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Juan Manuel Moreno: "La Junta recuperará las competencias en Salud Pública"

Señala que la principal responsable es la empresa y por eso la Junta será acusación particular junto a los afectados por la listeriosis.

Foto: Ke imagen
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Señala que la principal responsable es la empresa y por eso la Junta será acusación particular junto a los afectados por la listeriosis.

-¿Qué falla para que una empresa pueda ocultar información y eludir controles durante años, como lo ha hecho Magrudis, a costa de la salud pública?

-El primer hecho objetivo de esta situación es que la empresa no hizo bien su trabajo. La empresa es la única responsable y, por tanto, tendrá que ser la empresa la que dé respuesta a las posibles reclamaciones tanto desde el ámbito de los pacientes afectados como de las responsabilidades que, a través de la puesta en conocimiento de la Fiscalía de sus actuaciones, vamos a exigir desde la Administración. El Gobierno de Andalucía ha presentado una denuncia ante la Fiscalía y si la Fiscalía considera que hay indicios de delito y denuncia los hechos, la Junta de Andalucía ejercerá la acusación particular para defender a los afectados.

-Dice usted: «la empresa es la única responsable». ¿Y dónde queda la responsabilidad de la Administración Pública, del Ayuntamiento de Sevilla, de la Junta, incluso del Ministerio, a la hora de ejecutar los controles e inspecciones

-En Andalucía, como en España, tenemos un sistema bueno y garantista de control y vigilancia de la calidad de los alimentos que producimos, compramos y consumimos. Podemos estar tranquilos en ese sentido, pero es inevitable que haya siempre quien intente eludir los controles. Si a ello se une que por las razones que sean esos controles no se realizan con periodicidad suficiente, entonces puede ocurrir esto. En el caso que nos ocupa, se da además una situación extraña y extraordinaria: el Ayuntamiento de Sevilla, y no la Junta de Andalucía, es el responsable de esos controles.

-¿Por qué? ¿Revisarán esa cesión de competencias al consistorio?

-Cuando pase esta crisis será el momento de evaluar, junto con el Ayuntamiento, los procedimientos y analizar si es positivo que existan responsabilidades compartidas en una materia tan sensible como la salud pública. En Andalucía hay tres ayuntamientos que tienen competencia en salud pública, y eso es un disparate. Cuando pase todo iniciaremos las modificaciones para revisar esa situación y recuperar esa competencia. Ahora todos nuestros esfuerzos están centrados en atender y procurar la pronta recuperación de los afectados y estar con las familias de las personas que lamentable y tristemente han fallecido y con las parejas que han perdido a sus bebés. Como presidente de Andalucía sufro con su situación y les envío mi afecto.

-¿Cree que esto puede zanjarse con el mensaje a la opinión pública de que nadie asume la responsabilidad política de que esta empresa haya estado durante años ganando dinero sin licencia y con un catálogo oculto?

-Ahora toca centrarse en asistir a los infectados y evitar cualquier brote. Una vez que remita la infección se analizará por qué esta empresa no ha sido monitorizada por las autoridades competentes.

-¿Corregiría decisiones?

-Desde que tuve conocimiento de la situación he sufrido mucho ante las situaciones dramáticas que se han producido entre los afectados. Creo que la Consejería de Salud ha actuado con rapidez y diligencia, con toda la rapidez posible. Se estableció la alerta incluso antes de tener los análisis definitivos y de manera preventiva, con la máxima prontitud, el máximo rigor y la máxima celeridad. Se trata de corregir los errores, pero, sobre todo, de avanzar en los aciertos, porque también creo que los ha habido, y muchos. En Andalucía se ha actuado con el máximo rigor, el que siempre debe guardar cualquier Administración y más en materia de sanidad pública.

-¿No se podrían haber hecho las cosas más rápido? ¿Los análisis? ¿Decretar la alerta? ¿Retirar todos los productos, clausurar y precintar su fábrica, decisión que no ejecutó el Ayuntamiento de Sevilla hasta el viernes?

-Desde el primer momento se pusieron todos los medios posibles, todos los recursos humanos y materiales, en el dispositivo puesto en marcha inmediatamente para atender este brote. Se han realizado incluso decenas de contrataciones de personal sanitario de refuerzo, y desde el punto de vista clínico y asistencial se ha hecho una buena labor.

-¿La Junta tomará alguna medida de apoyo a los afectados? ¿Ha contactado con ellos?

-No sólo tienen todo nuestro apoyo, consideración y cariño, sino también el respaldo de toda la Administración autonómica para superar esta situación. Tienen a su disposición todos nuestros recursos sanitarios, materiales y personales. Ésta ha sido una experiencia muy desagradable, clarísimamente, de manera muy especial, para quienes están sufriendo las consecuencias de la infección. Ha sido muy duro por este aspecto. Pero cuando he tenido la oportunidad de visitar a los pacientes ingresados, en especial a las mujeres embarazadas a las que se les está realizando un seguimiento específico y exhaustivo, les he podido trasladar mi apoyo y el de mi Gobierno. Los afectados confían muchísimo en el sistema público de salud y en el trato que reciben

-¿E indemnizaciones?

-Desde el Gobierno de Andalucía vamos a exigir las máximas responsabilidades a los causantes de esta situación, y así lo estamos haciendo al trasladar a la Fiscalía las actuaciones oportunas. Y contarán con la seguridad de que la Junta de Andalucía actuará como acusación particular en el caso de que la Fiscalía vea indicios de delito.

-Una crisis como ésta reaviva el debate sobre la eficiencia del traspaso de competencias a las comunidades. Sanidad no está. Las comunidades deben controlar y fallan los controles. Recentralizar podría evitar que se dispersen las responsabilidades y que a todas las instancias les salga gratis?

-Ese debate no existe en Andalucía. Para los andaluces, la autonomía es la sanidad pública. Y una de las prioridades de mi Gobierno es mejorar el sistema público sanitario andaluz, que el anterior Ejecutivo dejó muy deteriorado. Tenemos un sistema bien diseñado y con profesionales que están entre los mejores de Europa, pero en el que es fundamental la cercanía en la prestación que ofrece. Sí es necesaria una mayor coordinación entre los distintos servicios de salud, y el Ministerio tiene una importante labor para aumentar esa coordinación y cooperación entre las diferentes regiones.

-Cambiando de tercio, el debate nacional sigue marcado por la investidura de Sánchez. ¿Mejor elecciones?

-Repetir las elecciones es un claro fracaso del señor Sánchez. Los ciudadanos están hartos, agotados ya con tantas elecciones seguidas y sin poder disfrutar de la estabilidad que permitiría centrarse en cuestiones que son verdaderamente importantes. La parálisis nos va a pasar factura en términos económicos y en creación de empleo.

-La alternativa a las elecciones es un Gobierno que no puede gobernar si nadie se mueve. ¿Esto no deberían resolverlo los dos partidos nacionales? ¿Qué tendría que pasar para que el PP facilitara la investidura y el desbloqueo?

-Para empezar, quien gana las elecciones es el responsable de reunir una mayoría en torno a un proyecto y para ello debe trabajarlo y pelearlo. Es muy difícil conseguir una mayoría y alcanzar pactos desde una hamaca en Doñana. Pero si no es capaz de lograrlo con quienes son afines ideológicamente, imagínese con el PP. Por cierto, nos parece intolerable, y una falta de respeto, intentar chantajear a los andaluces con no pagarnos los 1.350 millones de euros que nos adeuda el Gobierno por la financiación autonómica. Esos 1.350 millones sirven para financiar la sanidad, la educación y las políticas sociales, afectan al Estado del Bienestar y no vamos a tolerar ese chantaje.

-¿Usted iría en coalición con Cs y Vox en las próximas elecciones? Lo digo por la oferta de España Suma, que inspiró Aznar, y ahora defiende la dirección de su partido.

La propuesta me parece sensata, sobre todo si nos atenemos a todo lo que ha ocurrido después de los últimos procesos electorales más recientes. Ha quedado demostrado que la división del voto del centro-derecha es una ventaja estratégica para el bloque de las izquierdas. Y también que PP y Cs somos capaces de ponernos de acuerdo después de unas elecciones. ¿Por qué no íbamos a ser capaces de hacerlo antes?

-Entonces, aprueba España suma, pero Rivera ya ha dicho que «no». ¿Iría sólo con Vox?

-Me parece bien que se integre el que quiera y comparta los principios de centro reformista liberal que representa el PP

-¿En qué se ha quedado el papel de Vox tras las negociaciones postelectorales? ¿En qué les tienen en cuenta en el día a día de gobierno con Cs?

-Somos dos partidos diferentes, con planteamientos sobre muchos temas totalmente distintos y con puntos de vista en muchas cosas que difieren, pero eso no ha impedido que Vox, desde la crítica y la discrepancia en unos aspectos y desde el acuerdo en otros, esté demostrando ser útil para el cambio en Andalucía.

--Le preguntaba por las decisiones concretas en las que Vox esté participando

-Aquí hay que tener en cuenta que la gente está cansada de crispación y de confrontación, y lo que hemos hecho es trabajar para rebajar esa tensión y dar ejemplo a los ciudadanos dialogando y acordando. Fíjese que hemos logrado ponernos todos de acuerdo en el Parlamento en algunas materias y que Vox, pero también PSOE y Podemos, voten juntos iniciativas importantes. La búsqueda de ese consenso y ese diálogo es lo que está marcando y condicionando la marcha de este Gobierno.

-Casado se ha reforzado en la negociación de los pactos postelectorales. ¿Tanto como para que en Génova entiendan que no hay quien le pueda discutir dentro del PP?

-El resultado que el PP ha logrado tras las negociaciones en comunidades autónomas y ayuntamientos ha demostrado, una vez más, que tenemos un proyecto político serio, capaz de generar mayorías y con una amplia perspectiva de crecimiento. Y el éxito de este partido ha pasado siempre por parecernos a los españoles, que en una mayoría son moderados y están en la ponderación y en el equilibrio. Tenemos que hacer un esfuerzo por ensanchar nuestra base social para que sean cada vez más los españoles que se vean identificados con las medidas y propuestas que pone sobre la mesa Casado, que son las mismas que yo estoy aplicando en Andalucía, que Isabel va a poner en marcha en Madrid, que Alberto practica en Galicia, y allí donde tiene responsabilidades.

-Pero las últimas decisiones de Casado, nombramiento de Álvarez de Toledo o perfil del Gobierno de Ayuso, se han interpretado como la prueba de que se siente fuerte, que el «aznarismo» sigue estando y que los barones moderados, Feijoó y usted, mandan menos.

-No comparto esa lectura. Tampoco estoy en comentarios de unos y otros. Me ocupa y me preocupa que Andalucía tenga el mejor Gobierno. En eso estoy centrado y ésa es mi obsesión: mejorar la vida de los andaluces. A eso dedico el cien por cien de mis esfuerzos y estoy convencido de que gobernar Andalucía con acierto es nuestra mejor contribución al proyecto del PP y de Pablo Casado.

-Si usted se sitúa en el centro político, ¿dónde sitúa a Cs?

-- Soy una persona moderada, que huye de los prejuicios y tiendo a empatizar con quienes no piensan igual. Creo que el equilibrio y la ponderación son fundamentales en política, y más últimamente en estos tiempos. Y estoy convencido de que, en general, la mayoría de los españoles somos así. Ahí es donde veo además al proyecto del PP. No soy amigo de las etiquetas y no se las pondré a ningún otro partido político. Ciudadanos con el que comparto el Gobierno en Andalucía es un socio leal, con el que hemos logrado una gran empatía, coordinación y complicidad de manera muy natural. Y eso se nota en el día a día del Gobierno.

-¿Y Vox?

-Insisto, huyo de las etiquetas más allá de si un partido es constitucionalista o no. Vox es un partido nuevo y no tienen trayectoria suficiente como para poder colocarles una etiqueta

-¿Su discurso sobre inmigración, igualdad o violencia machista no es suficiente?

-Desde luego, yo no comparto los radicalismos y creo que sólo se puede ser útil de verdad a la sociedad formando parte del marco constitucional. Serán sus acciones y decisiones políticas las que marquen dónde se sitúan.