Hombre de 50 años y cercano a Sánchez Silva, un nuevo sospechoso en el caso Mario Biondo

En el aniversario de su muerte, su padre desvela a LA RAZÓN los nuevos avances en la investigación

RAQUEL SANCHEZ Y SU MARIDO FALLECIDO BIONDO
RAQUEL SANCHEZ Y SU MARIDO FALLECIDO BIONDO FOTO: TWITTER TWITTER

«Una de las 2 personas que estaban en casa con Mario esa maldita noche del 30 de mayo ha sido ya identificada. Te puedo confirmar que es un hombre, que tiene cincuenta años y es cercano a la viuda», confirma Pippo, padre de Mario Biondo, al otro lado del teléfono. El cerco por conocer lo que ocurrió la fatídica noche de la muerte de Mario Biondo, el marido de la periodista Raquel Sánchez Silva, parece estar a punto de cerrarse ocho años después. Las pesquisas parecen haber dado fruto y se centran ahora en torno a dos personas que, al parecer, acompañaban al cámara la noche de su muerte. «Además en unos días habrá nuevas noticias respecto de la segunda persona» que se sitúa en la casa con Mario la noche de su fallecimiento. «Pronto –asegura–, se identificará el móvil de la otra persona que se conectó al wifi doméstico».

Este domingo 30 de mayo se cumplen 8 años desde que el marido de Raquel Sánchez Silva apareciera muerto en su casa de la calle Magdalena de Madrid, en extrañas circunstancias. Años en los que la familia no ha parado de pelear para esclarecer la muerte de su hijo. Pese a que para la Policía española es un caso cerrado, considerado como una «muerte no violenta», la familia del italiano prosigue en su lucha por demostrar que el cámara no se suicidó.

PIPPO BIONDO Y SANTINA CON SU HIJA EMANUELA BIONDO EN LA EXHUMACION DEL CUERPO DE MARIO BIONDO EN SICILIA
23/12/2013
ITALIA
PIPPO BIONDO Y SANTINA CON SU HIJA EMANUELA BIONDO EN LA EXHUMACION DEL CUERPO DE MARIO BIONDO EN SICILIA 23/12/2013 ITALIA FOTO: La Razón (Custom Credit) ©GTRESONLINE

Los Biondo ven ahora luz al final del túnel después de años de lucha. El punto de inflexión en la investigación lo ha puesto la empresa italoamericana Emme Teams, dedicada a la investigación en el ámbito de internet de casos de pedofilia, derechos de autor y mantenimiento de reputación de sus clientes. Dicha empresa, contratada por la familia, ha abierto un nuevo frente gracias a una investigación exhaustiva de las direcciones IP y geolocalización de dos personas que se conectaron a la red wifi de la casa la noche de autos. Gracias a ello lograron identificar dos iphones que accedieron a los perfiles de Mario en Twitter y Facebook en la noche de su muerte y en las siguientes horas. Mientras que el primero, el hombre de 50 años, accedió a la cuenta de Twitter, la otra persona localizada entró en el perfil de Facebook conectándose a través de la wifi del apartamento. Según se ha podido constatar, además, los dos teléfonos móviles se encontraban en la misma zona y conectaron con el mismo repetidor. La identidad del primero se conoce con nombre y apellidos y será entregada a la Fiscalía de Palermo.

¿Asesinado?

Para los Biondo, el hecho de situar a dos personas en el entorno del cámara la noche de su muerte pone en entredicho la versión oficial de la policía española, que cerró el caso avalando la tesis del suicidio. Ahora, a la luz de los nuevos datos, la investigación dirigida por la abogada italiana Carmelita Morreale y entregada ya a la Fiscalía General del Tribunal de Apelación de Palermo, permitiría reabrir el caso atendiendo la versión defendida por la familia todos estos años: que Biondo fue asesinado.

Imagen de Archivo de Raquel Sánchez Silva y Mario Biondo.
Imagen de Archivo de Raquel Sánchez Silva y Mario Biondo.

Lo cierto es que para ser un caso cerrado en España, son muchas las incógnitas que pesan aún sobre la muerte de Mario. Además del uso de la wifi de la casa, otra de los misterios sigue siendo la tarjeta de crédito de Biondo, que fue utilizada la noche de su muerte en una discoteca, entre el 2.08h y 2.53h y que nunca fue encontrada. Otra clave sin resolver es el portátil de Mario. La familia se queja de que los dos ordenadores del cámara nunca fueron confiscados por la Policía española para examinarlos tras su muerte. En este caso, fue Raquel Sánchez Silva quien se los hizo llegar a la familia unas semanas después de su muerte. La presentadora solo comunicó haber borrado personalmente algunas fotos personales y el vídeo de la luna de miel, sin embargo, la peritación judicial del ordenador demostró que se habían borrado 996 gigabites de memoria. Además, el ordenador se entregó con un software remoto instalado en el mismo. Interrogada al respecto por los fiscales de Palermo, Raquel Sánchez Silva reconoció haber borrado los datos con la ayuda de su primo, técnico informático. Otra de los puntos de duda es dónde se encontraba la presentadora la noche del 29 de mayo de 2013. Aunque Raquel aseguró en un primer momento encontrarse en casa de un tío en Plasencia, en una posterior declaración ante los fiscales de Palermo, la presentadora se mostró menos explícita y respondió con un lacónico: «No recuerdo dónde estaba». La familia del cámara, cuya relación con su ex nuera se encuentra totalmente rota, no entiende la falta de colaboración de la presentadora en la investigación. Mientras los Biondo claman, hoy más que nunca, su lema todos estos años: «Justicia y verdad para Mario Biondo».