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Crítica de cine / «Mr Nobody»: El hombre sin atributos

Dirección y guión: Jaco Van Dormael. Intérpretes: Jared Leto, Sarah Polley, Diane Kruger, Rhys Ifans. Canadá-Bélgica-Francia-Alemania, 2009. Duración:  138 minutos. Fantástico.

  • Crítica de cine / «Mr Nobody»: El hombre sin atributos

Tiempo de lectura 2 min.

22 de julio de 2010. 22:52h

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22/7/2010

Como ocurría en «El azar» de Kieslowski, en una estación de tren se gesta el nacimiento de tres vidas posibles. El destino se abre como una planta con tres tallos que coexisten en un invernadero cuyas coordenadas espacio-temporales se mezclan y remezclan para que el espectador compruebe que las experiencias de este señor cualquiera forman parte de esa teoría del caos que hace que, dada una variación mínima en un sistema dinámico, la evolución pueda ser cada vez completamente diferente.

   Jaco Van Dormael recurre a la física y a la metafísica para explicar los bruscos saltos entre universos paralelos que organizan la estructura de su película. Existe un centro de gravedad pero es un centro que dispersa energías, que no sirve como apoyo para el espectador. El diseño de producción de ese fragmento del futuro es excelente, y evidencia la filiación de este «Mr. Nobody» con el «Matadero 5» de George Roy Hill, adaptación de la novela homónima de Kurt Vonnegut que flota en el aire, junto al «2001» de Kubrick o el «Minority Report» de Spielberg, como excéntrico referente visual.

   La factura del filme es impecable, pero es fácil detectar que, bajo el laberinto de vidas posibles del protagonista, el total de su vida tiene poco interés. El cruce de espacios y tiempos es sofisticado, pero la complicada arquitectura de la trama, que traduce visualmente la narrativa del efecto mariposa, parece retorcerse en exceso para esconder la falta de entidad dramática de un hombre sin atributos. Trece años separan a «Mr Nobody» de la última película de Van Dormael, «El octavo día»: la ambición del proyectono se corresponde con la fragilidad de los resultados; envueltos, eso sí, en papel de brillante celofán.

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