Trabajo

El ejercicio, clave para el dolor de espalda

El ejercicio, clave para el dolor de espalda
El ejercicio, clave para el dolor de espaldalarazon

¿Quién no ha sufrido nunca de dolor de espalda? No en vano esta dolencia es el principal motivo de visita al médico de atención primaria. En concreto, un 18,6% de los adultos españoles reconoce padecer lumbalgia y un 15,9%, dolor cervical crónico, según datos del Instituto Nacional de Estadística. Pocos problemas de salud tan frecuentes como este tienen una repercusión tan importante en la vida tanto personal como laboral de las personas. Y eso por no hablar de los costes socioeconómicos que acarrea. Es más, la lumbalgia constituye una de las principales causas de baja, incapacidad laboral y de absentismo en el trabajo.

Pero la solución a un problema tan grave como este no es otra que practicar ejercicio. “A diferencia de lo que se suele creer popularmente, para prevenir el dolor de espalda lo mejor es practicar alguna actividad física de forma regular”, advierte Miguel Ángel Alcocer, de la Asociación Española de Fisioterapeutas. “El tema de la buena higiene postural no es tan importante como parece, aunque evidentemente si se mantiene una buena postura mejor que mejor”, matiza el experto. “Lo más importante a la hora de evitar esta dolencia –añade– es intentar modificar nuestro estilo de vida, haciendo ejercicio principalmente, pero también con una dieta equilibrada”.

La práctica habitual de ejercicio fortalece la musculatura, disminuyendo el riesgo de padecer dolor de espalda. Por otro lado, mantener el mayor grado posible de actividad física ha demostrado acortar su duración y reducir el riesgo de que reaparezca.

Las causas del dolor de espalda

En el 90% de los casos, el dolor de espalda se debe a una afección de la propia espalda, lo que se conoce como afecciones mecánicas. Sólo en el 10% restante la dolencia está causada por alguna alteración o enfermedades específicas. Dentro de las afecciones mecánicas están las alteraciones degenerativas o de desgaste de los huesos y las articulaciones de las vértebras (predominantes entre las personas mayores) y las afecciones por alteraciones de los músculos y los ligamentos de la espalda (sobrecargas, contracturas, traumatismos). Los principales factores desencadenantes de estas últimas dolencias son los siguientes, según el experto consultado:

- Condiciones socioeconómicas bajas: cuanto más bajas mayor predisposición a sufrir dolor de espalda

- Cualificación profesional y nivel educativo bajos: cuanto más duro es el trabajo tanto física como psicológicamente, lo que va muy ligado a la formación académica, más se sufre esta dolencia

- Estilos de vida inadecuados: sedentarismo, obesidad, tabaquismo...

- Depresión: influye en la percepción del dolor y de la calidad de vida que uno tiene. Además, en este estado las personas tienen más tendencia al sedentarismo

- El estrés y la ansiedad

A todas aquellas personas que sufran esta dolencia, ya sea de forma puntual o recurrente, Miguel Ángel Alcocer recomienda acudir a un profesional especializado, como un fisioterapeuta. En caso de ser necesario, el fisioterapeuta o el profesional pertinente “puede recomendar al paciente la realización de ejercicios terapéuticos muy específicos para cada tipo de dolor”.