La Guardia Civil ya descubrió el año pasado que “Ata” era el autor del asesinato de dos ertzainas

El Departamento vasco de Interior atribuye ahora a la Ertzaintza el esclarecimiento de los crímenes

Mikel Kabikoitz Carrera Sarobe, Ata, en una imagen de 2016/Efe
Mikel Kabikoitz Carrera Sarobe, Ata, en una imagen de 2016/Efe

Ha sorprendido en medios de la Guardia Civil que la Ertzaintza se atribuya ahora el “éxito” de descubrir que uno de los autores del asesinato de dos miembros de la Policía vasca fue cometido por el cabecilla etarra Mikel Carrera Sarobe, alias ‘Ata’, cuando, un informe entregado por la Guardia Civil en la Audiencia Nacional en noviembre del año pasado, aclaraba ya estos extremos. En concreto, se trata del asesinato, el 23 de noviembre de 2001 en Beasain, de los ertzainas Francisco Javier Mijangos y Ana Isabel Arostegi.

Según ha informado ahora el Departamento vasco de Seguridad, este avance en la investigación, que ya ha sido comunicado al Juzgado Central de Instrucción número 6 de la Audiencia Nacional, “ha sido posible gracias a la “correcta preservación de las pruebas de la escena del crimen por parte de la Ertzaintza” y responde al objetivo de “revisión, periódica y permanente, de todos los atentados de ETA sin esclarecer con el objetivo de atribuirlos y poner a sus personas autoras a disposición judicial”. “Concretamente, uno de los perfiles genéticos anónimos obtenidos en el envoltorio de un caramelo situado en el vehículo empleado para huir es coincidente con el perfil genético Carrera Sarobe.

Lo que ocurre es que, desde noviembre del año pasado, la Audiencia Nacional tiene en marcha la investigación de estos crímenes, en lo que a la autoría se refiere, gracias a un informe entregado por la Guardia Civil, que analizó la documentación entregada por Francia y la cruzó con los datos que ya tenía sobre los ADN hallados y relacionados con los asesinatos. Por ello citó para ser interrogados a Carrera y a la también etarra Itxaso Zaldúa.

El juez Gadea de la Audiencia Nacional dictó un auto en el que decía que la documentación remitida por Francia había permitido concluir que en 2001 se formó el “comando Basajaun”, responsable del atentado y que era dirigido por Zaldua, “Sahatsa”, y Carrera, “Ata”. El juez indicaba que, durante el registro en 2010 de un trastero usado como almacén de explosivos, se intervino una bolsa con varios casquillos “percutidos por el mismo arma utilizada para el asesinato de los dos agentes”, que se encontraban junto a un guante de látex con el ADN de Carrera, entre otras pruebas.