0,4% más que en el mismo trimestre del año pasado. De ellos, el 85% tenía tarifas convergentes. En cuanto a televisión, la plataforma de Orange cuenta con 703.000 abonados, un 0,6% más que en el año anterior, lo que supone el 17,4 de su base total de clientes de banda ancha. Mientras, los accesos a fibra hasta el hogar también crecieron un 6,1%, hasta los 3,40 millones.

A finales de marzo, Orange España tenía 15,9 millones de clientes de telefonía móvil, un 1,2% menos que los del año pasado, de los que más de 14 millones son clientes de contrato, un 2,9% más, y 1.825 son prepago, un 24,4% menos.