Berlín

La Scala más germana

Barenboim, durante un ensayo
Barenboim, durante un ensayolarazon

La Scala de Milán ha anunciado en un escuetísimo comunicado que Daniel Barenboim ejercerá como director musical del teatro desde el 1 de diciembre próximo hasta el 31 del mismo mes en 2016. El compromiso, que abarca quince semanas de presencia al año preparando óperas, conciertos y giras, otorga continuidad al trabajo que el director y pianista venía desarrollando desde hace ya cinco años. El comunicado también alude, como es habitual en estos casos, a que esta nueva colaboración abrirá «nuevas perspectivas internas y externas en la escena internacional». No deja de resultar peculiar que el teatro más célebre del mundo hable de nuevos caminos internacionales, sobre todo considerando la situación económica y política de Italia.

Se pone fin a la serie de rumores que venían circulando respecto al nombramiento de un titular, entre los que incomprensiblemente se citaba el nombre de un joven de tan escaso repertorio lírico y experiencia en foso como Gustavo Dudamel. El director general, Stéphane Lissner, se había negado en rotundo desde su incorporación a la Scala a compartir poder con un director musical que le pudiera hacer sombra, ya que tras Abbado y Muti no podía contratarse a una figura de menor entidad para el considerado hasta hace relativamente poco como primer teatro del mundo. Barenboim aportará peso en todos los sentidos: fama y, aún más que relaciones, poder en el mundo musical, social y económico. Sin embargo la noticia no será bien recibida por todos, ya que un amplio sector de los auténticos aficionados italianos viene criticando desde hace años la «alemanización» que se está produciendo en el teatro de referencia de Italia en el mundo.

Pronto conoceremos otras claves: ¿dejará Barenboim la Staatsoper berlinesa?, ¿aprovechará para dar impulso a la Orquesta del Divan? Lo cierto es que lleva tiempo luchando sin grandes resultados con la situación operística en Berlín, con tres teatros caminando cada cual por su lado, y que el cansancio va haciendo mella. De otro lado ,se halla en entredicho la continuidad al mismo nivel económico actual de la Junta de Andalucía en el citado Divan y el maestro ha creado la Daniel Barenboim Stiftung, con sede en Berlín, para tratar de incorporar nuevos patrocinadores a un proyecto que le es muy querido. Posiblemente Barenboim empiece una nueva etapa en su vida.