Túnez, a favor de volver a aplicar la pena de muerte tras el brutal asesinato de una joven de 29 años

Rahma Lahmar fue encontrada muerta en un foso cuatro días después de su desaparición

El presidente tunecino, Kais Saied, se pronunció hoy a favor de la pena de muerte después del brutal asesinato de una joven en la capital que ha conmocionado a la ciudadanía y ha reabierto el debate público sobre este castigo, vigente en la constitución pero que no se aplica desde 1991.

Aquel que mata a una persona sin una razón justa, su castigo es la pena de muerte”, aseguró el mandatario durante el Consejo Nacional de Seguridad celebrado este lunes, en el que insistió sobre la necesidad de reforzar la lucha contra la criminalidad en el país.

"Por supuesto que se le ofrecerán todos los medios para defenderse, pero si se demuestra que ha cometido un asesinato no creo que la solución sea no aplicar la pena de muerte como algunos defienden. Cada sociedad toma sus propias decisiones. Nosotros tenemos las nuestras y el texto legislativo esta ahí", defendió Saied, antiguo profesor de derecho constitucional.

Durante la campaña de las elecciones presidenciales celebradas en el mes de septiembre, el político conservador, que ganó con cerca del 73% de los votos, se mostró favorable a la pena capital, contrario a la homosexualidad y a la igualdad en el derecho a la herencia entre hombres y mujeres.

El pasado 25 de septiembre la policía encontró el cuerpo sin vida de Rahma Lamar, una mujer de 29 años, desaparecida cuatro días antes, en un foso cercano a la carretera que conduce al extrarradio de la capital. Pocas horas después, las fuerzas de seguridad detuvieron en las cercanías del lugar a un sospechoso que, según un comunicado del Ministerio del Interior, habría confesado encontrarse bajo los efectos del alcohol en el momento de cometer el crimen.

El detenido habría seguido a su víctima, que volvía a su domicilio después del trabajo, con la intención de atracarla con un arma blanca y terminó empujándola a una zanja donde la estranguló hasta la muerte. Un centenar de personas se agolparon este domingo frente al palacio presidencial de Cartago para exigir la aplicación de la pena capital contra los autores de crímenes de sangre.

En declaraciones a la radio “Mosaique FM”, el padre de la joven reclamó hoy la ejecución del asesino “para que tragedias con esta no se repitan” y amenazó con inmolarse si las autoridades no cumplen con su demanda. En las redes sociales, la campaña con el hashtag “Aplicad la pena de muerte” comenzó a circular acompañada de la fotografía del supuesto homicida.

El diputado y exministro de Asuntos Territoriales, Mabrouk Korchide, denunció hoy en su página Facebook el aumento de la criminalidad, que achacó a la pérdida de valores de la sociedad y el debilitamiento de las fuerzas de seguridad y del sistema judicial “que ofrece a los delincuentes el sentimiento de impunidad”.

El presidente de la Coalición Tunecina contra la pena de muerte, Chokri Latif, criticó la utilización política del debate y abogó por "erradicar las causas de los crímenes y no los criminales", como las fallas de seguridad y la impunidad de los autores.

Por su parte, Amnistía Internacional mostró su rechazó a esta condena “irrevocable” y defendió que “la pena de muerte no es más eficaz que la cadena perpetua por lo que Túnez debe continuar respetando su compromiso con la abolición definitiva”.

Según la Organización contra la Tortura (OMCT), entre 30 y 40 personas están sentenciadas a la pena capital en Túnez, en su mayoría por casos de seguridad nacional, y cumplen en su lugar cadena perpetua. EFE