¿Quién ataca las embajadas en Bagdad?

Bagdad crea un comité reclamado por figuras políticas para que investigue quién está detrás de los crónicos ataques contra las embajadas en la Zona Verde de Bagdad

Bagdad, 25 sep (EFE).- El Gobierno iraquí manifestó ayer su apoyo a la formación de un comité reclamado por figuras políticas para que investigue quién está detrás de los crónicos ataques contra las embajadas en la Zona Verde de Bagdad, después de que el influyente clérigo Muqtada al Sadr solicitara la medida.

Grupos armados y milicias atacan casi a diario con katyushas la denominada Zona Verde, un área donde hay edificios del gobierno iraquí y organismos internacionales y las sedes de varias embajadas y misiones diplomáticas, entre ellas la legación estadounidense.

Ante esta situación el influyente clérigo Muqtada al Sadr, líder del grupo Sairún, la principal fuerza parlamentaria en las últimas elecciones, pidió un comité de seguridad con participación de legisladores y militares.

"Nos parece urgente conformar un comité de seguridad que investigue las brechas de seguridad a las que están expuestas las misiones diplomáticas y sedes oficiales del Estado de una manera que daña la reputación de Irak a nivel internacional", indicó Al Sadr en Twitter.

Para Al Sadr, que ha organizado él mismo manifestaciones contra la presencia estadounidense y extranjera en el país, el comité es necesario por "la gravedad de las situaciones de seguridad que amenazan el presente y el futuro del país, en medio de las brechas de seguridad que amenazan el prestigio del Estado iraquí".

El primer ministro de Irak, Mustafa al Kazemi, respondió con un mensaje en la misma red social aceptando la propuesta de Al Sadr y asegurando que “el brazo de la ley está por encima” de quienes atentan contra el orden.

"A pesar de que algunos piensen lo contrario, la alianza de la corrupción y las armas ilegales no tienen sitio en Irak", dijo.

Los ataques contra sedes de embajadas y también contra bases militares con tropas de la coalición internacional que encabeza Estados Unidos en la lucha contra el Estado Islámico han aumentado en los últimos meses.

Estas acciones se incrementaron a partir del asesinato el 3 de enero del general iraní Qasem Soleimaní en un bombardeo estadounidense en el que también falleció el vicepresidente de Multitud Popular Abu Mahdi al Mohandes.

Las milicias de Multitud Popular se desmarcaron precisamente este fin de semana de esos ataques afirmando que no tienen nada que ver con ellos y que este grupo es una parte de las fuerzas iraquíes y obedecen sus ordenes, un estatus normalizado durante el proceso de lucha contra el EI.

El Gobierno ha anunciado una campaña para retirar las armas ilegales que hay en el país y para controlar las acciones de milicias que operan al margen de la legalidad en un país en el que la fragilidad del Estado ha dejado una ausencia institucional en diferentes zonas del país. EFE