• 1

José María Paricio: “Dar leche materna a un prematuro es el medio mas seguro de salvarle la vida”

El famoso neonatólogo recuerda que la lactancia materna y el piel con piel, especialmente con la madre, ayudan considerablemente a que estos bebés salven sus vidas.

  • José María Paricio es neonatólog
    José María Paricio es neonatólog

Tiempo de lectura 8 min.

05 de julio de 2018. 11:49h

Comentada
Gema Lendoiro Madrid. 5/7/2018

El inesperado nacimiento de los bebés de Irene Montero y Pablo Iglesias pone el foco mediático en una realidad tan dolorosa como milagrosa: las UCIS neonatales españolas, grandes ejemplos a seguir en cuanto al manejo de estos cuadros que hace veinte años podían suponer la muerte y hoy casi siempre conducen a la esperanza. Cada día nacen bebés en España de los cuales un 10% será prematuro. Su destino será, en lugar de su hogar, la incubadora de una UCI neonatal y si en esta los profesionales sanitarios están totalmente actualizados, el mejor destino será el del pecho de su madre, el mejor lugar para un prematuro que luchará con todas las fuerzas del mundo para lograr salir adelante. José María Paricio es pediatra neonatólogo, experto en lactancia materna y creador de la web www.e-lactancia.org, una web donde se pueden consultar las compatibilidades de todos los fármacos con la lactancia. Paricio, como casi todos su colegas, se siguen sorprendiendo día a día de la fuerza que demuestran tener estos pequeños héroes.

No solamente es importante dar visibilidad a este tema de los prematuros sino también al cuidado de los padres, muy especialmente de las madres, generalmente devastadas psicológicamente con estos partos tan tempranos. El miedo, la incertudumbre, la ansiedad, la tristeza e incluso el sentimiento de culpa, suelen ser sus acompañantes. Hay que estar muy alerta para que no caigan en ello, en depresión postparto y brindarles siempre el máximo cariño, respeto y sinceridad.

-¿Qué escenario se plantea en un prematuro de 25_26 semanas? ¿Es tan importante la fecha o más el peso? ¿A partir de qué fecha o de qué peso se considera viable?

-Por debajo de la 37ª semana de gestación se considera al recién nacido (RN), prematuro. Hoy día, alrededor del 10% de RN son prematuros. Se llaman muy pre-término y pre-término extremo si tienen respectivamente menos de 32 y 28 semanas de gestación. Cuando no se puede saber con seguridad las semanas de gestación nos da una buena orientación el peso. Se llaman RN de bajo peso al nacer a los menores de 2.500 g, de muy bajo peso a los menores de 1.500 g y de extremadamente bajo peso a los menores de 1.000 g.

Conforme ha avanzado técnicamente la Neonatología (subespecialidad de la Pediatría que trata de los recién nacidos) se ha ido consiguiendo supervivencia y menos secuelas en RN de cada vez menos semanas de gestación. Si hace 30 años no se tomaba ninguna actitud activa por debajo de las 26-28 semanas de gestación y los 700 g de peso, hoy día se intenta hacer progresar, según los medios técnicos de cada país, a RN de 24 semanas y algo más de 400 g de peso. La mortalidad es aún muy elevada, superior al 50%, en prematuros menores de 27 semanas de gestación y 700 g de peso.

Los menores de 1.500 g tienen muy poco tono y fuerza muscular, no tienen posturas en flexión sino en extensión y presentan escasa movilidad. Los recién nacidos prematuros tienen falta de madurez de todos los órganos y sistemas: pulmones, intestino, riñón hígado y neurológico entre otros.

-¿Cuáles son las consecuencias a nivel médico para esos bebés en su desarrollo?

Los bebés menores de 28 semanas de gestación suelen precisar asistencia médica muy especializada las primeras semanas e incluso meses de vida. Por su inmadurez pulmonar con frecuencia necesitan asistencia respiratoria con ventiladores mecánicos, afortunadamente cada vez menos tiempo gracias a una sustancia que se les pone en los pulmones que se llama surfactante. Precisan asistencia térmica, es decir que necesitan estar en una incubadora, o estar permanentemente en contacto piel con piel con la madre o el padre para mantener su temperatura corporal. Precisan asistencia nutricional pues son incapaces de succionar y tienen las funciones intestinales muy limitadas. Y además son muy susceptibles a infecciones por inmadurez de su sistema defensivo. Precisan tranquilidad y cariño y, desde que esto se sabe, está cambiando el ambiente de las unidades neonatales, evitando ruido innecesario, cuidando el sistema de iluminación que intenta no deslumbrar y remedar el día y la noche, planificando y agrupando las intervenciones sobre ellos para que tengan periodos de descanso, evitando intervenciones innecesarias, protegiéndoles adecuadamente del dolor y conteniendo sus posturas la mayor parte del tiempo posible, sea con dispositivos (toallas enrolladas) que les rodean y protegen y que pueden hacerles sentir protegidos, sea sobre todo fomentando el contacto piel con piel lo más precoz y continuo posible con la madre fundamentalmente pero también con el padre u otros miembros de la familia. No es anecdótico saber que un prematuro de 27 semanas o menos puede sufrir durante su estancia hospitalaria unas 300 intervenciones agresivas sobre su cuerpo. Estos pequeños están sometidos a grados máximos de estrés que además no comprenden en absoluto. Este cambio de prácticas en las unidades neonatales descrito es lo que se conoce como CCD: Cuidades Centrados en el Desarrollo.

-Hablemos de lactancia en los prematuros. ¿Qué papel tiene esta en su evolución?

-Precisamente, si a alguien le es extremadamente beneficiosa la lactancia y la leche materna es al prematuro y más cuanto más prematuro sea. Su intestino no va a tolerar otra cosa y la leche le va a aportar defensas frente a las infecciones que le acechan. Las madres de bebés prematuros tienen ya leche, calostro, en el pecho y ese calostro está cargado de factores que hacen, por una parte, madurar el intestino del bebé y por otra, aportarle protección frente a infecciones.

En general y de una forma u otra, según circunstancias, es fundamental ofrecérselo desde el principio (con jeringa o sonda, pues no pueden succionar). Dar leche materna a un recién nacido prematuro es el medio mas seguro de contribuir a salvarle la vida. Para conseguir leche, la madre debe empezar a extraerse leche cada pocas horas desde el primer día. Es muy raro que una madre no pueda conseguir extraerse leche en cantidad adecuada para su bebé prematuro.

A falta de leche de la propia madre, existe la leche de banco que tiene casi las mismas propiedades beneficiosas que la leche de la propia madre y es, con mucho, preferible a cualquier leche artificial que puede ser muy peligrosa para un prematuro (riesgo de una terrible inflamación/infección del intestino llamada enterocolitis necrotizante, que puede precisar amputaciones del intestino y ser mortal).

-Lactancia y piel con piel parecen, además de la medicina, dos potentes “fármacos” naturales para los bebés prematuros.

-El contacto con su madre es de lo poco que va a aminorar el sufrimiento que padece al estar en un ambiente hostil, desconocido y tremendamente agresivo, nada que ver con el lugar de donde viene, el tranquilo útero de su madre. En contacto con ella descubren que su madre, la que lo acoge en su seno, está calentita, el sonido de su voz es el mismo que el que oía cuando estaba allí dentro de ella, incluso le oye los latidos del corazón, como antes y, sobre todo, tiene un olor que le recuerda mucho al que olía durante su estancia en el útero, y además ese olor sale de sus pechos y si le dan a probar calostro está tan bueno o más que el líquido amniótico que bañaba su boca y fosas nasales.

Vamos, que todo esto le da referencias y son las referencias cuando estás en un ambiente desconocido e incluso hostil, las que a cualquiera le aminoran el estrés. Por ello es tan importante ese contacto piel con piel, en especial con la madre.

-¿Qué papel tiene la buena atención psicológica a los padres en estos momentos tan duros?

-Ni que decir tiene que un nacimiento prematuro altera y rompe de manera cruel todas las expectativas que los padres, y muy especialmente la madre, tenían. La madre además va a sentirse muy rota, pues lo llevaba dentro y ahora en muchas ocasiones ni lo puede o no le dejan casi tocar o no todo el tiempo que ella querría. La madre está predestinada en nuestra cultura a sentirse híper-responsable de todo lo que de ella depende, véase culpable. Está además la incertidumbre de no saber qué va a pasar con tu hijo.

El tacto y trato con estas familias debe ser exquisito por parte de todo el personal sanitario y es muy necesaria la existencia de una atención psicológica especializada en las unidades neonatales de los grandes hospitales de referencia.

Últimas noticias

Red de Blogs

Otro blogs