El entorno de Navalni sostiene que solo Putin podría haber ordenado el envenenamiento

El Kremlin rechaza las acusaciones a pesar de que los informes clínicos alemanes apuntan a una intoxicación con algún tipo de inhibidor de la colinesterasa

Yulia Navalnaya, wife of Russian opposition leader Alexei Navalny arrives at the Charite Mitte Hospital Complex, in Berlin
Yulia Navalnaya la mujer del opositor ruso Alexei Navalni se pone la mascarilla a su llegada al hospital Charite en Berlín donde se encuentra su esposoMICHELE TANTUSSIReuters

Uno de los hombres de confianza del político opositor ruso Alexei Navalni ha asegurado este miércoles que creía que sólo el presidente Vladimir Putin podría haber autorizado el presunto envenenamiento del activista democrático.

El Kremlin ha desmentido y calificado como “falsa” cualquier sugerencia de que Putin estuvo involucrado de alguna manera en la enfermedad de Navalny. También insiste en que no está claro todavía si Navalni fue realmente envenenado.

El opositor ruso, de 44 años, fue trasladado en avión a Alemania el sábado después de que colapsara en un avión mientras volaba de regreso a Moscú desde Siberia. Sin proporcionar pruebas, Ivan Zhdanov, director de la Fundación Anticorrupción de Navalny (FBK), dijo que “está claro que sólo Putin personalmente podría haber sancionado el envenenamiento de Navalni”.

“Odia demasiado lo que hace el FBK, exponiéndolo a él ya su séquito”, dijo.

Los médicos alemanes que lo tratan en Berlín aseguraron el lunes de que los exámenes médicos indican la intoxicación con algún tipo de inhibidor de la colinesterasa.

La sustancia específica aún no se conoce, pero los inhibidores de la colinesterasa son un grupo de compuestos químicos que se utilizan en medicamentos para aliviar los síntomas de la enfermedad de Alzheimer y otros tipos de demencia.

Los gases nerviosos y el grupo de sustancias químicas llamado “Novichok”, sustancias utilizadas en 2018 para envenenar al exespía ruso Sergei Skripal en Inglaterra, también son inhibidores de la colinesterasa.

Navalni ha sido una espina clavada en el costado del Kremlin durante más de una década, exponiendo lo que él asegura es una corrupción de alto nivel y movilizando protestas. Sin embargo, ha dicho que cree que su muerte no ayudaría a Putin. Reuters informó que había dicho a sus seguidores justo antes de su enfermedad que su muerte lo “convertiría en un héroe”.