La matanza de una familia mormona por el narco eleva la presión sobre López Obrador

Mueren seis niños y tres mujeres en un ataque en el norte de México. El Gobierno no descarta que un grupo rival confundiera a las víctimas con un grupo rival

El asesinato de seis niños y tres mujeres en el norte de México, víctimas de la violencia entre grupos de narcotraficantes, ha vuelto a sacudir al país. El ataque se produjo la mañana del lunes en un camino entre los estados de Chihuahua y Sonora, a unos 150 kilómetros de la frontera con Estados Unidos. Entre los fallecidos hay dos niños de ocho y diez años y dos gemelos «de pecho», según informó Julián LeBarón, representante de la familia y uno de los primeros en llegar al lugar del crimen.

Siete menores más sobrevivieron al ataque de los cuales cinco están heridos y fueron trasladados a un hospital en Phoenix, en Arizona. Todas las víctimas tienen doble nacionalidad mexicana y estadounidense y pertenecen a una conocida comunidad mormona asentada desde hace décadas en este lugar.

El ministro de Seguridad y Protección Ciudadana, Alfonso Durazo, confirmó los hechos y adelantó que los agresores pudieron confundir las camionetas de las víctimas con las de un cártel rival. También dijo que el cártel de Sinaloa tiene presencia importante en la zona pero que un grupo rival intentaba invadir el territorio desde el vecino estado de Chihuahua.

«Es una zona en disputa entre diversos grupos criminales. Hay una célula del crimen organizado vinculada al cártel del Pacífico (Sinaloa) que tiene una presencia criminal relevante en la zona de Agua Prieta y en la parte de la sierra, en los límites entre Chihuahua y Sonora. Pero también hay grupos criminales del lado de Chihuahua que pretenden tomar control de zonas territoriales del estado de Sonora», dijo Durazo en conferencia de prensa.

La familia viajaba el lunes por la mañana en tres camionetas por un camino de tierra. Se dirigían desde Galena (Chihuahua) hacia Bavispe, en el estado de Sonora, un trayecto que recorrían diariamente ya que la comunidad LeBarón tiene asentamientos en los dos puntos. En el primer vehículo viajaba una mujer y sus cuatro hijos, «dos gemelitos de pecho y dos niños chiquitos de ocho y diez años». El vehículo fue incendiado y todos los ocupantes quedaron calcinados.

En otro vehículo viajaba una mujer y sus siete hijos. La madre y dos de los niños fueron asesinados al igual que la tercera adulta que viajaba en el último coche junto a una niña de un año, que está en buen estado. «Yo encontré con vida a la bebé. Estaba baleada toda la camioneta, pero gracias a Dios salió ilesa», relató Julián LeBarón, que codujo al lugar de los hechos a efectivos de la Policía Federal y el Ejército. La bebé llevaba varias horas sola, con su madre muerta cuando la encontraron.

El resto de los menores consiguió escapar del lugar, según el relato del familiar, y recorrer los 15 km que les separaban del rancho del que habían partido, una zona muy deshabitada de la sierra de Chihuahua. Una niña estaba desaparecida pero fue localizada en la tarde del lunes. En total sobrevivieron siete menores. Uno tiene una herida en el pecho y otro un balazo en la boca. El ministro Durazo también dijo que la más grave es una niña con una herida de bala en la espalda aunque está fuera de peligro.

El presidente Andrés Manuel López Obrador afirmó que aún hay que averiguar «si fue una confusión y los asesinaron sin saber que era la familia o si fue un ataque directo». Mientras, su homólogo estadounidense, Donald Trump, reaccionó de inmediato a la matanza y ofreció su ayuda para emprender acciones decididas contra el crimen organizado a través de varios mensajes en Twitter. «Este es el momento para que México, con la ayuda de Estados Unidos, emprenda una guerra contra los cárteles de la droga y los elimine de la faz de la Tierra».

«Estados Unidos está listo, deseoso y capaz de involucrarse, y hacer el trabajo rápida y efectivamente ¡El gran nuevo presidente de México ha hecho de esto un reto importante, pero los cárteles se han vuelto tan grandes y poderosos que a veces necesitas un ejército para derrocar a un ejército!», añadió Trump.

El presidente López Obrador rechazó una respuesta de ese tipo apelando a su estrategia de evitar la confrontación, si bien ha planteado la posibilidad que puede intervenir el FBI si se garantiza la independencia de México. «La guerra es lo peor que puedes hacer». «Resultó fallida la estrategia que se aplicó desde el gobierno de Calderón cuando se quiso enfrentar el problema sólo con medidas coercitivas y ya sabemos el resultado. Entonces, estamos todavía padeciendo de esa irresponsabilidad», añadió.

La matanza en la guerra de Chihuahua se produce solo unas semanas después de que las autoridades mexicanas realizaran un operativo fallido que humilló al Estado ante el crimen organizado, cuando trataban de capturar a Ovidio Guzmán, una de las actuales cabezas del cártel de Sinaloa e hijo del histórico narco Joaquín «El Chapo» Guzmán. Las cifras de violencia en las calles de México siguen disparadas y hasta el momento se han registrado 22.509 homicidios en lo que va de año, una cifra ligeramente superior a la del año anterior, que ya fue el más violento desde que hay registros.