Boris Johnson suavizará las restricciones a partir del próximo lunes

El “premier” británico regresa a Westminster tras su enfermedad. Promete trabajar para reactivar la economía cuanto antes, pero advierte del “desastre” de un desconfinamiento precipitado

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El Gobierno de Boris Johnson comenzará su estrategia de desescalada a partir del próximo lunes, a pesar de que Reino Unido se ha convertido ya en el país más afectado de Europa por el Covid-19, con más de 30.000 muertos. A nivel global, tan solo es superado por Estados Unidos.

El primer ministro comunicó este miércoles sus intenciones a la Cámara de los Comunes, durante su primera sesión tras más de un mes de baja por su batalla personal contra el coronavirus que, según sus propias palabras, a punto estuvo de costarle la vida. Al inicio de su intervención, el líder “tory” admitió que era “bueno estar de vuelta” si bien reconoció que su ausencia había resultado “más larga de lo que pretendía”.

Su regreso a Westminster supuso también su primer cara a cara con el nuevo líder de la oposición laborista, Keir Starmer, quien protagonizó un interrogatorio digno del papel de fiscal que ejerció en su momento. Antes de meterse en política, el diario “The Guardian” le llegó a describir como “uno de los abogados más brillantes de su generación”. Moderado y respetado entre los diferentes partidos, Starmer recalcó al inicio de la pandemia que iba a ayudar al Ejecutivo en esta lucha. Pero al mismo tiempo, advirtió de que iba a examinar muy de cerca su gestión, pidiendo explicaciones cuando creyera que las cosas no se estaban haciendo de manera correcta. Y hoy dio ejemplo de ello.

“Tenemos ahora el mayor número (de muertos por coronavirus) en Europa. Es la segunda cifra más elevada del mundo. Eso no es un éxito o un aparente éxito. ¿Puede el primer ministro decirnos cómo hemos llegado hasta aquí?”, preguntó el laborista.

En este sentido, el inquilino del Número 10 apuntó que “cada muerte es una tragedia (...), no solo en este país sino en todo el mundo”, si bien remarcó que ahora no es momento de establecer “comparaciones internacionales”. “Creo que habrá tiempo para reflexionar sobre qué decisiones se adoptaron y si podríamos haber tomado otras diferentes”, señaló.

Cifras dramáticas

Según las últimas cifras del Ejecutivo -que desde la semana pasada, aparte de muertos en hospitales incluye también los casos registrados en residencias de mayores y domicilios particulares- el número de fallecidos se eleva ya a 30.076.

Con todo, la Oficina Nacional de Estadística (ONS, por siglas en inglés) asegura que 29.648 personas han fallecido por el virus en Inglaterra y Gales hasta el pasado 27 de abril -frente a 29.079 en Italia-, lo que, añadido a los decesos en Escocia e Irlanda del Norte (que llevan a cabo su propio sistema de recuento), darían un total de 32.313 víctimas mortales, según cálculos realizados por Reuters. Por su parte, “The Times” sitúa la cifra de muertos en los 55.700, al comparar los fallecidos en hospitales por Covid-19 con el exceso de decesos [la cantidad de muertes semanales menos el promedio de cinco años] que han tenido lugar desde el inicio del brote.

Este jueves es cuando legalmente se cumple el plazo para terminar el confinamiento impuesto en el Gobierno desde el pasado 23 de marzo. Los británicos han vencido ya el pico de la pandemia. Sin embargo, el primer ministro ha decidido atrasar el anuncio de su estrategia de desescalada hasta el domingo, defendiendo que para entonces tendrá más información de cómo está la situación en el país. Su objetivo es que la ratio de contagios provocados por una persona afectada (la famosa “R”) esté por debajo de 1. En cualquier caso, ayer adelantó que el próximo lunes se llevarán ya a cabo algunas de las medidas de la “fase dos”.

Evitar otro repunte de casos

En este sentido, Johnson aseguró que no tiene “absolutamente ninguna duda” de que lo que los ciudadanos de Reino Unido quieren ahora es que el Gobierno trabaje en “seguir suprimiendo la enfermedad y comenzar el trabajo de volver a poner la economía en marcha”. No obstante, alertó de que sería un “desastre económico” si el confinamiento se relajara “demasiado pronto, creando otro repunte en el número de casos”.

El líder de la oposición reprochó al Ejecutivo su “lentitud” a la hora de adoptar las medidas, así como la escasez de suministro de equipos de protección personal a sanitarios (muchos de ellos han tenido que comprarse su propio equipo) o el número de test de coronavirus diarios. Aunque el Gobierno cumplió su objetivo de finalizar abril realizando 100.000 pruebas diarias, en lo que va de mayo, el número de pruebas se vuelto a reducir. Johnson recalcó que la “ambición” es llegar ahora a los “200.000 antes de finales de este mes”, aunque luego la BBC matizó que el número corresponde al suministro en laboratorio.