En defensa de la integridad territorial de Azerbaiyán

Anar Maharramov, embajador de la República de Azerbaiyán en el Reino de España y el Principado de Andorra 

Como es sabido, el 27 de septiembre, Armenia volvió a perpetrar una provocación militar contra Azerbaiyán, disparando con la artillería pesada contra los asentamientos situados a lo largo de la línea de contacto y las posiciones de las Fuerzas Armadas de Azerbaiyán. Con el fin de prevenir nuevas agresiones militares armenias y garantizar la seguridad de la población civil que reside en la línea de contacto, las Fuerzas Armadas de la República de Azerbaiyán están llevando a cabo las operaciones de contraofensiva y respuesta adecuada en el marco del derecho a la legítima defensa y en cumplimiento del Derecho Internacional Humanitario.

El 9 de octubre, la Fiscalía General de la República de Azerbaiyán informó de que, tras los ataques lanzados por las fuerzas armadas de Armenia, resultaron muertas 31 personas civiles y más de 168, heridas. Las fuerzas armadas armenias prosiguieron sus ataques con misiles balísticos tácticos, artillería de gran calibre y cohetes contra zonas, lejanas de la línea de contacto, densamente pobladas de las regiones de Ganja, Mingachevir, Beylagan, Goranboy, Goygol, Barda, Terter, Zardab, Khizi y Absheron desde los territorios ocupados de Azerbaiyán y el territorio de Armenia, incluidas las ciudades de Gorus, Sisyan, Jemruk y Berd.

La parte armenia viola flagrantemente las normas y principios fundamentales del Derecho Internacional, del Derecho internacional Humanitario, incluidos los Convenios de Ginebra de 1949 y sus Protocolos adicionales, las Resoluciones 822, 853, 874 y 884 del Consejo de Seguridad de la ONU de 1993.

El último acto de agresión perpetrado por Armenia contra Azerbaiyán del 27 de septiembre es la continuación de las provocaciones armenias de últimos meses, incluido el intento de atacar Tovuz, otra zona lejana de la línea de contacto, del 12 al 16 de julio; de la provocación y operaciones de inteligencia militar en la dirección de Goranboy del 23 de agosto; de la política de asentamientos ilegales en los territorios ocupados de Azerbaiyán; de las declaraciones y actos de provocación de los dirigentes armenios. Los dirigentes político-militares de Armenia llevan plena responsabilidad por la situación actual.

El conflicto de Nagorno Karabaj entre Armenia y Azerbaiyán solo debe resolverse en el marco del los principios del respeto a la integridad territorial y la inviolabilidad de las fronteras internacionales de Azerbaiyán, en base a las Resoluciones pertinentes del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas que exhortan la retirada inmediata, incondicional y completa de las fuerzas armenias de los territorios ocupados. El presidente de Azerbaiyán, Ilham Aliyev, ha expresado claramente que la única forma de detener los choques armados es la retirada total de las fuerzas armenias de los territorios ocupados de Azerbaiyán.

La comunidad internacional, muy consciente de que la presencia ilegal de las fuerzas armadas armenias en el los territorios ocupados de Azerbaiyán -la región de Nagorno Karabaj y siete distritos adyacentes- es una grave amenaza para la paz y la estabilidad en la región, mostrando su postura, basada en las normas y principios del Derecho Internacional, debería condenar firmemente la política de agresión y actos subversivos de parte armenia y obligar el cumplimiento por Armenia de sus obligaciones en virtud del Derecho Internacional, incluido el Derecho Internacional Humanitario.