El juez, pendiente de la investigación al Rey en Suiza

García Castellón prevé indagar en una nueva pieza del “caso Tándem” sobre supuestas comisiones en las obras del AVE a la Meca vinculadas a una cuenta helvética de Don Juan Carlos

Felipe VI renuncia a la herencia de su padre, que deja de percibir asignación
Don Juan Carlos, junto a Felipe VI, que ha renunciado a su herencia y ha retirado la asignación a su padre por sus cuentas en SuizaPaco CamposEFE

El prolífico «caso Tándem» –que mantiene en prisión al ex comisario José Manuel Villarejo desde noviembre de 2017– sumará previsiblemente una pieza más (ya supera la veintena) para investigar el supuesto pago de comisiones por las obras del AVE a la Meca y su relación con una cuenta en Suiza a nombre de una fundación panameña en la que el rey emérito figura como beneficiario. Así lo han confirmado a este periódico fuentes jurídicas, que apuntan que el magistrado de la Audiencia Nacional Manuel García Castellón dará ese paso una vez la Fiscalía suiza remita a Anticorrupción la información solicitada el pasado año en relación con la cuenta bajo sospecha, desde la que se efectuó una donación de 65 millones a una cuenta de la ex amiga íntima de Don Juan Carlos Corinna zu Sayn-Wittgenstein.

La Fiscalía suiza sigue el rastro de los fondos de esa fundación, que según sus pesquisas habrían ascendido a cien millones de euros y que afloraron en el marco de una investigación a supuestos testaferros del rey emérito –a quien Felipe VI retiró el pasado lunes cualquier asignación presupuestaria tras renunciar a su herencia precisamente por esas cuentas offshore–, entre ellos el abogado Arturo Fasana. El Ministerio Público helvético –al que Anticorrupción solicitó información sobre esas pesquisas– sospecha que ese dinero proviene de las supuestas comisiones pagadas de los trabajos del AVE a la Meca (Arabia Saudí), del que se hizo cargo un consorcio de constructoras españolas.

En una de las piezas de «Tándem», la Audiencia Nacional ya investigó una grabación efectuada por el comisario jubilado de una conversación que mantuvo en junio de 2015 en Londres con Corinna –en la que estaba además presente el ex presidente de Telefónica Juan Villalonga–, durante la cual hizo referencia a las supuestas amenazas que habría recibido del entonces responsable del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) Félix Sanz Roldán y a esas cuentas del rey emérito en Suiza.

Sin embargo, la pieza «Carol» se archivó, a instancias de la Fiscalía, invocando la inviolabilidad del soberano, dado que los hechos se habrían producido antes de su abdicación (a partir de esa fecha, Don Juan Carlos sí puede ser investigado judicialmente pero solo por comportamientos posteriores y en todo caso por el Tribunal Supremo, ante el cual está aforado).

Pero, tras el cierre de la causa, Anticorrupción abrió una investigación para intentar esclarecer el supuesto pago de comisiones en las obras del AVE a la Meca y el juez García Castellón remitió a Suiza las grabaciones de Villarejo sobre aquella reunión en Londres con la consultora nacida en Alemania pero de nacionalidad danesa.

Esa conversación entre Villarejo y Corinna también han tenido más consecuencias judiciales. El comisario jubilado aseguró en junio de 2017 en una entrevista en el programa de La Sexta «Salvados» que Sanz Roldán había amenazado a la antigua amiga del rey, lo que provocó que el entonces responsable del CNI le denunciara por calumnias. El próximo lunes estaba previsto que comenzara el juicio que sentará en el banquillo a Villarejo, pero la crisis del coronavirus y la suspensión del calendario judicial ha obligado a aplazar la vista oral, en el que deberá declarar Corinna como testigo por videoconferencia desde Mónaco, donde reside.

Con ocasión de esa denuncia, la consultora prestó declaración ante notario en Londres en abril del pasado año corroborando la versión de Villarejo y admitiendo que ella misma le reveló las supuestas amenazas que habría recibido del director del CNI. De hecho, la defensa del ex mando policial, que ejerce el abogado Antonio García Cabrera, reclamó a García Castellón esas grabaciones para que se escuchen en el juicio contra él. Para el letrado, se trata de una prueba «inequívoca» para inclinar la balanza en favor de la absolución de su cliente.

“No tenía ninguna otra opción”

En ese acta notarial, Corinna zu Sayn-Wittgenstein sostiene que las afirmaciones de Villarejo «son verdaderas» y denuncia una «larga campaña contra mí realizada por el general Roldán». Según consta en esa declaración, fue en una reunión en un hotel de Londres el 5 de mayo de 2012 cuando el director del CNI le habría amenazado asegurándole que «no podía garantizar mi seguridad física ni la de mis hijos» salvo que siguiera sus «instrucciones», entre ellas que «no hablara con los medios». Tres años después, según su versión, se reunió con Villarejo a instancias de su «entonces gran amigo» Villalonga y le reveló «la historia de las amenazas del general Roldán» sin saber que la conversación «estaba siendo grabada de forma secreta».

Corinna asegura que Villalonga le advirtió de «una trama dentro del CNI» para implicarle falsamente «en actividades delictivas en España» en relación con un fondo hispanosaudí y que fue él quien le instó a reunirse con Villarejo «porque tenía información sobre esa trama» y podía ayudarle. «Sentí que no tenía ninguna otra opción».

El comisario jubilado contó al juez Diego de Egea en julio del pasado año que se reunió con Corinna para «intentar solucionar los problemas» de Don Juan Carlos con Corinna, actuando siempre «por orden del Estado» y con el objetivo de «arreglar las cosas».