“El Rey del Cachopo”, culpable del homicidio de Heidi Paz, según el jurado popular

Los miembros del jurado creen, por unanimidad, que César Román mató a Heidi Paz el 5 de agosto de 2018 al no aceptar que ella quisiera terminar la relación

Hace casi tres años que Heidi y César estaban a punto de romper su relación sentimental y hoy él ha sido condenado por matarla aquel verano de 2018. El jurado popular que ha seguido la vista oral del juicio contra el conocido como “Rey del Cachopo” ha emitido esta tarde su veredicto y han considerado que es culpable del homicidio y la profanación de su cadáver al descuartizarla. Y lo han considerado por unanimidad, según están explicando a estas horas en la Audiencia Provincial de Madrid.

Puede que César Román tuviera esperanzas en ser absuelto por el macabro crimen del que le acusaban pero, según comenzó a el portavoz del jurado popular las conclusiones del veredicto y, sin avanzar aún el resultado, dijo que había unanimidad entre todos los miembros, «El Rey del Cachopo» se arremangó la camisa azul que se había puesto para la ocasión y frunció el ceño. Pocos segundos después escuchó la palabra que nunca habría querido oír: culpable. Los nueve miembros del jurado, que han estado juzgando el caso del 10 al 27 de mayo en la Audiencia Provincial de Madrid, han considerado probado que Román es culpable de matar y profanar el cadáver de su ex novia Heidi Paz Bulnes, una hondureña de solo 25 años y madre de dos niños.

“Muerte no accidental”

Además, ha habido unanimidad entre los nueve miembros del jurado al respecto. El portavoz del mismo leyó las respuestas de las preguntas que fueron objeto del veredicto (que llevaban deliberando desde el lunes) y aportó varias testificales y periciales para argumentar las contestaciones. Aunque una de las «bazas» de la defensa de Román era la ausencia de causa de la muerte y arma homicida, el jurado considera que «le causó la muerte en forma que no consta pero que no fue accidental». Así, han hecho alusión al hecho de que el torso de la víctima cubierto por sosa cáustica (sin extremidades, mamas, ni cabeza) fuera encontrado en la maleta propiedad de Román, según reconocieron varios testigos y como así prueba su ADN, mezclado con el de la víctima, en asas y cierre metálico de la misma. También el hecho de que ese 5 de agosto de 2018 llamara a Tele Taxi a las 16:21 horas tras pasar la noche con Heidi. La madrugada anterior ella le llamó desde un teléfono que ya no volvió a dar señal nunca más y cuyo terminal fue encontrado en la habitación que Román alquiló en Zaragoza, a donde huyó el 13 de agosto, tras el incendio que permitió el hallazgo del torso. Allí se presentó con dos identidades falsas y cambió de apariencia física, siendo casi irreconocible por los policías que le fueron a detener. Sin embargo, él mismo les dijo: «Os estaba esperando».

Una maleta que pesaba 60 kilos

Además de ese gran «error» de César de llevarse el móvil de su víctima, los miembros del jurado también han tenido en consideración el testimonio del taxista, que explicó que aquella carrera del 5 de agosto le llamó la atención por el peculiar tipo que llevó, que no paraba de hablar y, sobre todo, por el peso de la maleta que transportaba, en torno a unos 60 kilos. Ahora han considerado probado que trasladó a la chica ya fallecida y que en la nave fue donde se produjo el desmembramiento de su cuerpo. Puede que Román tuviera los primeros días la maleta cerrada y de ahí que no entrara fauna cadavérica hasta, mínimo, cuatro días antes de ser descubierto el torso, lo que es «compatible», según ha explicado el jurado, con la fecha del crimen. Fue uno de los testimonios más valiosos, el de la entomóloga Concepción Magaña, que explicó que las moscas habían colonizado el cuerpo de la víctima, al menos, cuatro días antes de ser encontrada. «De ahí para atrás no se puede determinar», dijo.

Maleta donde fue hallado el torso de la víctima
Maleta donde fue hallado el torso de la víctima FOTO: foto La Razón

Los “melanocitos” de la piel

También se han agarrado los miembros del jurado al testimonio de otro forense, el antropólogo Enrique Dorado, que explicó que los cortes de las articulaciones (cortando tendones y ligamentos, no hueso) los tenía que haber hecho alguien con experiencia en el manejo del corte como un «veterinario, carnicero o personal sanitario» y César lleva, según él mismo dijo, toda la vida en la hostelería y tenía un negocio especializado en carnes. La pericial de la especialista de Histopatología María Soledad Sánchez, que afirmó haber encontrado «muchos melanocitos» en los restos de la epidermis analizada, algo característico de la piel oscura (Heidi era mulata), también ha sido clave para contestar si el torso pertenecía a Heidi Paz, algo que ya avalaba al 99,99% la prueba de ADN que se cotejó con la de su madre, Gloria Bulnes.

Injurias contra Heidi

El abogado de ésta, precisamente, aprovechó su turno de palabra tras la lectura del veredicto, para anunciar que iban a emprender acciones legales contra Román por las injurias vertidas en el procedimiento sobre la fallecida. Porque César en algún momento creyó que tratando de minar la reputación de su ex novia, el jurado iba a creer que él era «menos culpable» del crimen. Así, no dudó en asegurar durante sus dos declaraciones que ejerció la prostitución, que consumía cocaína, que participaba el «vuelcos» y que habría robado a una de esas bandas para volver a su tierra natal. Su mente fantasiosa esta vez no le ha servido de nada.

César Román en Zaragoza, después de cometer el crimen de Heidi Paz
César Román en Zaragoza, después de cometer el crimen de Heidi Paz FOTO: La Razón Cedida