La Inteligencia, la gran olvidada en la nueva Ley de Educación

Llama la atención el porcentaje tan bajo de niños detectados con Altas Capacidades en España, ¿por qué?, ¿no interesan?

La exministra de Educación y Formación Profesional, Isabel Celaá
La exministra de Educación y Formación Profesional, Isabel Celaá FOTO: MINISTERIO DE EDUCACIÓN Y FORMACIÓN PROFESIONAL MINISTERIO DE EDUCACIÓN Y FORMAC

La educación es la clave del progreso social de un país. En España, uno de cada cuatro estudiantes no obtiene el título de Educación Secundaria Obligatoria (ESO) y nuestro país se sitúa muy por encima de las tasas europeas de repetición de curso y abandono escolar temprano.

España aprobó el pasado mes de enero una nueva y polémica ley de educación, la Ley Orgánica 3/2020 (la LOMLOE), que modifica la anterior Ley de Educación de 2006. La LOMLOE, es la octava ley de educación en cuarenta años, desde la entrada en vigor de la democracia, y sucesora de las LGE, LOECE, LODE, LOGSE, LOPEG, LOCE, LOE y LOMCE, y sigue dejando sin resolver muchos de los problemas que arrastrábamos antes, entre otros, obviando a un colectivo siempre olvidado y descuidado, como es el de los cerebros más brillantes, el de las Altas Capacidades, y que debería importarnos mucho más como sociedad y como país.

Los niños con Altas Capacidades según la NAGC (National Association for Gifted Children), son aquellos que demuestran un nivel de capacidad excepcional para razonar y aprender o un rendimiento que los sitúe en el 10% superior, o por encima, respecto al resto. Se habla de superdotación a partir de un coeficiente intelectual de 130, y este colectivo representa aproximadamente el 2% de la población. Un concepto diferente es el de las Altas Capacidades, término creado y solamente utilizado en España.

Fallo en la detección a tiempo de las Altas Capacidades

El problema es que en España no hay una ley estatal que defina como tal las Altas Capacidades, y cada Comunidad Autónoma utiliza su propia forma de medir y determinar si un niño presenta estas características, empleando sus propios criterios y metodologías de intervención. Esta falta de criterios unánimes provoca que haya muchos niños y niñas con Altas Capacidades a día de hoy sin identificar. La invisibilidad de las niñas con Alta Capacidad representa un porcentaje aún mayor. Muchas niñas fingen con el propósito de ser aceptadas.

Y es que llama la atención el porcentaje tan bajo de niños detectados con Altas Capacidades en España, ¿por qué?, ¿no interesan? El Ministerio de Educación sólo tiene identificados al 0,42% de los superdotados (datos del curso 2017-18, que son los últimos oficiales que hay), basándose en que los expertos consideran que hasta un 15% de la población podría llegar a serlo. Según datos del Ministerio de Educación, más del 90% de los niños con Altas Capacidades no lo saben.

«Ser inteligente es una maravilla, pero si no se identifica a tiempo, se puede convertir en una maldición», relata Carmen Sanz Chacón, en su libro La maldición de la inteligencia. “La identificación temprana por parte de un especialista y la aceleración de curso pueden salvar la vida de muchos niños y permitirles conseguir lo que se propongan para ser felices”.

En los últimos años, son 800.000 niños con Altas Capacidades intelectuales los detectados en España, y se sienten frustrados con el sistema educativo actual. Las cifras son dramáticas, un 70% de estos niños con Altas Capacidades, presenta un bajo rendimiento académico, y algunos, los que pueden, se marchan a otros países a estudiar (¿Fuga de “Talentos”?).

“La mayoría de los padres, los educadores y el sistema en general, consideran que este tipo de niños no necesitan atención especial, pero no es cierto, es un colectivo especialmente sensible que necesitan ayuda, la motivación es fundamental para poder continuar con sus estudios”, explica Jana Martínez-Piqueras, experta en Altas Capacidades, que cree que España ha perdido una gran oportunidad con esta nueva legislación, para apoyar e impulsar las Altas Capacidades, y retener ese talento a futuro.

Los Colectivos en Altas Capacidades, denuncian sistemáticamente que sería urgente mejorar el proceso a la hora de diagnosticar las Altas Capacidades desde las edades más tempranas en el colegio y piden formación tanto para profesores como para los equipos de orientación especializados, para que sepan y puedan identificar a una edad temprana y, en todo caso, durante toda la etapa de educación, a los alumnos con Altas Capacidades intelectuales, intervenirles, y conseguir su máximo potencial.

Fallo en la atención de los niños con Altas Capacidades una vez que han sido descubiertos

“La Alta Capacidad no es una patología, pero, si no se atiende, sí genera patologías. Es una necesidad educativa, no un “capricho”. Las cifras de 70% de bajo rendimiento y 50% fracaso escolar, según el Ministerio de Educación, son demoledoras, y el listado de patologías asociadas a la falta de atención en los detectados, es una cifra escalofriante, que va en ascenso”, afirma Martínez-Piqueras.

Y con estas cifras tan alarmantes, de fracaso escolar y patologías médicas asociadas a la falta de atención adecuada entre las Altas Capacidades, sorprende que, aunque los pilares de la reforma educativa pretendan basarse en los principios de excelencia e igualdad en educación para todos los niños, la nueva Ley de Educación haya dejado de lado a este colectivo tan importante.

Una vez que el niño está diagnosticado, la legislación vigente recoge que es posible acelerar al menor, dejando muchas lagunas respecto a cómo adoptar esta medida. En este sentido, los Colectivos de Altas Capacidades exigen que se unifiquen las medidas en el territorio nacional, y se simplifiquen los trámites burocráticos. Además, piden que se considere esta medida de carácter urgente, igual que la repetición de curso, en lugar de ser excepcional, y sin necesitar autorización especial por parte de la administración, que no hace sino retrasar todos los procesos.

“Si estos niños no reciben atención específica, es muy probable que terminen sus estudios con fracaso escolar, sufriendo acoso en el colegio y con graves problemas emocionales, de adaptación o conductas disruptivas en el aula, medicados muchos y falsos TDAH otros. Son niños que, de recibir la atención adecuada se convertirían en alumnos brillantes que podrían ayudar a colocar a España en primeros lugares en los Informes PISA, al nivel de los países más avanzados del mundo, o serían también un 2% menos de alumnos con trastornos psicológicos y problemas de adaptación o conductas en clase, lo que reduciría el coste en salud mental y medicación por depresiones, falsos TDAH, etc. Los equipos de orientación de las consejerías tardan en ponerse en marcha. En general, hay pocos recursos y los que hay se destinan a los otros alumnos con necesidades educativas especiales, los que están por debajo de la media. Es muy difícil que suban de curso a los superdotados”, ha reiterado en múltiples ocasiones Sanz Chacón.

¿Se puede permitir España obviar las Altas Capacidades y dejar que los cerebros más brillantes, fracasen o se vayan a otros países?

“La sociedad, por desconocimiento en algunas ocasiones, y prejuicios confundidos, minimiza, deforma, e incluso idolatra las Altas Capacidades. El sistema educativo que es quien tiene que proteger a estos niños, falla sistemáticamente… y es entonces cuando se “rompen”. Necesitamos reforzar los mecanismos que les protejan, que las leyes se refuercen, se conozcan, y por supuesto que se apliquen. Pero tienen que cumplirse bien”, nos relata, Martínez-Piqueras.

Todos los niños tienen derecho a poder desarrollar su potencial intelectual en base a un modelo equitativo que les ofrezca a todos las mismas oportunidades.

“Los niños con Altas Capacidades tienen intereses diferentes y en el ámbito emocional, se sienten inadaptados al resto de niños de su edad. Las situaciones de aislamiento y acoso escolar son frecuentes y hacen que tengan baja autoestima, sufran depresiones o incluso intenten acabar con sus vidas. En el tema de los estudios, muchos se encuentran desmotivados y tienen falta de interés, lo que en el futuro se puede traducir en frustración y rabia por haber perdido oportunidades a lo largo del camino”, declara Sanz Chacón.

Falta de equidad en la nueva Ley de Educación

En el texto de la nueva Ley de Educación se presentan mecanismos de apoyo al alumnado con dificultades de aprendizaje (programas de mejoras y refuerzo del aprendizaje y del rendimiento), ofreciendo muchas oportunidades educativas para estos estudiantes que presentan mayores dificultades, lo que es sin duda, un acierto.

Pero no incluye estas mismas oportunidades para las Altas Capacidades que necesitan también estímulos adicionales, como profesores formados en Altas Capacidades, sistemas de adaptaciones curriculares en base a sus capacidades, y un largo etcétera.

La nueva Ley contempla que los alumnos promocionen de primero a segundo de Bachillerato incluso con suspensos, pero no se tiene la misma flexibilidad para la aceleración de curso en aquellos niños detectados con Altas Capacidades que su diagnóstico, así lo provea y que superen con holgura las pruebas de acceso a un curso superior. En España, la burocracia complica la mayoría de los casos, ya que el proceso de identificación del niño con Altas Capacidades puede durar más de doce meses, y se presentan muchas trabas para la aprobación efectiva de estas medidas por parte de la administración, muchas veces por falta de conocimiento de la legislación aplicable. Y en medio de estos procesos, son los niños los más perjudicados y las familias quienes en muchas ocasiones no cuentan con la ayuda necesaria de algunos centros educativos.

Estas medidas específicas de intervención y refuerzo para las Altas Capacidades, sí las tienen otros países de Europa, mucho más avanzados en esta materia, como Alemania, por ejemplo, en los que la aceleración de curso está totalmente normalizada.

Uno de los máximos exponentes en el campo de la Alta Capacidad a nivel mundial Francos Gagné apunta «Se olvidan de un sector de la población escolar que necesita ayuda para desarrollar esa capacidad. Se dejan de lado porque se tiene la idea equivocada de que van a tener éxito seguro, aunque no se haga nada con ellos, lo cual es irreal».

«Invertir en la educación de los alumnos más brillantes es imprescindible para el futuro de nuestro país, por esa razón debería ser una política de estado», concluye Sanz Chacón.

En definitiva, la LOMLOE olvida las Altas Capacidades, elimina los requisitos académicos y determina la nota de hasta un cinco para obtener becas de estudios a los alumnos con mayores dificultades de aprendizaje. El objetivo de esta nueva Ley de Educación parece querer “masificar la media”, medir por abajo, y excluye, una vez más, a los que cerebros más brillantes, que llevan años reivindicando medidas especiales.

“El gran problema de los sistemas educativos en países desarrollados es que se centran en el alumno medio, en conseguir reducir el fracaso escolar y en ayudar a los que tienen dificultades, y se ignora al resto”- Fracos Gagné.

La nueva LOMLOE debería haber ofrecido mecanismos extraordinarios para hacer cumplir esa educación inclusiva, no sólo por abajo (a los que presentan más dificultades que la media de los alumnos) sino también por arriba (a los que tienen talentos).

Por otro lado, con tanto cambio de leyes de educación, ni los profesores ni los profesionales del ámbito educativo (como inspectores…) llegan a conocerlas, y las familias y alumnos, ignoran los derechos que les amparan, lo que crea “situaciones kafkianas” en el sistema educativo en España, en el que un niño puede ser Alta Capacidad y acelerarle de curso es una Comunidad Autónoma y no en otra.

En conclusión, la educación en nuestro país no interesa realmente a nadie. Todos los que han tenido oportunidad para mejorarla, no lo han hecho. Entre todos se están dañando los cimientos de nuestra sociedad civil. Y la educación es un Derecho Fundamental que tenemos todos, reconocido en el artículo 27 de la Constitución. La ley superior que regula la educación de los estudiantes en general, y que también incluye a los que tienen Superdotación o Altas Capacidades es la Convención Internacional sobre los derechos de las personas con discapacidad de Naciones Unidas de 13 de diciembre de 2006, ratificada por el Estado español y publicada en el BOE de 21 de abril de 2008. En el año 2016, las Naciones Unidas aclararon el término “Educación Inclusiva”, en el Documento CG4: “La Educación Inclusiva es un derecho humano fundamental de todos los estudiantes, que pone el foco en el desarrollo de las capacidades de todos, mediante la educación personalizada”.

El Estado Español todavía sigue sin adaptar sus leyes educativas, estatales y autonómicas, a esta norma de rango superior, a todos los colectivos de estudiantes, en este caso, a las Altas Capacidades. Y es por ello por lo que esta nueva ley habría sido una buena oportunidad, para incluirlos. “Estamos cometiendo una gran injusticia con los niños superdotados en nuestro país. Se está confundiendo la Educación inclusiva y la igualdad de oportunidades con que todos los niños tengan que tener el mismo ritmo de aprendizaje. Es injusto para los niños con altas capacidades, que pierden el tiempo en clase, y para los que no lo son, que se comparan con ellos cuando necesitan más tiempo de aprendizaje” declara Sanz Chacón.

La disparidad de criterios y de concreción de las normas a aplicar, deja a muchos alumnos con Altas Capacidades sin la educación específica que necesitarían. Es necesario unificar la legislación autonómica en materia de Altas Capacidades. En España, al no estar definidas como tal por ley, en algunas Comunidades Autónomas ni siquiera hay un desarrollo normativo en la materia, con la indefensión que ello entraña para los niños con Altas Capacidades.

El compromiso del Estado español es “asegurar un sistema de educación inclusivo a todos los niveles”, no sólo asegurar una educación inclusiva para los alumnos discapacitados o que presentan dificultades en el aprendizaje, sino que significa garantizar esa educación adaptativa y/o personalizada tanto para estos alumnos, incluyendo los que tienen talentos especiales, de Precocidad Intelectual, niños Superdotados, etc. Llama la atención que una obligación que adquirió España en 2006, a día de hoy siga sin procedimientos que ofrezcan garantías para que su cumplimiento.

Recordemos que Jeff Bezos formó parte de un Programa especial para talentos y superdotados en Texas. Él mismo cuenta que si el sistema educativo hubiera fallado y sus profesores no hubieran reconocido a tiempo su potencial intelectual, es más que probable que nunca hubiera conseguido destacar ni llegar a ser una de las personas más exitosas y poderosas del mundo. ¿Por qué no se ha aprovechado esta nueva reforma de la Ley de Educación para garantizar los fallos del sistema y proteger las Altas Capacidades?, ¿Por qué se permite España desaprovechar el talento y que se escapen los cerebros más brillantes fuera?, ¿Sobra “Talento” en España?