Cuando la Unión Europea extraña a Margaret Thatcher

La presidenta de la CE citó la frase de «Reino Unido no viola los tratados» e instó a Johnson a cumplir el acuerdo de salida

A veces lo más inteligente es apoderarse de los iconos del enemigo. La presidenta del ejecutivo comunitario, Ursula von der Leyen, decidió rememorar las palabras de la dama de hierro, Margaret Thatcher, para exigir a Reino Unido que cumpla escrupulosamente el acuerdo de retirada sobre el Brexit firmado en el mes de octubre.

Ante el órdago británico de volar el Protocolo sobre Irlanda que intenta evitar una frontera dura en el Ulster, Von der Leyen recordó la palabras de la primera ministra británica que sigue siendo un símbolo para el Partido Conservador. «Reino Unido no viola los Tratados. Sería malo para Gran Bretaña, malo para el resto del mundo y para todo tratado comercial futuro», fueron las palabras proféticas de la primera mujer inquilina de Downing Street.

Bruselas ha decidido reaccionar con firmeza ante el chantaje británico y ha exigido a Londres que, antes de que termine el mes, retire el nuevo proyecto de ley. Si Londres no reacciona, Bruselas emprenderá las acciones legales previstas en el acuerdo de divorcio, aunque en el corto plazo las consecuencias son más políticas que legales.

«La UE y Reino Unido acordaron que es el mejor y único modo de garantizar la paz en la isla de Irlanda y no daremos marcha atrás. Este acuerdo fue ratificado por esta Cámara y por la Cámara de los Comunes», volvió a defender ayer Von der Leyen. Bruselas sigue argumentando que incumplir el tratado pone en peligro los acuerdos de Viernes Santo que trajeron la paz entre las dos Irlandas tras décadas de sangre derramada en el Ulster y cree que toda la responsabilidad debe recaer sobre Reino Unido si esta profecía se acaba cumpliendo.

Ante la actitud británica, la posibilidad de un Brexit caótico el próximo 31 de diciembre parece más cercana que nunca aunque Bruselas, al menos por el momento, conserva la calma y no baraja levantarse de la mesa de las negociaciones. A pesar de esto, nadie sabe muy quién que puede pasar en las próximas semanas si Reino Unido no retira este proyecto de ley para modificar el acuerdo de retirada.

«Si Londres incumple el acuerdo, quien se levanta de la mesa son ellos», aseguran fuentes diplomáticas europeas que reconocen el hartazgo por esta situación.

Bruselas está acostumbrada al juego sucio y los golpes de efecto de la delegación británica. En los últimos días la prensa del otro lado del Canal de la Mancha ha llegado a intoxicar con la idea de que el negociador jefe de los Veintisiete, Michel Barnier, podría ser relegado.

Von der Leyen se refirió ayer al político francés como «el negociador más competente y el más experimentado» para poder conseguir un acuerdo, aunque cada vez queda menos tiempo. Las dos delegaciones coinciden en que octubre es la fecha tope para que el acuerdo comercial pueda ser ratificado y no se produzca ningún salto al vacío.