Una Constitución a la medida del presidente Putin

A las urnas en medio de la pandemia. Por primera vez se ha habilitado el voto por correo y por internet para contrarrestar el miedo al virus

Victory Day in Russia
El presidente ruso Vladimir PutinALEXEY NIKOLSKY / SPUTNIK / KREMEFE

El desfile de ayer ha mostrado al mundo el potencial militar de Rusia y les ha recordado a los rusos que tienen muchos motivos para sentirse orgullosos de su país, invitándoles a recuperar el orgullo perdido tras la caída de la Unión Soviética. El artífice no es otro que su presidente, Vladimir Putin, que desde que llegara al poder hacer 20 años se ha empeñado en devolver a Rusia ese sentimiento patriótico olvidado durante la oscura década de los noventa.

Justo una semana antes del referéndum constitucional ruso, el presidente se ha dado un baño de multitudes reivindicando el papel de Rusia como potencia en el panorama internacional, algo que puede llevarle a conservar la presidencia hasta el año 2036, momento en el que cumpliría 84 años. A pesar de ser una Constitución reciente, la Duma o Parlamento ruso venía proponiendo durante los últimos años una reforma parcial que contemplara la realidad de la Rusia actual, que políticamente no se parece mucho a la de Boris Yeltsin en los años 90.

Fue finalmente el pasado mes de enero cuando el presidente Putin anunció la formación de un comité de expertos que redactaría las reformas necesarias que se llevarían a referéndum y, solo con la aprobación de los rusos, se cambiarían hasta 42 artículos de los 137 de la Carta Magna.

En un principio se pensó que era una forma del presidente ruso de ordenar su transición pero lo más llamativo de cara al exterior fue la posibilidad de mantener a Putin en el poder hasta una edad avanzada. Los cambios propuestos por el comité de expertos permitirían aumentar las atribuciones de la Duma Estatal -el Parlamento- a la hora de elegir al primer ministro o aumentar el salario mínimo, además de hacer prevalecer la Constitución rusa sobre otras leyes internacionales.

Cambios que también se reflejarían en el aumento de las pensiones o en la edad para acceder a la jubilación y que, por ejemplo, también imposibilitarían a un extranjero o a un nacional ruso que haya residido en el exterior a ser candidato a la presidencia de Rusia, de igual forma, un ruso con cuentas en el extranjero no podrá -según la reforma- ocupar cargo público, reforzando la identidad del país y de sus tradiciones y su religión. Este apartado se interpreta como un claro intento de apartar del poder a los viejos oligarcas que han amagado con presentarse a la presidencia como es el caso de Mijaíl Jodorkovski.

La llegada de la pandemia a Rusia ha obligado a cambiar la fecha del referéndum, prevista para el pasado 22 de abril, que finalmente se celebrará el próximo miércoles 1 de julio. Por primera vez en el país, se podrá votar por internet y los rusos podrán enviar su voto antes de la fecha fijada.