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«La justicia sigue siendo muy lenta»

Los expertos abogan por mejorar los recursos para agilizar las resoluciones

  • Los expertos denunciaron que, en parte, el sistema judicial parece anticuado
    Los expertos denunciaron que, en parte, el sistema judicial parece anticuado

Tiempo de lectura 4 min.

28 de noviembre de 2011. 23:30h

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29/11/2011

Barcelona- La Fundació Grup Set, presidida por Adela Subirana, organizó ayer un acto en el Parlament que, bajo el título «Justicia y sociedad: a la búsqueda del diálogo perdido», contó con la presencia de numerosos expertos, con el objetivo de acercar la Justicia a los ciudadanos.  La jornada consistió de dos conferencias, a cargo del juez Javier Gómez Bermúdez y del filósofo y catedrático José Antonio Marina.

«Lentitud»
Tras una introducción a cargo de la presidenta del Parlament y ex consellera de Justicia, Núria de Gispert, la mesa redonda fue moderada por el periodista Josep Cuní, y versó sobre la relación de la ciudadanía con el poder judicial. La principal queja de los partcipantes, magistrados, fiscales, abogados y periodistas fue la «excesiva lentitud» del funcionamiento de la justicia, que se ve ahora agravado por la crisis económica. De Gispert denunció que el «70 por ciento de los ciudadanos consideran que el sistema judicial español es lento, caro y decepcionante».

Según el magistrado de la Sala Segunda del Tribunal Supremo (TS), Julián Sánchez Melgar, señaló que «la satisfacción de la ciudadanía con la Justicia podría verse aumentada con un lema, que sería el de tener resoluciones posibles en un plazo razonable». El juez opinó que mejorar la eterna lentitud de las sentencias «no pasa por tener más juzgados, sino por una buena organización que haga la justicia más ágil», por lo que pidió «menos leyes y más claras». «Hay normas que impiden que el derecho tenga eficacia», reiteró.

La lentitud en la resolución de los casos fue el asunto que más planeó sobre la jornada de ayer. No obstante, y a preguntas del público asistente, los expertos juristas negaron la existencia de dos velocidades en la justicia, una para los casos de delitos económicos cometidos por personas con recursos e importantes en la sociedad civil, y otra para el resto, relacionado más con delitos violentos. Los ejemplos que salieron fueron el caso Hacienda y el del ex presidente del Palau de la Música, Fèlix Millet.

En este sentido, la abogada Ares Siurana lamentó que «la ciudadanía tiene prejuicios irreparables con la justicia», en referencia a la en ocasiones excesiva lentitud con la que se dictan las resoluciones. En esta misma línea, la periodista Pilar Rahola recordó que «la sentencia para Millet puede tardar diez o quince años en llegar» y afirmó que «a veces falta autocrítica en el sistema judicial».

Sobre la cuestión de pagar o no tasas, la magistrada Núria Bassols abogó a favor de que «la justicia gratuita sea para las personas que no tengan recursos». Por su parte, el profesor y abogado Sebastián Sastre negó en su intervención que «haya resoluciones contradictorias», en referencia a la denunciada disparidad del criterio judicial, dependiendo de la comunidad autónoma.


«Un sistema transparente»
DEl juez que instruyó el caso del atentado del 11–M, Javier Gómez Bermúdez, apostó ayer por una Justicia de «equidad» e «independiente, porque el Derecho es un instruemnto de convivencia social». El magistrado insistió en que el sistema judicial «tiene que ser transparente», y negó cualquier ideologización de los jueces.

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