
Castilla-La Mancha
La fiesta de las artes y las letras
Tomelloso celebró su LXXIV Certamen Cultural, con el director de LA RAZÓN, Francisco Marhuenda, como Mantenedor

La ciudad de Tomelloso vivió la noche del sábado una de sus grandes citas culturales con la celebración de la LXXIV Fiesta de las Letras Ciudad de Tomelloso, un acto que volvió a llenar de público el Teatro Municipal «Marcelo Grande» y que, fiel a su tradición de más de ochenta años, se convirtió en una vibrante celebración del arte, la palabra y la música.
La jornada comenzó en el Ayuntamiento de Tomelloso, donde tuvo lugar la recepción oficial al Mantenedor, Francisco Marhuenda, junto a autoridades y premiados. En un gesto solemne, Marhuenda firmó en el Libro de Honor del Consistorio, dejando testimonio de su paso por la ciudad y de su participación en esta cita cultural única. Desde allí, autoridades, premiados y público se trasladaron en desfile oficial hasta el Teatro Municipal, donde dio comienzo la gala.

En esta edición, dedicada a la memoria del poeta local Eladio Cabañero, la velada estuvo marcada por la emoción y el recuerdo de un autor cuya voz auténtica y cercana sigue siendo referente de la poesía española contemporánea. Fragmentos de su vida y obra, así como evocaciones de sus conversaciones con Félix Grande, García Pavón y Antonio López, acompañaron a lo largo de la noche la entrega de premios y el desarrollo del programa.
La gala fue conducida con serenidad y elegancia por la poeta Carmen Pilar Redondo, que abrió con versos de Cabañero dedicados a los fundadores de Tomelloso. Su voz clara y serena, junto a la música de un quinteto de viento de la Unión Musical Ciudad de Tomelloso y la participación de la soprano Almudena Madrigal, imprimieron al acto un tono solemne, íntimo y al mismo tiempo festivo.
En total fueron dieciocho los creadores premiados, procedentes de distintos puntos de España, lo que consolidó una vez más a la fiesta como uno de los certámenes literarios y artísticos más presti-
giosos del país. Los galardones abarcaron disciplinas como pintura, dibujo, fotografía, humor gráfico, novela, relato y poesía, y contaron con la participación de jurados de reconocido prestigio.
Entre los premios más destacados se entregaron los Fondos de Adquisición «Antonio López García» y «Francisco Carretero», que reconocieron obras de Manuel Solana, Eduardo Gómez Guery, José Baena Nieto, José Ignacio Jiménez Jiménez y Alberto Izcara Esteban. La primera edición del Premio de Humor Gráfico e Ilustración «José Luis Cabañas» recayó en Pedro Vila de la Mata, con un segundo premio para Sabina Aparicio Belmonte.
En el ámbito de la fotografía fueron premiados Alfonso García Nieto, Ángel Atanasio Rincón, Clara Felicidad Pasamontes, José Reyes Belzunce y el tomellosero Francisco Migallón, quien dedicó emocionado el galardón a su madre, esposa e hijas.

La literatura ocupó la segunda parte del acto, con premios tan consolidados como el XXVII Premio de Novela Policíaca «Francisco García Pavón», otorgado a Ramón Candela por su obra Playlist; el Premio Local de Narraciones «Félix Grande», concedido a Alberto Lara; y los galardones poéticos, entre los que destacaron el XXVII Premio «Eladio Cabañero» para Juan Antonio Rivera con «La nostalgia», ese drama por fascículos,
el Premio Local de Poesía «Ángel López Martínez» para Rubén Donoso, y el Premio «José Antonio Torres» para Juan Folguera con «Arte nuevo de hacer poemas en este tiempo».
El Premio de Periodismo «Juan Torres Grueso» reconoció a la periodista Mari Cruz Magdaleno por su artículo «La Mancha poética de Dionisio Cañas», publicado en ABC, reivindicando así la vigencia y el valor de la prensa cultural.
El momento culminante llegó con la intervención del Mantenedor de la Fiesta, Francisco Marhuenda, director de La Razón y profesor universitario, que ofreció un discurso apasionado y lúcido sobre la evolución del periodismo y sus retos en la era digital. Recordó los orígenes manchegos de sus abuelos y expresó su emoción por participar en una fiesta de tan larga tradición: «A mí también me gustaría ser de pueblo, porque las raíces siempre son importantes», afirmó entre aplausos.
En su disertación, Marhuenda hizo un recorrido desde los tiempos en los que el periodismo se escribía en máquinas de escribir y las cámaras eran analógicas, hasta el vértigo informativo de la actualidad, marcado por la irrupción de internet, las redes sociales y la inteligencia artificial. Subrayó la importancia de un periodismo ejercido con libertad, responsabilidad y rigor, capaz de distinguir entre informar y opinar, y advirtió de los riesgos de la manipulación, la desinformación y lo que llamó «la dictadura de Google».
«La tecnología –dijo– es una ayuda extraordinaria, pero también una exigencia. La inteligencia artificial podrá servirnos como
herramienta, pero nunca sustituir al periodista, porque nuestro oficio está lleno de humanidad y de responsabilidad». Marhuenda insistió en que «el periodismo es un contrapeso esencial en democracia», y concluyó abogando por un modelo de medios «fiables, éticos y
de prestigio, que pongan siempre a las personas en primer lugar».
Tras su intervención, el alcalde, Javier Navarro, le hizo entrega del diploma conmemorativo y del
tradicional obsequio al Mantenedor: una cepa plateada, como símbolo del pasado, presente y futuro de esta ciudad vitivinícola, que evoca el arraigo y la identidad de Tomelloso.

La velada contó también con la presencia de autoridades nacionales, regionales y locales, además de la corte de honor de madrinas y padrinos de la feria y un público que abarrotó el teatro. Entre los asistentes se encontraban la diputada nacional Carmen Fúnez, el presidente regional del PP Francisco Núñez, el vicepresidente de las Cortes de Castilla-La Mancha, Santiago Lucas Torres, entre otros.
Una vez concluido el acto, autoridades y premiados se trasladaron en autobús para participar en el desfile oficial hasta los Jardines del Parque, donde tuvo lugar la cena de fin de feria a beneficio de la Asociación de Párkinson de Tomelloso, entidad que este año asumió la organización de la tradicional velada solidaria.
Con su brillo, solemnidad y hondura, la LXXIV Fiesta de las Letras volvió a demostrar por qué es considerada la joya de la corona de
la cultura en Tomelloso y un referente nacional. Una noche que unió tradición y actualidad, poesía y periodismo, arte y emoción, con el sello de un pueblo que sabe cuidar de sus raíces y proyectarlas hacia el futuro.
✕
Accede a tu cuenta para comentar

Testimonio gráfico