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Lo que te estás perdiendo, Brooklyn: los Beckham ponen los dientes largos a su hijo con estas fotos de sus vacaciones familiares
David y Victoria disfrutan de unos días en alta mar con todos sus hijos, a excepción de su primogénito, con el que mantienen un crudo enfrentamiento
La familia Beckham se ha embarcado en unas vacaciones de verano que, más que idílicas, parecen sacadas de un catálogo de lujo flotante. Victoria y David, acompañados de Romeo, Cruz y la pequeña Harper, navegan por el Mediterráneo a bordo de su superyate, ese refugio estival de varios millones que convierte cualquier chapuzón en una postal para coleccionistas.
Entre puerto y puerto, practican actividades de lo más terrenales -cenar fuera, jugar al fútbol, pasear junto al mar-, aunque, claro, con el inevitable filtro “Beckham”: todo en versión haute couture y a precio de oro. Y para que el mundo no pierda detalle, tanto David como Victoria han desplegado en redes sociales un álbum estival repleto de sonrisas perfectas, bronceados uniformes y encuadres dignos de campaña publicitaria.
Sin embargo, entre tantas imágenes familiares hay un hueco imposible de ignorar: Brooklyn. El primogénito brilla por su ausencia, y no precisamente por encontrarse detrás de la cámara. El distanciamiento viene de lejos, y aunque nadie se atreve a confirmar la raíz exacta del desencuentro, todas las miradas apuntan a Nicola Peltz, su glamourosa esposa e hija del multimillonario Nelson Peltz. Desde el inicio de la relación, los rumores sobre su fría acogida en el clan Beckham se han sucedido como olas de verano, disipándose en su momento gracias a algún que otro gesto de cordialidad pública entre nuera y suegra.
Pero la tregua, al parecer, ha caducado. Ni Brooklyn ni Nicola han coincidido con la familia en Saint-Tropez -pese a que estuvieron casi al mismo tiempo- y la sincronía de agendas ha sido tan milimétrica que los Beckham abandonaron la Costa Azul días antes de la llegada del joven matrimonio. Un detalle que los observadores más perspicaces han interpretado como otra muesca en la creciente distancia.
La prueba definitiva, sin embargo, llegó con la reciente renovación de votos matrimoniales entre Brooklyn y Nicola: una ceremonia íntima, casi ceremonial, donde la familia de la novia ocupó la primera fila… y la del novio, directamente, no apareció en la lista de invitados. Según People, el objetivo era “honrar el amor y el compromiso construido a lo largo de los años”, aunque este nuevo capítulo en la historia de la pareja queda marcado por una ausencia que ni el Mediterráneo entero podría disimular.