Leonor, una princesa consciente de su presente y de su futuro

Por ahora, no hay que reprochar nada a la heredera de la Corona que, dentro de dos años, cuando cumpla 18, jurará la Constitución y aumentará su responsabilidad institucional

OVIEDO, 21/10/2021.- El rey Felipe VI (i) y la princesa Leonor (d) asisten al tradicional concierto de los Premios Princesa de Asturias, este jueves en el Auditorio Príncipe Felipe de Oviedo. EFE/ Ballesteros
OVIEDO, 21/10/2021.- El rey Felipe VI (i) y la princesa Leonor (d) asisten al tradicional concierto de los Premios Princesa de Asturias, este jueves en el Auditorio Príncipe Felipe de Oviedo. EFE/ Ballesteros FOTO: Ballesteros EFE

La primera aparición pública de la Princesa Leonor en Oviedo, después de dos meses de permanecer en el internado de Gales, sin que haya trascendido noticia o imagen alguna de ella, ha satisfecho las expectativas de los ciudadanos que esperaban a las puertas del Auditorio ovetense para mostrar su adhesión y cariño a la Familia Real. Vestida con un elegante traje color fucsia, su larga melena rubia ligeramente ondulada, saludando como siempre con la mano izquierda dada su condición de zurda, y con una sonrisa que trascendía la mascarilla que ocultaba su boca pero que era evidente en el brillo de su mirada, la Princesa de Asturias se comportó una vez más como lo que es: la heredera de la Corona española.

Cumplió con la formalidad de las fotos oficiales pero, en cuanto terminaron de deslumbrar los flashes de las cámaras, Leonor se agarró al brazo de su hermana Sofía para compensar los gestos de cariño que no ha podido prodigarle durante los dos meses que llevan separadas. Porque la Princesa está encantada de haber iniciado estos dos años de permanencia en el Atlantic College de Gales, elegido por ella misma para cursar sus dos cursos de Bachillerato Internacional, como quedó claro el día de la despedida de su familia en Barajas. Pero ese mismo día quedó también patente un cierto aire de congoja de su hermana menor, la Infanta Sofía, al ver que los estrechísimos lazos que había mantenido hasta entonces con Leonor no iban a ser iguales a partir de ese momento.

La primogénita de los Reyes Felipe y Letizia ya es una chica adulta, consciente de su papel como heredera al trono, que ha ido evolucionando desde la timidez de sus primeros actos oficiales a una desenvoltura que se muestra sobre todo a la hora de pronunciar sus discursos. No es fácil hablar en público pero a ella se le nota que ha sido preparada para hacerlo y lo hace sin petulancia, con los gestos de un rostro que trasciende serenidad aunque no exenta de firmeza. Y sobre todo, el rostro de la Princesa deja traslucir una sencillez y naturalidad espontáneas, pero sin que falte tampoco el peso de una joven de casi 16 años que es consciente de quien es y de cual es su responsabilidad en el futuro, si así lo quieren los españoles.

Por ahora, no hay que reprochar nada a la heredera de la Corona que, dentro de dos años, cuando cumpla 18, jurará la Constitución y aumentará su responsabilidad institucional. Algo que no parece amedrentar a la joven Princesa.