Sánchez mantiene la tumba de Franco con dinero público y “reniega” de la de Azaña: “Es una vergüenza”

Compromís denuncia que el Gobierno destina más de 2.000 euros al mes del dinero de los contribuyentes para cuidar y proteger el mausoleo del dictador

Una mujer deposita flores ante la tumba del dictador Francisco Franco, en el cementerio de Mingorrubio, en El Pardo
Una mujer deposita flores ante la tumba del dictador Francisco Franco, en el cementerio de Mingorrubio, en El PardoIsabel Infantes Europa Press

En una modesta tumba, de titularidad privada y en el cementerio de Montauban, una pequeña localidad del sur de Francia. Allí se encuentran los restos del que fuera presidente de la II República Manuel Azaña. ¿Pero quién se encarga de su mantenimiento? Pues la respuesta es sencilla, sus propietarios. Y es que pese a haber sido Jefe del Estado español, tal y como señala Compromís, el Ejecutivo de Pedro Sánchez no sólo “ha dado la espalda a esta tumba”, sino que ha descartado repatriar sus restos a España. Hay que recordar, que el objetivo de esta formación política era que fueran repatriados con honores de jefe de Estado.

Y si bien no es la primera vez que se le increpa sobre esta cuestión, Compomís insiste: ¿Va a adoptar alguna medida el Gobierno para colaborar o hacerse cargo del mantenimiento, seguridad, limpieza y protección de esta tumba que alberga los restos del Jefe de Estado? Una pregunta lanzada con toda intención, ya que Pedro Sánchez, como ya hiciera su antecesor José Luis Rodríguez Zapatero años antes, acudió a hacerle entrega de una corona de flores “rojigualda”. “No sabemos si con ánimo provocador, puesto que esta tumba luce siempre banderas y detalles florales tricolores, de la legitima bandera republicana”, añade el senador de Compromís, Carles Mulet, en su escrito.

Es más, se muestra tajante al calificar la negativa del Ejecutivo: “Esta vergüenza de Gobierno prefiere que la tumba de Franco nos cueste más de 2000 euros al mes y se niega a colaborar en mantener la tumba de Azaña”. Así, carga contra Sánchez y le recrimina que no tuviera reparos en gastarse más de 125.000 euros de dinero público de todos los contribuyentes en el traslado de los restos del dictador Francisco Franco a un mausoleo titularidad de la Administración General del Estado. “El Gobierno más progresista de la historia reniega de colaborar con el mantenimiento de la tumba de Manuel Azaña, cuyos gastos lo soportan particulares”, reitera Mulet, mientras invierte, como mínimo, 2146 euros al mes en seguridad privada para proteger el mausoleo de Franco, que también salen del dinero público.

“Son una vergüenza y un fraude”

Y aquí está la respuesta de la discordia, las palabras del Gobierno que han provocado la indignación de Mulet y su formación política. En su escrito, señala que en 2019 el Ejecutivo ya rindió formalmente homenaje a Manuel Azaña, cuando Sánchez visitó su tumba en el cementerio de Montauban. Un acto de “respeto y reconocimiento institucional”, al que asistieron familiares del que fuera presidente de la II República. Asimismo, recuerdan otro homenaje, ese mismo año, en el Congreso de los Diputados.

En ese sentido, hacen un repaso del “extenso y multidisciplinar programa de actos con motivo de la conmemoración del 80º aniversario del fallecimiento de Manuel Azaña en el exilio, que comenzaron en noviembre de 2020 y se extendieron hasta la primavera de 2021. Una lista de interminables actos que concluye, según explican, con la visita, el pasado 14 de marzo, de Sánchez y su homólogo francés, Emmanuel Macron a la tumba de Azaña, un lugar que simboliza el “exilio y la persecución de centenares de miles de españoles al final de la Guerra Civil.”

Eso sí, del mantenimiento de la tumba, ni una palabra, ni una línea, ni un gesto... nada. Es por este motivo, que Mulet considera que “esta respuesta es de nuevo una vergüenza de un Gobierno indigno, que prefiere desviar dinero público” para mantener con honores de Estado la tumba de un dictador. Y termina: “Son una vergüenza y un fraude de gobierno”.