Opinión

El submarino: Lluvia de «zascas»

FOTO: Alejandro Martínez Vélez Europa Press

No ha sido el único, pero sí el más representativo. Y es que Iñigo Errejón ha sido uno de los rostros visibles de la «nueva izquierda» que entró a por lana con la sucesión de Amancio Ortega y salió trasquilado en las redes sociales. Al fin y al cabo, no todo el mundo puede criticar la sucesión familiar en una empresa privada cuando, como le recordaron, se benefició de una beca con sospechas de concesión ideológica, contribuyó a montar Podemos recurriendo a amiguetes y algo más habituales del terreno de Pablo Iglesias en Casavieja (Ávila) o propuso a su propio progenitor para un órgano consultivo en la Asamblea de Madrid.