Opinión

La disyuntiva del Titanic en Ciudadanos

Supervivencia o nobleza. En esas andan muchos en el partido naranja en estos días de recogimiento y penitencia, que de toda la vida los papelones en periodo vacacional dan menos vergüenza

La sede de Madrid de Ciudadanos, cuyas cuentas están bajo vigilancia
La sede de Madrid de Ciudadanos, cuyas cuentas están bajo vigilancialarazon

Dice mi amiga Carmen que cuando uno se encuentra inmerso en una misión a la deriva, de imposible resolución, se enfrenta siempre a la «disyuntiva del Titanic», que no es más que elegir entre ser rata u orquesta. Buscar una barca, un flotador o una tabla para poner a salvo el cuello propio o, por contra, permanecer en la cubierta hasta el final, apurando con el violín los compases del «Cerca de ti, Señor». Supervivencia o nobleza. En esas andan muchos en Ciudadanos y a ello han dedicado estos días de recogimiento y penitencia, que de toda la vida los papelones en periodo vacacional dan menos vergüenza y pasan más inadvertidos. Se acercan las elecciones del 28 de mayo, hace tiempo que el impacto contra el «iceberg Rivera» dejó maltrecho el barco, sin posibilidad alguna de reparación, y los botes salvavidas en los que se han convertido las listas electorales del Partido Popular empiezan a escasear. De ahí que estemos presenciando fugas en masa, bajas de militancia, que no del cargo (ni del sueldo) de concejal o diputado, justificaciones forzadas con alusiones algo barrocas a la defensa de «noséqué» principios y valores y el deseo –esto es lo mejor– de seguir trabajando por el bien de la gente como servidores públicos («Ey Ayuso, Almeida, guiño, guiño...»). En ninguno de estos comportamientos podemos encontrar, a estas alturas, motivos para la sorpresa. Pero sí un interrogante, el único que, en realidad, encierra este culebrón: ¿qué le aportan al PP este tipo de perfiles?

Aviso legal: las referencias incluidas en este artículo a la condición de «rata» o de «orquesta» son exclusivamente metafóricas, salvo que alguno de los aludidos acredite el conocimiento y la sensibilidad que requiere la práctica avanzada del violín.