El reducido funeral de las 22 víctimas de la mayor matanza de la historia de Canadá

La Policía canadiense ha hallado cuatro cadáveres más, entre ellos el de una adolescente de 17 años. Las autoridades investigan si durante sus 13 horas de sangría recibió ayuda

Ya con 18 fallecidos se trataba de la peor matanza en la historia de Canadá. Ahora, la Policía ha hallado cuatro cadáveres más, por lo que el balance total ha aumentado hasta las 22 personas asesinadas por Gabriel Wortman en Nueva Escocia.

Las autoridades canadienses también revelaron ayer que el autor de los disparos, un técnico dental de 51 años, perpetró la matanza vestido con un uniforme auténtico de la Policía Montada canadiense (RCMP, por sus siglas en inglés), informó la agencia Efe.

También conducía una réplica de un coche de policía de la RCMP. “La investigación es detallada y compleja. El equipo de investigación está centrado en aprender más sobre esta trágica situación, incluida la información precisa sobre las víctimas y si otros ayudaron al sospechoso”, señaló en declaraciones decovidas por “The National Post”, Jennifer Clarke, la portavoz de RCMP en Nueva Escocia.

Canadá está de luto, pero en plena pandemia de Covid-19, los familiares de los fallecidos han tenido que seleccionar qué pariente asiste y cuál no a cada funeral. Debido al coronavirus, a los funerales en Canadá solo pueden acudir cinco personas. Un varapalo más para estas familias a las que este fin de semana Wortman arrebató las vidas de sus seres queridos.

Las autoridades canadienses continúan registrando los últimos lugares en los que estuvo Wortman, dejando a su paso un reguero de sangre y cadáveres. Durante 13 horas, desde la noche del sábado al domingo, este técnico dental se dedicó a matar.

“Hemos encontrado los restos en algunos de los lugares a los que prendió fuego”, señaló Clarke.

“Hay 23 muertos, incluida una joven de 17 años y el propio tirador. El resto de víctimas son adultos, tanto hombres como mujeres". Según la prensa local, la adolescente fue identificada por su familia como Emily Tuck, quien murió junto a sus padres, en su casa de Portapique, cerca de donde comenzó la matanza. También, según recuerda la agencia AP, falleció una agente de Policía. En total hubo 16 escenas del crimen en cinco comunidades del norte y centro de Nueva Escocia.

Se cree que algunas de las víctimas eran conocidos de Wortman, mientras que otros no tenían ninguna relación con el mayor asesino de Canadá. Es más, todo apunta a que las raíces de esta matanza están relacionadas con la violencia doméstica.