La gerente de Podemos reconoció que “no” dio cuenta de su subida de sueldo: “Yo lo decidí”

Rocío Val justificó la decisión porque ella y el tesorero son “los únicos” del partido que tienen “capacidad de representación”

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Rocío Val fue nombrada en marzo de 2019 como gerente del partido por Pablo Echenique, el actual portavoz de Podemos en el Congreso de los Diputados. Y tan solo un mes después decidió subirse a ella y a el tesorero, Daniel de Frutos, el sueldo con la creación de un complemento de coordinación ejecutiva, cuya creación no comunicó a nadie en el partido. Así lo confirmó Rocío Val en su declaración como investigada ante el juez Juan José Escalonilla celebrada el pasado 20 de noviembre, a cuya transcripción ha tenido acceso LA RAZÓN.

“Así que empieza a trabajar en marzo de 2019, ¿cuando implementa ese complemento?”, preguntó de forma directa el magistrado que investiga a Podemos a la gerente, que contestó: “Pues, creo que en mayo, tendría que comprobarlo, mayo o junio”. Y al preguntar el instructor sobre si otros trabajadores de Podemos disfrutaban de ese complemento de coordinación ejecutiva, Rocío Val dijo; “No, porque Daniel de Frutos y yo somos los únicos en el partido que tenemos capacidad de representación”.

¿Fue una decisión suya?”, prosiguió el instructor. “Si, si, una decisión mía”, reiteró la gerente, que al ser preguntado sobre si Daniel de Frutos le había comentado algo sobre la subida de sueldo dijo: “No lo recuerdo con exactitud, lo que sí que le puedo decir es que fui yo la que lo implementa”.

No estaba previsto

Rocío Val también reconoció que esa subida de sueldo no estaba prevista en las escalas salariales de referencia, aunque trató de restar importancia a este punto, ya que también había creado otros pluses para otros trabajadores del partido: “Es una escala de referencia y se pueden implementar otras porque de hecho, a posteriori, he implementado otras que tampoco constan ahí”.

“¿Cuando usted implementa da cuenta a alguien?”, preguntó en ese momento el juez, ante lo que la gerente de Podemos únicamente contestó: “No”. “Unilateralmente por tanto determina…”, prosiguió Escalonilla, que fue interrumpido por Rocío Val: “A ver, unilateralmente respetando, o sea, yo, ¿qué normas tengo para poder aplicar o ejercer mis labores dentro de mi trabajo? yo me tengo que ceñir al reglamento general, que marca unos límites, me tengo que ceñir al presupuesto aprobado que marca un techo de gasto mensual, básicamente a esos dos cuestiones. Es decir, cada paso que se da, dentro del partido, en lo laboral, no se da traslado a la dirección. Eso no se hace”.

“¿Usted puede fijar los complementos?”, volvió a interpelar a la imputado el instructor: “Puedo hacerlo dentro de lo que digo. Del techo de gasto y de los límites que establece el reglamento general. Y el código ético, en fin. Dentro de los reglamentos que están vigentes en Podemos”.

“La primera ocasión que tengo”

En la declaración, Rocío Val defendió la creación del suplemento salarial que denunciaron el ex coordinador jurídico de Podemos José Manuel Calvente y la ex responsable de Cumplimiento Normativo Mónica Carmona: “Yo entro como gerente en marzo de 2019 y en la primera ocasión que tengo de revisión de distintas cuestiones del partido a efectos laborales reviso también que el señor Dani de Frutos no estaría dentro de esa escala de trabajadores como califica la señora Mónica Carmona erróneamente por una cuestión básica, quiero decir, tanto Daniel de Frutos como yo, tenemos a todos los efectos, a muchos efectos, poderes de representación, ¿de acuerdo? Eso no lo tiene nadie más en el partido excepto Daniel de Frutos y yo, por lo tanto, formamos parte del núcleo, tal y como viene recogido en el reglamento general”, declaró Val.

Pero la gerente prosiguió su explicación, y aseguró que tanto ella como De Frutos podían “representar al partido ante múltiples efectos. Entonces, en base a eso de la revisión que hago y respetando el resto de normativas de Podemos, pues, implemento ese plus de coordinación y además lo anejo al cargo, ¿qué significa esto? que si en un momento el señor Daniel de Frutos deja de ser responsable financiero del partido, del control de las finanzas, pues dejará de percibir ese plus, al igual que yo: si dejo de ser gerente y permanezco como trabajadora a pelo, en el partido, dejaré de percibir ese plus”, completó.

Las obras de la sede

El juez Escalonilla también interrogó a la gerente de Podemos sobre la nueva sede madrileña del partido. Rocío Val aseguró que era “falso” que las obras de acondicionamiento del edificio hubieran comenzado antes de que se produjera la licitación.

Al ser preguntada por el instructor sobre la diferencia entre el precio de la licitación, de 600.000 euros, y el precio final de la obra, de 1,3 millones de euros, esta cargo de Podemos relató que en el coste final se reflejaba “el precio de mercado, el de los contratistas que concurren a esa licitación”, por lo que el aumento estaría justificado.

“El precio de ejecución del proyecto es el que calculó el arquitecto en 2018 y al que le faltan, porque evidentemente no conlleva todo el precio, le falta, así de memoria: beneficio industrial, gasto empresarial, IVA. Es decir, es el precio de ejecución material del proyecto”, completó la imputada, que también consideró razonable el aumento en el precio final “por mejoras de obra, que son normales: un 21%. Mejoras, imprevistos, esas cosas que pasan en las obras, que son normales”, reiteró.