Opositores venezolanos rechazan el intento noruego por reavivar el diálogo con Maduro

Ledezma y Corina Machado aseguran que este “mecanismo solo ha servido para que la narcotiranía profundice su control del poder"

Noruega vuelve a intentarlo. Una delegación del país nórdico llegó el viernes pasado a Venezuela para conocer la situación actual del país caribeño desde el punto de vista político y humanitario. “Hemos sido contactados por representantes del Gobierno del Reino de Noruega para informarnos que tienen previsto arribar al país en las próximas horas sin una agenda previa”, dijo la oposición en un comunicado.

Noruega auspició en el pasado un proceso de negociaciones para superar la crisis venezolana, del que se retiró la oposición en septiembre de 2019, un mes y medio después de que lo hiciera el Ejecutivo de Maduro. El líder chavista abandonó el diálogo en agosto del año pasado, tras acusar a Guaidó de celebrar, promover y apoyar las sanciones del Gobierno de Estados Unidos contra funcionarios del Ejecutivo y empresas venezolanas.

Ante la supuesta presencia de funcionarios noruegos en Caracas, figuras opositoras como María Corina Machado, Antonio Ledezma, Diego Arria, Humberto Calderón Berti, Carlos Ortega y Enrique Aristeguieta Gramcko se oponen a cualquier intento de acercamiento con el chavismo y denuncian en un comunicado que este “mecanismo solo ha servido para que la narcotiranía profundice su control del poder, en medio de nuestra gente cada vez más martirizada”.

A su juicio, los diálogos han desmovilizado “las multitudinarias manifestaciones de protesta y de rechazo al régimen, realizadas por la resistencia venezolana dentro y fuera del país desde el 23 de enero de 2019″.

Maduro ha condicionado su retorno a la mesa de diálogo a que Guaidó rectificara su supuesta “pretensión de entregar” el Esequibo, un extenso territorio que Guyana y Venezuela disputan y que supone dos terceras partes del primer país. A principios del pasado enero, una delegación noruega llegó a Venezuela, pero, tal como ahora, la oposición rechazó retomar las negociaciones.

El Gobierno de Maduro dijo el mes pasado que en lo que va de año ha mantenido al menos 19 reuniones con el sector opositor que lidera Guaidó, dos de ellas con la participación del propio mandatario chavista. Tras romperse los diálogos que auspiciaba Noruega, el Gobierno venezolano inició un nuevo proceso con pequeños partidos opositores, y con los cuáles aseguró que negoció la renovación del órgano electoral -que llevó a cabo el Supremo en vez del Parlamento-, para que organice los comicios legislativos del próximo 6 de enero. Pero la oposición ha tachado estas elecciones como “fraudulentas”, al ente comicial como “ilegítimo” y ha asegurado que no se presentará.

Las figuras opositoras firmantes aseguran que “no puede calificarse de logro un acuerdo que reincorporó a la Asamblea Nacional a los ex diputados del partido (PSUV), cuyos derechos habían perdido al retirarse del cuerpo legislativo. En adición fue un acto inconstitucional que le ha permitido a estos operadores de la narcotiranía sabotear el funcionamiento de la Asamblea Nacional”.

Los firmantes aseguran que la estrategia para unificar a todos los sectores políticos, sociales y económicos del país debe comenzar “por luchar para que se produzca el cese de la usurpación, indispensable para instalar un gobierno de transición que se encargaría de organizar un proceso electoral independiente, libre y transparente, que le permita a los electores venezolanos elegir nuevos mandatarios y poderes públicos, auténticamente democráticos y libres”

En su mensaje dan las gracias “a los gobiernos democráticos del mundo libre, y muy en especial, a los de los Estados Unidos, de Colombia y de Brasil, nuestros vecinos, que nos vienen acompañando en nuestra lucha por rescatar y liberar a Venezuela del secuestro del que es víctima, por parte de una corporación criminal asociada al narcotráfico, al terrorismo internacional, y culpable de los más escandalosos hechos de corrupción y crímenes de lesa humanidad en toda las Américas”.

Finalmente reiteran que “es imposible aún participar en procesos promovidos, organizados y controlados por mafias criminales, tanto locales como internacionales que se han apoderado de nuestro país”.