Casado se queda a 200.000 votos de Sánchez y el giro al centro penaliza a Cs

La gestión del coronavirus castiga al PSOE que empata con el PP a 111 escaños. La igualdad entre bloques haría que el PNV pudiera optar entre izquierda o derecha

El PP sigue siendo el partido que mejora posiciones de manera más acusada desde que estalló la crisis sanitaria por la pandemia, según la última encuesta de junio de NC Report. Entra en empate en escaños con el PSOE en la franja 109-111. En su conjunto cae el voto de la izquierda, de 10,5 millones que obtuvo en las urnas en las últimas elecciones generales a 9,2 millones, más de un millón de voto desmovilizado. Mientras la derecha mantiene prácticamente su electorado del 10-N, aunque con reajustes importantes en el reparto de apoyos entre las tres principales fuerzas que identifican este bloque.

Al caer el peso de la izquierda, esto hace que con el mismo número de votos crezca la fuerza de la derecha en el porcentaje total y que suban también sus escaños. Como ya ocurrió en el anterior, sondeo, la derecha gana en porcentaje de votos y de escaños. Del 42,7 por ciento pasa al 45,5 por ciento, y de 151 escaños a 163-169. El bloque de izquierdas varía del 40,9 por ciento al 38,1 por ciento, y de 155 a 138-142 diputados.

El partido de Pablo Casado mantiene el crecimiento de más de 600.000 votos que ya detectó el anterior sondeo, aunque la distribución de escaños, al perder voto la izquierda, mejora su crecimiento de entre 18-20 diputados de la última encuesta a los 20-22 de esta radiografía demoscópica. Este ascenso meteórico se ha consolidado durante los meses de pandemia, en contraposición al fuerte desgaste del PSOE.

De hecho, el partido del Gobierno continúa perdiendo apoyos, aunque también esta caída se ha ralentizado desde que entró en marcha el proceso de desescalada. Según la encuesta de Nc Report, realizada entre el 9 y el 12 de junio, el PSOE pierde 912.199 votos. En el último mes se le han ido más de 38.0000 votos. En el reparto de escaños contiene ligeramente la caída en diputados, entre 9 y 11. En el anterior sondeo era de 10-12. Por su parte, Podemos aumenta su retroceso en votos y en escaños: de 3 a 5 diputados menos y hasta 309.979 papeletas (35.000 menos que en el sondeo de mayo).

En el bloque de la derecha, las opuestas estrategias de Vox y de Ciudadanos les dan un resultado parecido en las urnas, las dos fuerzas pierden más de 300.000 papeletas, aunque la caída de Inés Arrimadas es ligeramente superior a la del partido de Santiago Abascal. La desescalada ha venido acompañada de una formalización por parte de Cs de su apuesta por seguir buscando acuerdos con el PSOE dentro de lo que han bautizado como «política útil». De momento el cambio no se traduce en cambios en la tendencia a la baja de la formación naranja, si bien ésta es una apuesta a larzo plazo que Cs tiene intención de mantener siempre que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, continúe cumpliendo los acuerdos alcanzados con ellos.

La fuerte subida del PP es a costa de la caída de Ciudadanos y de Vox, en una recolocación del voto útil que sitúa a este bloque en su horquilla más alta, a siete escaños de la mayoría absoluta. Ésta es la mejor proyección de voto que ha tenido el centro-derecha desde la moción de censura al Gobierno de Mariano Rajoy. Y el resultado sigue confirmando que el problema de este bloque está en el coste de la división de siglas. La concentración de voto en el PP lleva a que con el mismo número de votantes del centro derecha que en las últimas generales, obtendrían, sin embargo, hasta 18 escaños más. De celebrarse hoy elecciones, Cs podría perder entre 1 y 3 escaños, y Vox, de 3 a 5 diputados.

El voto independentista se mantiene estable, aunque apunta hacia una movilización en respuesta a la gestión de la crisis sanitaria y económica. El PNV podría crecer un escaño. Y en la competición dentro del independentismo catalán, este sondeo confirma que ERC y JxCat podrían repartirse dos escaños. ERC ha forzado en las últimas semanas el distanciamiento con el PSOE en el Congreso y esto, de acuerdo con este estudio, beneficia electoralmente al partido de Oriol Junqueras. Hasta ahora, JxCat era quien mantenía una tendencia al alza en todos los sondeos a nivel nacional.

Con Cataluña enfrentada a unas posibles elecciones autonómicas en otoño, consecuencia de la confirmación del Tribunal Supremo de la sentencia de inhabilitacion a Quim Torra, esta proyección electoral ratifica las dificultades del Gobierno de Sánchez para recomponer la mayoría de investidura y la alianza con ERC, en tanto no se resuelva la partida electoral catalana. Aquí es donde ha entrado en juego la nueva estrategia de Cs para diferenciarse del PP y de Vox.

La encuesta tiene como referencia una participación del 61,7 por ciento, hasta 4,5 puntos por debajo de la que se produjo en las elecciones generales del pasado mes de noviembre. En total, votarían 1.680.336 votantes menos. La desmovilización afecta más a las fuerzas de la izquierda.

La abstención frena a la izquierda

A. Rojo
Buena parte del porqué del fuerte repunte que ha experimentado el PP hay que buscarlo en que es el partido que mejor ha sabido fidelizar a sus votantes desde las últimas elecciones generales: un 94,1% de sus electores volverán a confiar en Pablo Casado si se convocaran ahora elecciones. Si bien esto es en parte comprensible porque el 10-N supuso uno de los peores resultados de los populares en toda su historia, lo cierto es que la segunda fuerza que mejor fideliza a sus votantes, Vox, lo hace de manera bastante menos eficaz ya que los de Abascal conservarían el 86,6%. Sensiblemente por detrás están las dos principales fuerzas de la izquierda y, sobre todo, Ciudadanos, que no consigue detener la sangría y pierde a un 30% de votantes.
Entre los dos partidos del Gobierno apenas hay trasvase de votos significativo. De hecho es la abstención la principal fuga de electores tanto para socialistas como para el partido de Pablo Iglesias. Un 7,7% de los votantes del PSOE (más de medio millón de votos) no votaría si se celebraran hoy elecciones. El tanto por ciento de votantes de Podemos que pasarían a la abstención es incluso mayor, un 8%, es decir, 250.000 votos de los 3,1 millones que confiaron en Iglesias en el 10-N. Solo un 0,8% de los votantes de Sánchez se pasaría a la formación morada frente a un 4,2% que pasaría a votar a Pablo Casado, un porcentaje nada desdeñable ya que supone más de 280.000 votos. En sentido inverso, es decir, desde Podemos al PSOE, el número de electores que abandonan a Iglesias por Sánchez se situaría en un 4,1% de los votantes del partido de extrema izquierda, lo que en número de votos se traduciría en 129.000.
Sí que hay trasvases significativos entre los partidos del centro derecha. El PP se recupera eficazmente de parte de la debacle que sufrió el 10 de noviembre y sustrae dos partidas importantes de votos tanto a Vox como a Ciudadanos. Según la encuesta de NC Report los de Abascal cederían nada menos que el 9,3% de sus votos, es decir, 341.000 sufragios que están detrás de los 3/5 escaños que perdería Vox si se repitieran elecciones. Los votos que volverían desde Ciudadanos al partido de Pablo Casado son también numerosos, concretamente 252.000, un devastador 15,3% del electorado que confió en Rivera en las últimas generales. A diferencia de en la izquierda, en el bloque de las derechas no se observa una desmovilización significativa. PP pierde un 4%, Vox un 3,9% y Ciudadanos un preocupante 10,5%.