¿Quién es quién en la defensa del pirata informático?

El ex «juez estrella» Baltasar Garzón y el abogado de De Juana Chaos, el criminalista Edward Fitzgerald ejercen de abogados

Julian Assange extradition Trial
El juez español ejerce de coordinador de la defensa de AssangeNEIL HALLEFE

El exjuez español Baltasar Garzón, quien forma parte del equipo legal de Julian Assange, recalcó ayer ante la prensa que el juicio de extradición a Estados Unidos de su cliente se trata de «un procedimiento viciado desde el principio» en el que hay «motivaciones políticas». En este sentido, cuestionó que se pueda juzgar por espionaje una actividad periodística . «¿Espía para toda la humanidad?», planteó ante los reporteros. «Si esa tesis triunfa, quién se va a atrever a publicar documentos que un gobierno declare clasificados», lamentó el ex magistrado, para quien resulta «un poco sorprendente» que «toda la argumentación sea la protección de Inteligencia», sin entrar a valorar posibles perjuicios concretos de la difusión de los documentos o los «crímenes» que demostraron estos papeles.

Entre el equipo legal de Assange también se encuentra como primer abogado, el criminalista Edward Fitzgerald, quien defendió en 2008 al etarra José Ignacio de Juana Chaos, fugado en la actualidad en Venezuela. Entonces el etarra era reclamado por el juez Velasco por «enaltecimiento del terrorismo».

La petición de extradición se fundamentaba en el acto en honor al etarrra que se celebró en San Sebastián el 2 de agosto de 2008 tras su salida de la cárcel después de pasar 21 años condenado por el asesinato de 25 personas. Los radicales abertzales leyeron una carta en la que aparecía su firma y se instaba a “aurrera bolie” (aelante con la pelota, en español" expresión que se utilizaba en el entorno etarra para animar a la lucha armada.

Este martes será el turno de la defensa del «hacker» y las vistas quedarán aplazadas hasta el 18 de mayo. La sentencia no se espera hasta finales de año. En cualquier caso, ambas partes pueden luego apelar por lo que la batalla judicial podría alargarse durante años.