Opinión

La crónica de Amilibia: Pablo Casado estudia el “manual de resistencia”

Pablo Casado en la sesión de control al Gobierno en el Congreso de los Diputados.
Pablo Casado en la sesión de control al Gobierno en el Congreso de los Diputados.Alberto R. RoldánLa Razón

Cada tiempo tiene su afán y su lectura. Muchos suponen a Pablo Casado leyendo en su trinchera genovesa «El arte de la guerra» de Sun Tzu o «El Príncipe» de Maquiavelo, pero cuentan las lenguas viperinas que en realidad en estas difíciles horas estudia el «Manual de resistencia» de Pedro Sánchez que escribió Irene Lozano. Quién se lo iba a decir. Para el líder del Partido Popular son bálsamo frases como «yo me caí y me volví a levantar». Ha descubierto ahora que la primera decisión de Él al llegar a la Moncloa fue cambiar el colchón de la cama de matrimonio, por si los ácaros, pulgas o chinches del anterior inquilino (Mariano Rajoy) le contagiaban su afición al «Marca», cuando es sabido que Él prefiere por mucho el «Financial Times» y el «Washington Post». Y «El País», naturalmente.

Este cambio de colchón quizá le lleve al presidente del PP a acelerar el traslado de sede del partido. Así podría dar satisfacción a quienes exigen que se vaya de Génova y a la vez dejaría atrás a los fantasmas ululantes y traidores de la vieja sede, donde ya preparan carajillos para recibir al presidente Alberto Núñez Feijóo. Con la ironía que le caracteriza, Pablo podría a anunciar algo así como «sí, me voy de Génova...al Paseo de la Castellana», por ejemplo, y ganaría mucho tiempo: una mudanza dura más que un congreso. También debería estudiar a Vladimir Putin, que estos días está demostrando que se puede ganar una guerra enviando tropas de pacificación al enemigo. Nacho Duato cuenta que, además, toca el piano y le apasiona el ballet. Ya quisiera Casado que la reunión de hoy con los barones del PP fuera «Romeo y Julieta» (sin veneno) y no «El cascanueces».