Los rebrotes enredan la recta final del 12-J

Por intereses partidistas. La Junta Electoral gallega y vasca responden ante las dudas que las medidas de seguridad son suficientes

La polémica en torno a la viabilidad de la celebración de las elecciones en la comarca lucense de A Mariña, donde siguen aumentando los casos positivos tras el brote que se detectó la semana pasada, sigue protagonizando la recta final de la campaña electoral. Desde el PSdG y el BNG insisten en actuar con responsabilidad y piden al presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, que suspenda los comicios porque a su juicio no se dan las garantías para votar con seguridad. A esta petición se sumaron diez de los 14 alcaldes –socialistas y nacionalistas– que gobiernan en la comarca. También en el País Vasco, el brote detectado Ordizia, en el que hay al menos 58 positivos, está copando los mensajes electorales. Mientras que la Junta Electoral de Galicia y la Junta Electoral Vasca avalan la celebración de los comicios, los partidos de la oposición inundan sus apariciones con misivas alarmistas que abogan por suspender los comicios. El miedo a la abstención es el nuevo fantasma que se cuela en la recta final de las autonómicas gallegas y vascas.

Desde Galicia, el presidente de la Xunta y candidato del PP a la reelección criticó esta ofensiva de la oposición y volvió a repetir ayer que «no metamos miedo por ir a votar», ante la creciente presión de algunos alcaldes e incluso la Diputación Provincial de Lugo –en manos del PSOE–que piden su suspensión.

También ayer, el líder nacional del PP, Pablo Casado, que se trasladó hasta la localidad gallega de A Pobra do Caramiñal para arropar a Feijóo en el penúltimo día campaña pidió tranquilidad y serenidad a los gallegos de cara a la jornada electoral, al tiempo que criticó que otros partidos «estén llamando al alarmismo». Casado recordó que la Xunta ha diseñado un protocolo de votación con estrictas medidas de seguridad que se aplicará durante toda la jornada electoral y en todos los centros de votación que garantiza que los gallegos podrán votar con todas las garantías. «Ejercer el derecho al voto es tan seguro como ir a la farmacia o ir a hacer un recado», dijo ayer Casado, repitiendo una idea que ya manifestó Feijóo el pasado lunes. De hecho, el líder nacional del PP animó ayer a los gallegos a acudir a votar este domingo porque es «totalmente seguro», tras recalcar que los rebrotes por coronavirus están «perfectamente localizados».

El nerviosismo es evidente. El 50% de la población de A Mariña votó al PP en las autonómicas de 2016 y son votos que en estas elecciones se pueden perder si el miedo se apodera de la población y decide no acudir a votar. No en vano, pese a que todas las encuestas pronostican una mayoría absoluta de Feijóo, una baja participación podría truncar la cuarta mayoría absoluta de los populares en Galicia.

En el País Vasco se detectó otro brote en las últimas horas. Se trata de la localidad guipuzcoana de Ordizia donde hay al menos 58 casos positivos. Tras una petición de EH Bildu, la Junta Electoral del País Vasco consideró ayer que las medidas adoptadas por el Departamento de Salud del Gobierno vasco son suficientes por el momento para garantizar el derecho al voto de los vecino de los ciudadanos.

En este sentido, el lendakari Íñigo Urkullu y candidato del PNV a la reelección se mostró ayer «absolutamente seguro» de que la jornada electoral se celebrará con plenas garantías el domingo en Ordizia, a pesar de que el alcalde Adur Ezenarro (EH Bildu), considera que no se dan las condiciones necesarias para garantizar el derecho a la salud de los votantes.