España se aísla cuando Europa inicia la reapertura de fronteras

Europa central y las repúblicas bálticas empiezan a levantar los controles el mismo día que nuestro país establece la cuarentena para los viajeros de la UE

Reapertura de fronteras entre los países bálticos
Un miembro de la Guardia de Fronteras de Lituania comprueba la documentación de un conductor en el puesto de contro de Salociai-Grenctale. Lituania, Estonia y Letonia abren sus fronteras este 15 de mayo para los ciudadanos puedan viajar entre los tres países.TOMS KALNINSEFE

A partir de este viernes 15 de mayo, todos los viajeros que lleguen a España desde el extranjero, incluidos los procedentes de países de la UE o del espacio Schengen, estarán obligados a guardar una cuarentena de 14 días. ¿Por cuánto tiempo estará en vigor la medida aprobada por el Consejo de Ministros? Al menos hasta el día 24 si no se prorroga el estado de alarma, y “muy probablemente durante todo el periodo de desescalada”, según anunció Salvador Illa, ministro de Sanidad.

La decisión del Gobierno de Sánchez, una vez más, va en la dirección opuesta al camino emprendido por otros grandes países de la UE, y no ha sentado nada bien en capitales como París, que ha tomado la misma medida con los viajeros españoles en reciprocidad.

Hoy mismo, Eslovenia ha decidido abrirse a todos los ciudadanos de la UE. También el estado alemán de Renania del Norte-Westfalia, que incluye en la “liberación” a personas del espacio Schengen, y el Gobierno federal de Angela Merkel Alemania levanta también a partir de hoy los controles con los países vecinos con la perspectiva de eliminarlos completamente el 15 de junio.

El primer paso para el alivio será en las fronteras con Francia, Suiza, Austria y Dinamarca, donde se realizarán controles solo puntuales en lugar de los sistemáticos actuales. Sin embargo, se mantendrán para los pasajeros procedentes, vía aérea, de España e Italia. Tampoco hay cambios en las fronteras con Polonia y la República Checa.

La “burbuja báltica” se pone en marcha

Precisamente hoy, las tres repúblicas bálticas -Estonia, Lituania y Letonia- reabrieron hoy sí sus fronteras internas para crear una especie de “microárea Schengen” que lanzan como un mensaje político hacia otros países de la Unión Europea (UE) en la progresiva desescalada de medidas contra la pandemia.

Los tres gobiernos levantan las fronteras de sus estados y permiten la libre circulación de sus ciudadanos, aunque inicialmente las fronteras exteriores serán herméticas: las personas procedentes de otros países que pretendan viajar a estas pequeñas naciones tendrán que estar confinadas en cuarentena por 14 días. Por tanto la “burbuja” todavía deberá esperar la llegada de alemanes y escandinavos, sus visitantes principales.

Todo parece indicar que será solo unos días, porque las repúblicas están decididas a salvar el sector turístico cuanto antes, un sector que aporta entre el 5% y el 7,8% a su PIB, espera una modesta recuperación tras la reapertura de las fronteras internas, pero la “burbuja báltica”

“Es un paso maravilloso”, decclaró a la agencia Efe Janis Pinnis, representante de la Asociación de Hoteles y Restaurantes de Letonia. Aunque "lo que necesitamos es que se reanuden los viajes desde Escandinavia, Alemania y Rusia”, añadió.

Por lo pronto, la aerolínea alemana Lufthansa ha anunciado que reanudará los vuelos de Fráncfort a Vilna, la capital lituana, en la segunda mitad de mayo, pero no está claro qué normas de seguridad se aplicarán a los viajeros llegados desde Alemania. Y la compañía de bandera letona, Air Baltic, anunció que reabrirá conexiones directas entre Riga, Tallin y Vilna el 18 de mayo. La radiotelevisión estonia informó de que la aerolínea letona también volará de Tallin a Oslo, Copenhague y Amsterdam.

Pasillo entre Croacia y República Checa

Otra iniciativa que se ha puesto en marcha es el “pasillo corona” que negocian Croacia y República checa, dos de los países menos afectados por la pandemia, para que sus ciudadanos puedan viajar entre sus territorios sin cortapisas. La idea es también solo el germen de un proyecto que aspiran a extender cuanto antes a países vecinos como Italia, Eslovenia, Austria, Alemania o Hungría.

Los teléfonos de las cancillerías europeas por tanto bullen estos días con la intención de luchar para salvar al menos parte de la temporada turística en el continente. Y a este propósito parece haberse unido definitivamente la Comisión Europea, que tras la prevención de meses anteriores, dio a conocer esta semana las directrices para retomar la reapertura común de fronteras.

Voluntad firme de Berlín

La decisión “unilateral” del Gobierno español sorprende después de haberse planteado el pasillo seguro entre Baleares y Alemania, y de haber mantenido contactos estas pasadas semanas con Roma, Berlín y París para tener listos los protocolos de intercambio de viajeros en cuanto se controlen los contagios del coronavirus a niveles asumibles. Nuestros tres socios en la UE han apostado por el turismo interior en la primera mitad del verano, pero están decididos a levantar los controles exteriores en la UE un poco más adelante.

Prueba de la decisión de Alemania es firme en este sentido en la convocatoria conocida hoy de su ministro de Exteriores, Heiko Maas, de un “diálogo” entre países de la Unión Europea (UE), entre ellos España e Italia, para el próximo lunes a fin de consensuar las medidas a adoptar para un levantamiento de las restricciones a los viajeros.

El portavoz del Ministerio de Exteriores anunció esta convocatoria, que tendrá lugar en formato virtual y en la que están invitados a participar, además de los representantes de los países mencionados, los titulares de Croacia, Malta, Grecia y Austria, informa Efe. El objetivo declarado de la canciller Angela Merkel es que, si la evolución de la pandemia lo permite, se logre la desaparición total en el espacio Schengen a partir el 15 de junio.