Esther Doña vs Tamara Falcó: duelo de marquesas de Griñón en TVE

Esas son las curiosas coincidencias que ninguna de las dos podría haber imaginado hace unos meses, cuando ambas perdían al hombre que las unía, Carlos Falcó

El próximo lunes, día 7, habrá dos marquesas de Griñón en televisión española. La marquesa viuda de Griñón, Esther Doña que se estrena en el programa “La Hora de la 1” en TVE y la futura marquesa de Griñón, Tamara Falcó, que, una vez que termine la entrevista con Doña, la hija del marqués de Griñón enseñará a cocinar junto al chef Peña un exquisito manjar en el programa de cocina “Cocina al punto con Peña y Tamara” en la misma cadena.

Esas son las curiosas coincidencias que ninguna de las dos podría haber imaginado hace unos meses, cuando ambas perdían al hombre que las unía, el marqués de Griñón. Como pudimos saber en La Razón, la viuda pasó las semanas confinada en la que había sido su residencia familiar, el palacio de El Rincón, hoy puesto a la venta por sus herederos. Allí se recuperó del covid19 que acabó con la vida de su marido y que ella pudo superar rodeada de las cosas que le recordaban a Carlos Falcó. En la soledad del campo y sin compañía, pudo meditar sobre su futuro y sobre lo que se le venía encima con una familia política con la que no tenía buena relación pero en la que todos estaban condenados a entenderse para cerrar el último capítulo de la vida del marqués, la de su cuarta boda con una mujer 41 años más joven y que no ha dejado la estela de unos hijos, como en las tres uniones anteriores.

Un bichón maltes blanco y un proyecto muy avanzado de negocio cosmético con cremas a base de aceite de oliva, eran sus vínculos. Así me lo contaba Esther hace un par de años “Me encanta la cosmética y me lo propuso Carlos porque lo tenía en mente desde antes de conocerme. Cuando Carlos se propone algo, lo hace” y casi lo consigue.

Cuatro años de relación, no han podido dar más de sí, ninguno de los dos se esperaba un final tan drástico y rápido. Lamentablemente para Esther, esa relación tan corta no ha permitido despejar las dudas que les surgieron a los hijos. Sin embargo, para la pareja no fue un impedimento, como nos comentaba la hoy viuda: “La diferencia de edad no nos la planteamos. Nosotros vivimos el día a día y estamos fenomenal. Para nosotros no existe esa diferencia y la diferencia la nivelamos con la vitalidad que tiene Carlos. Nos hemos casado porque queríamos compartir toda la vida juntos y además, porque tenemos muchos proyectos en común”. Entre esos proyectos también estaba el de los amigos en común.

Carlos aportaba una agenda social más amplia y sólida que la de Esther y esos amigos, de los que Esther me contaba que su marido los tenía “de todas las generaciones”, una vez desaparecido el marqués, han dejado casi de tener trato con la viuda, como me indica off the record, una de esas viejas amigas de Carlos: “yo era amiga de Carlos Griñón y de su familia. Ahora yo soy conocida de ella pero no amiga”. Así que Esther se quedó sin ese círculo social y apenas arropada por sus propios amigos y por su familia, con la que pasó unos días en Málaga, pero al iniciar conversaciones con Televisión Española y dar el paso de aceptar la propuesta de colaboración en “La Hora de la 1” en TVE, se instaló en su casa de Majadahonda, para prepararse bien porque si algo es Esther, es tenaz, perfeccionista y detallista.

Esther Doña estrena profesión en televisión

Esther tuvo la gran suerte que, mientras estaba viviendo un tiempo de reflexión, pasado el impacto y duelo inicial por la pérdida de su marido, le llegase una propuesta laboral que también suponía un reto profesional. Hasta la fecha su experiencia se reducía a la inmobiliaria y a la moda y Televisión Española, le ampliaba el horizonte, le ofrecía un trabajo inédito para ella; colaborar como comentarista en el programa estrella de las mañanas, en “La Hora de la 1” e incluso, con la posibilidad de aportar ella sus propios temas.

Esther necesitaba, quería y se veía con ganas de hacer cosas nuevas y en ese momento vital en el que está recomponiéndose, le llega una propuesta que no puede dejar escapar y más porque Esther está convencida de que esta oportunidad televisiva se la ha enviado el marqués desde el cielo. No quiere ser un busto o una fuente de noticias.

La marquesa viuda de Griñón, llega a la televisión española con la intención de generar ella las noticias por sí misma y aportar contenidos con los que ella se encuentra segura, como hablar de animales, de belleza o de vida sana. Esta decisión, aunque sintiese que se la envía desde el cielo su marido, también la ha consultado con un reducido grupo de amigos y con su familia. Todos, unánimemente le aconsejaron que sí, que adelante porque estar en TVE y arropada por Cristina Fernández, era una garantía incuestionable. Además, según una persona cercana a la nueva colaboradora de TVE, el marqués, en previsión de que algo le pudiera pasar, le dejó dicho a un amigo que “si alguna vez le pasase algo a él, que cuidase de Esther y eso es lo que está haciendo, la está ayudando en todas esas gestiones. Se llama Vivencio Fernández y ella está muy ilusionada porque además no es sólo TVE es que también lo emiten por el canal internacional y está tan ilusionada que lleva parte del verano en Madrid preparándose”.

La marquesa viuda lleva dos semanas buscando temas para aportar contenido y confiesa, que lo que en realidad le gustaría es salir con una cámara a la calle para grabar reportajes. Empieza el lunes con una entrevista en el plató. Por cierto, que una vez consultado con la Diputación de la Grandeza, a día de hoy, sábado 5 de septiembre, Tamara Falcó Preysler, al contrario que su hermano Manolo que ya ha iniciado el trámite de solicitar la sucesión en el título de marqués de Castel Moncayo, la hija de Isabel Preysler no ha iniciado los trámites para solicitar el suyo de marquesa de Griñón. Por tanto, la única marquesa de Griñón que existe, a título de viuda y hasta que no vuelva a casarse, es Esther Doña como consta en su perfil de la red social Instagram que se acaba de abrir. Sobre esta cuestión, Esther me reconocía lo siguiente “Los títulos, gustarme me gustan, claro que sí. Puedo ser marquesa, pero lo que soy es la mujer de Carlos”.