Nueva York

«MADAGASCAR 3»: Subidos en la montaña rusa

Directores: Eric Darnell, Tom McGrath y Conrad Vernon. Voces: Ben Stiller, Chris Rock y David Schwimmer. EE UU, 2012. Duración: 94 minutos. Animación.

«MADAGASCAR 3»: Subidos en la montaña rusa
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No es lo mismo hacer un «cartoon» de cinco minutos que uno de hora y media, ergo «Madagascar 3» no puede ser como «Correcaminos» o «Tom y Jerry». La condensación de mamporrazos y efectos de sonido de los cortos de Chuck Jones y Tex Avery estaban expuestos con claridad meridiana, hermosas piezas de cámara que organizaban el caos desde una libérrima geometría del gesto. No podemos decir lo mismo de «Madagascar 3»: para este bregado espectador de animación, la experiencia de verla fue parecida a la de convertirse en el gato Jinks machacado por Pixie y Dixie. Una auténtica borrachera de colores fosforescentes, una cacofonía de diálogos interrumpidos y una insistencia enfermiza en agitar el plano como si fuera una coctelera definen una película que, aventuramos, puede destruir las neuronas de quien la ve.

El único hallazgo de «Madagascar 3» es el personaje de Chantel Dubois, gendarme hipercinética que parece haberse escapado de los dibujos de la UPA –o de «La pantera rosa» de Fritz Freleng– para ponerse medallas quebrantando el código de honor de la liga protectora de animales.

El momento en que arranca a cantar «Je ne regrette rien» de Edith Piaf es antológico, isla de creatividad en una película que pone el piloto automático mientras cuenta el viaje de regreso de la fauna de la franquicia desde la sabana africana hasta su querido zoológico de Nueva York. El cuerpo de su aventura transcurre en la gira europea de un circo de diez pistas, expandido por unas tres dimensiones que destrozan tus sentidos. Apetece bajarse en marcha de la montaña rusa, aunque sea a costa de que te arrolle uno de sus horteras cochecitos.

 

Las franquicias veraniegas
El verano era una época de grandes estrenos familiares. Hollywood derrochaba talento para inventar personajes o historias imaginativas. Pero, últimamente, los guionistas deben andar escasos de ideas. Cuando eso sucede, a los directores les da por llenar las películas de edificios destruidos, ciudades arrasadas o exprimir hasta la última posibilidad una franquicia que haya tenido algo de éxito. Es el caso de «Ice Age 4», que en esta ocasión ha salido airosa y ha afrontado su cuarta parte con decencia (a «Shrek» no le sucedió lo mismo y decayó poco a poco). Ahora es el turno de «Madagascar3», que no ha salido tan bien parada como los dibujos animados de la Edad del Hielo. Sólo añadir que estas películas llegan en un verano en el que se estrena una «remake» de «Spiderman», el último «Batman» de Nolan y «Prometheus», la precuela de «Alien» de Ridley Scott, que llega la semana que viene a nuestro país.