La producción de energía hidráulica se desploma un 53% por la falta de lluvias

Los embalses españoles están apenas a un 36,9% de su capacidad

Restos del núcleo urbano que quedó anegado cuando se construyó la presa en Negueira de Muñiz, Lugo
Restos del núcleo urbano que quedó anegado cuando se construyó la presa en Negueira de Muñiz, Lugo FOTO: Carlos Castro Europa Press

La pertinaz sequía que asola España desde hace meses ha hecho estragos en los embalses españoles. La reserva hídrica española sigue cayendo semana tras semana y se sitúa ya en el 36,9% de su capacidad total, con 20.702 hectómetros cúbicos (hm³) de agua almacenados, según los últimos datos del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miteco). Una escasez que no sólo está comenzando a provocar problemas de abastecimiento en algunas zonas sino que representa un problema añadido para el ya complicado e inflacionado panorama energético.

Según los datos del boletín mensual de Red Eléctrica Española (REE), el pasado mes de julio la producción de energía hidráulica en España se desplomó un 52,8% con respecto al mismo mes del año pasado. Dicho derrumbe provocó que esta tecnología apenas aportase el 4% del total de la producción. Un porcentaje que se ha mantenido en las semanas que han transcurrido de agosto, en el que apenas ha llegado el 4,5% en la comprendida entre el 15 y el 21 y que está muy lejos de las cifras que suelen ser habituales. El año pasado, por ejemplo, aportó el 11,3% de la energía total producida en España.

El reducido aporte de la producción hidroeléctrica es una mala noticia para el precio de la energía. Lo que no producen los embalses se debe generar con otras fuentes. Y si la puerta que se abre es la de las centrales de ciclo combinado, con los precios del gas en niveles máximos –el TTF en Holanda, de referencia en el mercado europeo, ha marcado esta semana un nuevo récord al cambiarse a 311 euros por megavatio-hora (MWh)–, los precios van a subir.

El pronóstico, de momento, no parece halagüeño. Esta misma semana, Acciona, por ejemplo, se ha visto obligada a parar totalmente la actividad de su central hidroeléctrica en Rialb (Lérida) a petición de la Confederación Hidrográfica del Ebro, el organismo que gestiona este embalse, que se sitúa este miércoles al 6,78% de su capacidad cuando hace un año superaba el 49%. Una interrupción inédita al menos desde 2009, cuando la compañía comenzó a operar este pantano.