Venezuela apuntala su sistema defensivo con baterías de misiles antiaéreos rusos

Moscú se ha convertido en los últimos años en el principal proveedor de material bélico del régimen chavista

Un sistema de misil antiaéreo ruso S-300, en Rusia

Hace apenas dos días Rusia aprobaba la reestructuración de la deuda que Venezuela tiene contraida con Moscú por valor de más de 4.000 millones de dólares. Vladimir Putin no solo sostiene al régimen chavista con préstamos sino también con la fuerza militar. En los últimos meses, equipos de guerra rusos han sido instalados en territorio venezolano.

Se trata de sistemas de defensa antiaéreos, nueve del tipo S-400 y dos S-500, considerados como los mejores sistemas de defensa aérea del mundo, en términos de radar de rastreo y exploración, parámetros de altura y el área que puede cubrir, según estimaciones del líder antichavista y ex alcalde de Caracas Antonio Ledezma, que promueve una denuncia “que será elevada a los gobiernos del continente, la Organización de Estados Americanos (OEA), los parlamentos, la ONU y otros”.

Desde hace más de un año, el régimen venezolano está trasladando estos equipos con tecnología punta. De hecho, los últimos tres fueron instalados recientemente en los estados de Falcón, Apure y Carabobo. “Se trata de una escalada armamentista y militar con pretensiones hegemónicas y expansionistas en el continente”, explica Ledezma, quien considera que la presencia de equipos de guerra en Venezuela y la asociación de Rusia, Cuba, Irán y otros, amenaza la seguridad continental, la paz y la democracia.

Venezuela ya había comprado baterías de S-300 en 2009 si bien quedaron instaladas en 2013. Según los datos del Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo (Sipri, por su sigla en inglés), Venezuela recibió tres unidades del S-300, otras tres del Buk M2A y once del S-125. Los misiles disparados por el S-300 VM tienen un alcance máximo de 200 kilómetros para aeronaves y 40 kilómetros para misiles balísticos.

En el pasado Rusia avisó a Estados Unidos que seguirá apoyando militarmente a Venezuela. En 2019, cuando había un debate sobre la posibilidad de que se enviaran soldados americanos a territorio venezolano, Moscú envió personal militar técnico al auxilio de Maduro. La entonces portavoz del Ministerio de Exteriores avisó que los militares de su país permanecerían en el estado caribeño “toeo el tiempo que necesiten”.