El autocuidado: Una pieza esencial en la maternidad

El autocuidado es esencial para que podamos estar bien con nosotras mismas, paso fundamental para que podamos cuidar de los demás.

Siempre estamos hablando sobre la importancia de cómo tratamos a nuestros hijos y de cuál debe ser nuestra relación con ellos, pero demasiadas veces nos olvidamos de nosotras mismas. El autocuidado es esencial para que podamos estar bien con nosotras mismas, paso fundamental para que podamos cuidar de los demás. Cuando te conviertes en madre pasas a un segundo plano, tus prioridades cambian y siempre hay algo más importante que hacer que ocuparte de ti misma, pero eso supone un grave error que acaba pasando factura en la relación con tus hijos.

Todos sabemos que compaginar la maternidad con el trabajo es complicado y si hablamos de incluir tiempo únicamente para ti la ecuación parece absolutamente imposible. Dentro de los cuatro pilares que sustentan la disciplina positiva el autocuidado es uno de ellos, ¿sabes por qué? Vamos a analizar algunos puntos claves de por qué, para poder desarrollar una relación sana y de respeto con nuestros hijos, es importante cuidarnos a nosotras mismas :

Necesitas estar bien para poder cuidar

Piensa por un momento, ¿qué es lo que siempre se recomienda a las personas que están cuidando de alguien dependiente? Cuídate, descansa, tomate algo de tiempo... Es imposible estar 24 horas al día pendientes de las necesidades de los demás. Eso sólo puede llevarnos a frustración, desgana o nostalgia de tiempos pasados. ¿Quieres disfrutar del tiempo que pasas con tus hijos? pues dedícate tiempo para ti.

Para poder cuidar bien, con ganas y disfrutando de lo que estamos haciendo es necesario que nos encontremos bien. Si no cuidamos de nosotros mismos al final caemos en la trampa de querer que cada día termine lo antes posible, que los niños se acuesten y poder estar tranquilos... Igual que sabes lo que necesitan tus hijos, ellos también deben saber lo que necesitas tu y entre todos conseguir que esas necesidades sean cubiertas.

La frustración en la maternidad es un sentimiento muy extendido y la mayoría de las veces suele ser porque nos sentimos anuladas como mujer. El sentimiento de que nuestra vida ya no nos pertenece va minando nuestra autoestima y acabamos entrando en un círculo en donde la búsqueda de culpables se convierte en nuestro día a día.

Para educar es necesario tener paciencia

El ingrediente principal para una educación en positivo y respetuosa es que tengamos paciencia. De nada sirven todas las herramientas del mundo si no somos capaces de dar tiempo a nuestros hijos para que las desarrollen. Para poder dar ese tiempo no podemos estar con la necesidad de que el día termine rápido, que los niños se acuesten y así poder quedarnos tranquilos...

El autocuidado adquiere un papel protagonista en el tema de la paciencia. Es como una jarra de agua, si a lo largo del día vamos llenándola con responsabilidades, tareas pendientes, cosas que nos irritan... y no nos preocupamos de ir vaciándola con cosas que nos motiven, que nos diviertan o que nos guste hacer llegará un momento en el que la jarra estará demasiado llena y rebosará el agua. Esto es exactamente lo que ocurre cuando pierdes los nervios con tus hijos, tu jarra estaba demasiado llena. Es fundamental que mantengamos un equilibro y que no nos desbordemos.

Debes respetarte a ti misma para conseguir respeto

Para conseguir el respeto de cualquier persona lo primero que tenemos es que respetarnos nosotros mismos y con nuestros hijos es exactamente igual. Como hemos visto el autocuidado no es importante sólo por uno mismo sino también por la salud de las relaciones con los demás y es fundamental que respetemos esos momentos. Verbalizar y compartir aquello que necesitamos es importante, es el primer paso para que todos conozcamos y podamos respetar las necesidades de los demás.

Tus hijos te respetarán más si ven una madre segura y que sabe que necesita. Debes incluir en tu agenda los momentos que son para ti y tratarlos como una prioridad más. Respeta tu tiempo igual que respetas el de los demás, ¿quieres que tus hijos aprendan que el tiempo del resto es menos importante que el suyo? Sería mejor enseñarles respeto mutuo, igual que yo respeto tus momentos es importante que los demás respeten los míos.

Todos los miembros de la familia sois importantes

La familia es un equipo en donde todos los integrantes son igual de importantes y todos debemos velar porque eso ocurra. Los niños son muy generosos y debemos darles la opción de formar parte e involucrarles en las decisiones. Cuando vayas a tomarte un tiempo habla con ellos y explícales lo que vas a hacer, además es una gran oportunidad para que tus hijos te conozcan mejor y sepan cuales son las cosas que te gustan. Naturalizar la verbalización de aquello que nos gusta puede ser una gran herramienta en el futuro de nuestros hijos, ¿no crees?

Si te cuidas y piensas en ti misma estarás enseñando a tus hijos la importancia que tiene pensar en uno mismo y saber cuando necesitamos dedicarnos un tiempo. Si queremos que nuestros hijos aprendan a quererse a sí mismos, a cuidarse y fomentar una buena autoestima es fundamental que vean eso mismo en nosotros. De nada sirve que le digas a tu hijo “tu puedes” o “vales mucho” si ven que su madre no se valora.

Si tu no te valoras es difícil que tus hijos se valoren

El ejemplo en la educación es fundamental, es mucho más importante aquello que tus hijos ven y perciben que todo lo que les decíamos. Cuando nos dejamos y no pensamos en nosotros mismos nuestra autoestima acaba lastimada y nuestras reacciones suelen ser negativas hacia cualquier conflicto que surja.

Si no estás bien contigo misma acabas infravalorándote, no te sientes capaz y eso acabarán viéndolo tus hijos. ¿Cómo crees que se sentirán los niños si ven que su principal adulto de referencia no se valora? Los pequeños necesitan confianza y sentirse seguros con aquellas personas que les cuidan y es fundamental que les vean bien, que se cuidan y que tienen una buena autoestima.

Culpabilidad, la gran enemiga

La culpa es una de las mayores enemigas que tiene el autocuidado. Tendemos a pensar que por dedicarnos tiempo a nosotras mismas estamos abandonando a nuestros hijos. Tenemos interiorizado que ya pasamos demasiado tiempo fuera de casa como para encima “robarles” más tiempo a nuestros hijos. La presión social nos lleva a que pensemos que no está bien que tengamos en cuenta nuestras necesidades, todavía se ve bien la madre abnegada que vive por y para sus hijos. Y además tenemos la propia carga que nosotras mismas nos ponemos pensando que nuestros hijos no estarán con nadie mejor que con nosotras...

Creemos que no tenemos tiempo para nada más que no sea ocuparnos del trabajo y los niños, porque es nuestra “obligación”, para eso “decidimos tener hijos” pero creo que si has llegado hasta aquí te habrás dado cuenta de la importancia que tienen el autocuidado en la relación que quieras tener con tus hijos. No podemos cargar a los niños con la responsabilidad de madre sufridora que lo hace todo por ellos. Los hijos cambian la vida pero eso no quiere decir que tengamos que abandonarnos y dejar de pensar en nosotras.

En el post La importancia del autocuidado podrás encontrar pequeños actos sencillos para ir incorporando nuestras necesidades a las de la familia. Recuerda que TU eres igual de importante que el resto de los miembros de tu familia y que todos sois un equipo que debéis hacer que todos estéis bien. No es necesario hacer grandes cosas, a veces solo necesitamos 10 o 15 minutos para volver a conectar con nosotros mismos. Empieza por pasos pequeños y te darás cuenta de como cambia tanto tu actitud como la de tus hijos.

Rosa Rasche Santaolalla, especializada en Crianza Respetuosa, certificada en Disciplina Positiva para Familias y miembro de la Positive Discipline Association (PDA). www.embarazoycrianza.com. @embarazoycrianzablog