La Guardia Civil desmantela una banda especializada en el robo de cobre

Vendían el producto sustraido en chatarrerías tras quemar los cabbles en zonas deshabitadas

La Guardia Civil ha detenido a nueve individuos ertenecientes a un grupo criminal dedicado a la sustracción de cobre en Murcia y Alicante Además, se ha investigado a otras tres personas, responsables de centros de gestión de residuos metálicos, por receptar objetos sustraídos. Los agentes han esclarecido más de una veintena de hechos delictivos cometidos en Murcia, Alicante, Albacete y Pontevedra de los cuales 17 corresponden a la sustracción de cable de cobre y tres a robos con fuerza en comercios de telefonía, con un valor que supera los 100.000 euros..

La operación se inició a principios de año tras detectarse varios casos de robo con fuerza en los que se sustraía cable de cobre. Estos robos se materializaban en zonas aisladas donde los autores previamente habían estado realizando labores de vigilancia, lo que les permitía establecer unas fuertes medidas de seguridad y planificar los lugares de ocultación del cobre sustraído.

Llos agentes comprobaron la existencia de un grupo delictivo estructurado, jerarquizado y asentado en Murcia, donde su líder, además de dirigir sus actuaciones ilícitas, realizaba personalmente todas las labores de planificación. Una vez determinada la posibilidad de cometer el robo, los miembros del grupo escalaban por los postes –utilizando trepadores– hasta llegar a la altura donde se encuentran los cables, unos seismetros, donde cortaban en los extremos del tramo que tenían previsto sustraer.

Cuando se daban las condiciones de seguridad necesarias para continuar con la ejecución del robo, tras realizar los cortes del cableado tiraban de de cada uno de los extremos hasta que conseguían descolgar todo el tramo. Cuando el cableado se encontraba en el suelo, utilizaban lugares cercanos, que previamente habían sido localizados, para esconder temporalmente su botín y así evitar ser sorprendidos. Pasados unos días, lo recogían y trasladaban con vehículos de grandes dimensiones hasta otras zonas. aiisladas donde el cableado era quemado -proceso habitual para separar el hilo de cobre de su envoltorio plástico.Finalmente, el cobre era comercializado ilícitamente en chatarrerías.

Aunque la operación se inició por la comisión de robos de cableado de cobre, según avanzaba la investigación los agentes pudieron determinarque los integrantes del grupo también estaban especializados en la comisión de robos con fuerza por el método del butrón en comercios de telefonía, donde en un breve espacio de tiempo sustraían gran cantidad de terminales que, posteriormente, vendían tanto en comercios de venta de productos de segunda mano como a particulares.