PP

Casado sitúa a Maroto en el Senado para hacer oposición

La dirección también renueva la portavocía de la Cámara Alta.

Maroto será senador por la cuota autonómica de Castilla y León. Foto: David Jar
Maroto será senador por la cuota autonómica de Castilla y León. Foto: David Jarlarazon

La dirección también renueva la portavocía de la Cámara Alta.

El vicesecretario de Organización del PP, Javier Maroto, será senador por designación autonómica a propuesta del PP de Castilla y León. Este movimiento es otro paso más dentro de la segunda parte de la «renovación» en la que trabaja el líder popular, Pablo Casado. Tiene como excusa la reorganización de los grupos parlamentarios después de las últimas elecciones generales. Un proyecto que ha retrasado y que aún concretándose podría ser un brindis al sol si no echa a andar la nueva legislatura por el fracaso de la investidura de Pedro Sánchez.

No obstante, Casado ya tiene más o menos recolocado su «puzzle», en el que cambiarán las «caras» del PP en el Congreso y en el Senado. La ex ministra Dolors Montserrat, que fue portavoz del PP en la Cámara Baja, saltó a las listas europeas, por lo que el cambio es obligado. Y en la Cámara Alta no continuará como portavoz Ignacio Cosidó.

En este marco se produce el aterrizaje de Maroto en el Senado después de que el PP no consiguiera escaño por la circunscripción de Alava, por la que concurrió a las generales de abril. El ex alcalde de Vitoria está al frente del área de Organización del partido y fue también director de la campaña de las generales. Ha llevado la agenda social del PP y tiene perfil más político que de despacho.

En el PP no creen que Maroto se quede como senador sin más, e intuyen que la intención del líder nacional sea auparle a la portavocía de la Cámara Alta. Génova no confirma más allá de la decisión del PP de Castilla y León –en realidad de Casado, en connivencia con el nuevo presidente de la Junta, Alfonso Fernández Manueco– de proponerle como senador. Una propuesta que tiene que respaldar el Parlamento regional, en el que PP y Ciudadanos suman la mayoría gracias al pacto de gobierno que han firmado.

De la misma manera que en el PP le ven portavoz, más complicado de explicar parece que Maroto pudiera ser al mismo tiempo portavoz en el Senado y vicesecretario de Organización. A pesar de que el precedente de María Dolores de Cospedal deja mucho margen para acumular cargos en una misma persona. Fue ministra, secretaria general y presidenta del PP de Castilla-La Mancha, sin pudor alguno pese a las críticas internas. Bastó con que Mariano Rajoy «tragase» para no tener problemas con ella.

Los resultados electorales en Castilla y León permiten esta vez al PP presentar a un solo candidato. En la pasada legislatura fueron dos, el ex presidente de la Comunidad Juan José Lucas y el ex director de la Policía Ignacio Cosidó.

En el ámbito regional se barajaban para esta ocasión nombres como el del ex presidente Juan Vicente Herrera o el del ex alcalde de León Antonio Silván. Cuando las Cortes castellanoleonesas voten la elección de sus senadores, la próxima semana, el hasta ahora portavoz del PP en la Cámara Alta perderá el escaño.

Para ejecutar esta operación Maroto se ha tenido que empadronar en Segovia a fin de cumplir con el requisito establecido en el Estatuto de Autonomia de Castilla y León, que establece que los senadores de designación de sus Cortes tienen que estar censados obligatoriamente en la región.

Esta operación deja abierto un interrogante sobre el futuro de Cosidó y si tendrá un nuevo destino político en la «era Casado». Es verdad que el presidente del PP tiene poco margen para repartir cargos entre dirigentes de su partido por los resultados electorales. Menos escaños y menos poder.

Aunque en el caso del que todavía es su portavoz en el Senado, y que se señaló por apoyar su candidatura a la Presidencia del partido, puede tener más fácil el acomodo en Castilla y León. Es su tierra natal y por donde ha sido diputado en anteriores legislaturas.

Cosidó apostó por Casado hace un año en las «primarias» del PP, y el líder popular confió en él para el Senado a pesar de estar marcado por el escándalo del «caso Kitchen».

Siempre ha negado que como director de la Policía tuviera conocimiento de la utilización de fondos reservados, y de agentes del Cuerpo, para anular al ex tesorero Luis Bárcenas en la investigación del «caso Gürtel» y de la financiación del PP. Es decir, para que la información que manejaba Bárcenas no perjudicase a Mariano Rajoy y a su Gobierno.